La Comisión Europea

1.- Naturaleza, composición y nombramiento.

2.- Estatuto de la Comisión y de sus miembros. Organización interna y funcionamiento.

3.- La responsabilidad política de la Comisión.

4.- Poderes de la Comisión.

  1. El derecho de iniciativa normativa.
  2. Poderes de control del cumplimiento del Derecho comunitario.
  3. El poder de decisión o de gestión.
  4. Poderes en materia de relaciones de trabajo.

Fuentes:

  • 1º. Las Organizaciones Internacionales. Manuel Díez de Velasco.
  • 2º. Instituciones de Derecho Comunitario. Rosario Huesa Vinaixa.
  • 3º. Apuntes de Instituciones de Derecho Comunitario de la UNED.
  • 4º. Página Web de la Unión Europea.
  • 5º. Tratado de funcionamiento de la Unión Europea.
  • 6º. eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2010:055…europa.eu/spain/index_es.htm eur-lex.europa.eu
  • 7º. realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/FuturoEuropa…
  • 8º. robert-schuman.org/index.php?lang=fr
  • 9º. eu/lisbon_treaty/index_es.htmEuropa.
  • 10º. hablamosdeeuropa.es

 

 

1.- Naturaleza, composición y nombramiento.

  1. a) Naturaleza: Antes de entrar en el contenido concreto hay que advertir previamente que el término “Comisión” puede designar dos realidades no estrictamente idénticas. Así, puede hacer referencia, por una parte, al conjunto de miembros que la componen en sentido estricto, y que, constituidos en un Colegio de Comisarios, son los depositarios formales de sus poderes, y por otra, al conjunto administrativo que los asiste, y que engloba a una oficina ejecutiva compuesta por más de 38 000 funcionarios. En este trabajo nos centraremos principalmente en el primer concepto de “Comisión”, esto es en el órgano que ostenta algunos poderes y funciones de la Unión. Dicho esto podemos decir que la Comisión Europea es la Institución que en el marco de la Unión Europea, encarna la rama ejecutiva del poder comunitario. Es la garante del cumplimiento del Derecho de la Unión, ostenta el monopolio de la iniciativa legislativa, ejecuta el presupuesto y las políticas comunes, representa a la Unión en su conjunto y promueve y defiende el interés general europeo. Responde políticamente ante el Parlamento Europeo, de manera colegiada.
  2. b) Composición: La Comisión está compuesta por:
  3. El Presidente de la Comisión: apartado 6 del art. 17 del Tratado de la UE. Sus funciones son:
    1. Definir las orientaciones con arreglo a las cuales la Comisión desempeñará sus funciones.
    2. Determinar la organización interna de la Comisión velando por la coherencia, eficacia y colegialidad de su actuación.
    3. Nombra a los Vicepresidentes, distintos del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de entre los miembros de la Comisión.
    4. Un miembro de la Comisión presentará su dimisión si se lo pide el Presidente. El Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad presentará su dimisión.
  4. Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad: artículo 18 del Tratado de la UE. Sus funciones son:
    1. Estar al frente de la política exterior y de seguridad común de la Unión. Así contribuirá con sus propuestas a elaborar dicha política y la ejecutará como mandatario del Consejo. Actuará del mismo modo en relación con la política común de seguridad y defensa.
    2. Presidir el Consejo de Asuntos Exteriores.
    3. Es uno de los Vicepresidentes de la Comisión. Velará por la coherencia de la acción exterior de la Unión. Se encargará, dentro de la Comisión, de las responsabilidades que incumben a la misma en el ámbito de las relaciones exteriores y de la coordinación de los demás aspectos de la acción exterior de la Unión. En el ejercicio de estas responsabilidades dentro de la Comisión, y exclusivamente por lo que respecta a las mismas, el Alto Representante estará sujeto a los procedimientos por los que se rige el funcionamiento de la Comisión.
  5. Los Vicepresidentes: Uno de ellos ha de ser necesariamente el Alto Representante. El papel específico que estos Vicepresidentes desempeñan en la Comisión es difuso. Sus departamentos están más vinculados a la Presidencia de la Comisión, a la que sirven más directamente, y su valor añadido se traduce más en un peso político mayor en el seno del Colegio que en una atribución competencial o funcional concreta. Su rango protocolario y su salario son, eso sí, superiores a los del resto de Comisarios.
  6. Los Comisarios: Son los demás miembros de la Comisión, tienen atribuidas las competencias y los servicios que decida asignarles el Presidente de la Comisión. La Comisión se divide en Direcciones Generales y servicios. Las Direcciones Generales se clasifican según los ámbitos a los que se dedican. Los servicios de la Comisión trabajan en cuestiones administrativas más generales o tienen una tarea específica, por ejemplo la lucha contra el fraude o la elaboración de estadísticas.

La actual composición de la Comisión es:

  • José Manuel Barroso – Presidente – Portugal.
  • Catherine Ashton – Vicepresidenta – Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad – Reino Unido.
  • Viviane Reding – Vicepresidenta – Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía –
  • Joaquín Almunia – Vicepresidente – Competencia – España.
  • Siim Kallas – Vicepresidente – Transportes – Estonia.
  • Neelie Kroes – Vicepresidenta – Agenda Digital – Holanda
  • Antonio Tajani – Vicepresidente – Industria y Emprendimiento – Italia.
  • Maroš Šefčovič -Vicepresidente – Relaciones Interinstitucionales y Administración – Eslovaquia.
  • Janez Potočnik – Medio Ambiente –
  • Olli Rehn – Asuntos Económicos y Monetarios – Finlandia.
  • Andris Piebalgs – Desarrollo – Letonia.
  • Michel Barnier – Mercado Interior y Servicios – Francia
  • Androulla Vassiliou – Educación, Cultura, Multilingüismo y Juventud – Chipre.
  • Algirdas Šemeta – Fiscalidad y Unión Aduanera, Auditoría y Lucha contra el Fraude – Lituania.
  • Karel De Gucht – Comercio – Bélgica.
  • John Dalli – Salud y Política de Consumidores – Malta.
  • Máire Geoghegan-Quinn – Investigación, Innovación y Ciencia – Irlanda.
  • Janusz Lewandowski – Programación Financiera y Presupuesto – Polonia.
  • Maria Damanaki – Asuntos Marítimos y Pesca – Grecia.
  • Kristalina Georgieva – Cooperación Internacional, Ayuda Humanitaria y Respuesta a las Crisis – Bulgaria.
  • Günther Oettinger – Energía – Alemania.
  • Johannes Hahn – Política Regional – Austria.
  • Connie Hedegaard – Acción por el Clima – Dinamarca.
  • Štefan Füle – Ampliación y Política Europea de Vecindad – República Checa.
  • László Andor – Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión – Hungría.
  • Cecilia Malmström – Asuntos de Interior – Suecia.
  • Dacian Cioloş – Agricultura y Desarrollo Rural – Rumanía.
  1. c) (Apartados 3, 4, 5 y 7 del art. 17 del Tratado de la Unión Europea y arts. 244 y 246 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea).

Requisitos para ser nombrado Comisario y composición de la Comisión: Según establece el apartado 3 del art. 17 del tratado de la UE los miembros de la Comisión serán elegidos en razón de su competencia general y de su compromiso europeo, de entre personalidades que ofrezcan plenas garantías de independencia. El Tratado establece dos modalidades de composición de la Comisión, así:

  1. El apartado 4 establece que la Comisión nombrada entre la fecha de entrada en vigor del Tratado de Lisboa y el 31 de octubre de 2014 estará compuesta por un nacional de cada Estado miembro, incluidos su Presidente y el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, que será uno de sus Vicepresidentes.
  2. El apartado 5, cambia la composición de la Comisión a partir del 1 de noviembre de 2014, que estará compuesta por un número de miembros correspondiente a los dos tercios del número de Estados miembros, que incluirá a su Presidente y al Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a menos que el Consejo Europeo decida por unanimidad modificar dicho número.

Los miembros de la Comisión serán seleccionados de entre los nacionales de los Estados miembros mediante un sistema de rotación estrictamente igual entre los Estados miembros que permita tener en cuenta la diversidad demográfica y geográfica del conjunto de dichos Estados. Este sistema será establecido por unanimidad por el Consejo Europeo de conformidad con el artículo 244 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Este Artículo 244 dispone que los miembros de la Comisión serán elegidos mediante un sistema de rotación establecido por unanimidad por el Consejo Europeo, basado en los principios siguientes: “Se tratará a los Estados miembros en condiciones de rigurosa igualdad en lo que se refiere a la determinación del orden de turno y del período de permanencia de sus nacionales en la Comisión; por lo tanto, la diferencia entre el número total de los mandatos que ejerzan nacionales de dos determinados Estados miembros nunca podrá ser superior a uno.”

Duración del mandato: Según el apartado 3 del art. 17 del Tratado de la UE el mandato de la Comisión es de cinco años.

Elección:

  1. El Presidente de la Comisión: Teniendo en cuenta el resultado de las elecciones al Parlamento Europeo y tras mantener las consultas apropiadas, el Consejo Europeo propondrá al Parlamento Europeo, por mayoría cualificada, un candidato al cargo de Presidente de la Comisión. El Parlamento Europeo elegirá al candidato por mayoría de los miembros que lo componen. Si el candidato no obtiene la mayoría necesaria, el Consejo Europeo propondrá en el plazo de un mes, por mayoría cualificada, un nuevo candidato, que será elegido por el Parlamento Europeo por el mismo procedimiento.
  2. Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad: El Consejo Europeo nombrará por mayoría cualificada, con la aprobación del Presidente de la Comisión, al Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. El Consejo Europeo podrá poner fin a su mandato por el mismo procedimiento.
  3. Vicepresidentes: Los Vicepresidentes son nombrados por el Presidente de la Comisión de entre sus miembros.
  4. Comisarios: El Consejo, de común acuerdo con el Presidente electo, adoptará la lista de las demás personalidades que se proponga nombrar miembros de la Comisión. Éstas serán seleccionadas, a partir de las propuestas presentadas por los Estados miembros, de acuerdo con los criterios enunciados en el párrafo segundo del apartado 3 y en el párrafo segundo del apartado 5.

 

Nombramiento: El Presidente, el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y los demás miembros de la Comisión se someterán colegiadamente al voto de aprobación del Parlamento Europeo. Sobre la base de dicha aprobación, la Comisión será nombrada por el Consejo Europeo, por mayoría cualificada. Sus miembros prestarán juramento a los Tratados.

Sustituciones por cese, dimisión o fallecimiento: Una vez explicado el nombramiento de los miembros de la Comisión, nos podemos preguntar qué ocurre cuando cuando éstos dejan su puesto antes de que acabe su mandato. En este caso entra a escena las sustituciones por cese, dimisión o fallecimiento. Están situaciones se encuentran reguladas por el artículo 246 del Tratado de Funcionamiento de la UE. Aparte de los casos de renovación periódica, el mandato de los miembros de la Comisión concluirá individualmente por fallecimiento, dimisión voluntaria o cese. El miembro dimisionario, cesado o fallecido será sustituido por el resto de su mandato por un nuevo miembro de la misma nacionalidad, nombrado por el Consejo, de común acuerdo con el Presidente de la Comisión, previa consulta al Parlamento Europeo y con arreglo a los criterios establecidos en el párrafo segundo del apartado 3 del artículo 17 del Tratado de la Unión Europea.

Sin embargo el Consejo no está obligado a sustituir al miembro fallecido, o que haya sido cesado haya dimitido pues por unanimidad y a propuesta del Presidente de la Comisión, podrá decidir que no ha lugar a tal sustitución, en particular cuando quede poco tiempo para que termine el mandato de dicho miembro. Unos casos especiales de sustitución en caso de dimisión, cese o fallecimiento se dan en el Presidente y en el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad el primero será sustituido por el tiempo que falte para terminar el mandato por el procedimiento previsto en el párrafo primero del apartado 7 del artículo 17 del Tratado de la Unión Europea. En el caso del Alto Representante también será sustituido por el resto de su mandato, de conformidad en este caso con el apartado 1 del artículo 18 del Tratado de la Unión Europea. Por último cabe destacar que en caso de dimisión voluntaria de todos los miembros de la Comisión, éstos permanecerán en sus cargos y continuarán despachando los asuntos de administración ordinaria hasta que sean sustituidos, por el resto de su mandato, de conformidad con el artículo 17 del Tratado de la Unión Europea.

 

2.- El Estatuto de la Comisión y sus miembros. Organización Interna y funcionamiento.

  1. a) El Estatuto de la Comisión Europea y sus miembros: Es una Institución independiente de los Estados miembros, de las otras Instituciones de la Unión y de los intereses privados. El art. 17.1 del Tratado de la Unión Europea establece las funciones de la comisión:
  2. La Comisión promueve el interés general de la Unión y toma las iniciativas adecuadas con este fin.
  3. Vela por que se apliquen los Tratados y las medidas adoptadas por las instituciones en virtud de éstos. Supervisa la aplicación del Derecho de la Unión bajo el control del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
  4. Ejecuta el presupuesto y gestionará los programas. Ejercerá asimismo funciones de coordinación, ejecución y gestión, de conformidad con las condiciones establecidas en los Tratados. Con excepción de la política exterior y de seguridad común y de los demás casos previstos por los Tratados, asumirá la representación exterior de la Unión.
  5. Adopta las iniciativas de la programación anual y plurianual de la Unión con el fin de alcanzar acuerdos interinstitucionales.

El art. 3 (antiguo art. 2) del Tratado de la Unión Europea se establecen los objetivos de la Unión Europea:

  1. Que la Unión tiene como finalidad promover la paz, sus valores y el bienestar de sus pueblos.
  2. Que la Unión ofrecerá a sus ciudadanos un espacio de libertad, seguridad y justicia sin fronteras interiores, en el que esté garantizada la libre circulación de personas conjuntamente con medidas adecuadas en materia de control de las fronteras exteriores, asilo, inmigración y de prevención y lucha contra la delincuencia.
  3. Que la Unión establecerá un mercado interior. Obrará en pro del desarrollo sostenible de Europa basado en un crecimiento económico equilibrado y en la estabilidad de los precios, en una economía social de mercado altamente competitiva, tendente al pleno empleo y al progreso social, y en un nivel elevado de protección y mejora de la calidad del medio ambiente. Asimismo, promoverá el progreso científico y técnico. La Unión combatirá la exclusión social y la discriminación y fomentará la justicia y la protección sociales, la igualdad entre mujeres y hombres, la solidaridad entre las generaciones y la protección de los derechos del niño. La Unión fomentará la cohesión económica, social y territorial y la solidaridad entre los Estados miembros. La Unión respetará la riqueza de su diversidad cultural y lingüística y velará por que la Unión establecerá una unión económica y monetaria cuya moneda es el euro.
  4. Que en sus relaciones con el resto del mundo, la Unión afirmará y promoverá sus valores e intereses y contribuirá a la protección de sus ciudadanos. Contribuirá a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible del planeta, la solidaridad y el respeto mutuo entre los pueblos, el comercio libre y justo, la erradicación de la pobreza y la protección de los derechos humanos, especialmente los derechos del niño, así como al estricto respeto y al desarrollo del Derecho internacional, en particular el respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
  5. Que la Unión perseguirá sus objetivos por los medios apropiados, de acuerdo con las competencias que se le atribuyen en los Tratados.

Para garantizar la independencia de los miembros de la comisión se redacta el art. 245 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (antiguo art. 213 del TCE):

  1. Los miembros de la Comisión deben abstenerse de todo acto incompatible con el carácter de sus funciones. Los Estados miembros deben respetar su independencia y no intentarán influir en ellos en el desempeño de sus funciones.
  2. Los miembros de la Comisión no pueden, mientras dure su mandato, ejercer ninguna otra actividad profesional, retribuida o no. En el momento de asumir sus funciones, se comprometen solemnemente a respetar, mientras dure el mandato y aún después de finalizar éste, las obligaciones derivadas de su cargo y, en especial, los deberes de honestidad y discreción, en cuanto a la aceptación, una vez terminado su mandato, de determinadas funciones o beneficios. En caso de incumplimiento de dichas obligaciones, el Tribunal de Justicia, a instancia del Consejo, por mayoría simple, o de la Comisión, podrá, según los casos, declarar su cese en las condiciones previstas en el artículo 247 o la privación del derecho del interesado a la pensión o de cualquier otro beneficio sustitutivo ( 247: El miembro de la Comisión que deje de reunir las condiciones necesarias para el ejercicio de sus funciones o haya cometido una falta grave podrá ser cesado por el Tribunal de Justicia, a instancia del Consejo, por mayoría simple, o de la Comisión). Por tanto, el cargo no depende del mantenimiento de la confianza de sus Gobiernos ni del Consejo, que en ningún caso podrán cesarles. Únicamente podrán ser cesados de sus cargos por el Tribunal de Justicia.
  3. Gozan de una amplia libertad de expresión: Los miembros de las instituciones de la Unión, los miembros de los comités, así como los funcionarios y agentes de la Unión están obligados, incluso después de haber cesado en sus cargos, a no divulgar las informaciones que, por su naturaleza, estén amparadas por el secreto profesional y, en especial, los datos relativos a las empresas y que se refieran a sus relaciones comerciales o a los elementos de sus costes.
  4. b) La presidencia y la organización interna: según el art. 17.6 del TUE el Presidente de la Comisión:
  5. Define las orientaciones con arreglo a las cuales la Comisión desempeñará sus funciones.
  6. Determinará la organización interna de la Comisión velando por la coherencia, eficacia y colegialidad de su actuación.
  7. Nombrará Vicepresidentes, distintos del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de entre los miembros de la Comisión.

Un miembro de la Comisión presentará su dimisión si se lo pide el Presidente. El Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad solo presentará su dimisión, con arreglo al procedimiento establecido en el apartado 1 del artículo 18, si se lo pide el Presidente.

Art. 18.1: El Consejo Europeo nombrará por mayoría cualificada, con la aprobación del Presidente de la Comisión, al Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. El Consejo Europeo podrá poner fin a su mandato por el mismo procedimiento. (Procedimiento Prodi)

Se reconocen poderes al Presidente para estructurar y repartir las responsabilidades tanto al inicio del mandato como su reordenación a lo largo del mismo, recordando a los Comisarios, a veces aquejados de un fuerte afán de protagonismo, que ejercerán sus funciones bajo la autoridad del Presidente (art. 248 TFUE). También puede nombrar Vicepresidentes distintos del Alto Representante (art. 17.6 TUE).

La Comisión aprueba su propio reglamento interno. Sin perjuicio de su carácter colegial, la Comisión distribuye los sectores de actividad, salvo las relaciones exteriores que se asumen por el Alto Representante, entre los distintos Comisarios: esta técnica de departamentalización significa que cada Comisario se encarga de varios ámbitos, no siempre homogéneos ni comparables con las tradiciones gubernamentales de las “carteras ministeriales”. Ahora bien, su carácter colegial se ve atenuado al prever en su reglamento interno la posibilidad de adoptar decisiones al margen del debate y aprobación en sesión formal mediante procedimiento escrito o por habilitación o por delegación.

Se sigue el procedimiento escrito para aligerar el orden del día de las reuniones de asuntos poco controvertidos (como medidas de aplicación o de ejecución de actos ya adoptados en sesiones anteriores). El acto se prepara por el Comisario que tiene la competencia en ese ámbito, aunque con conocimiento del resto de los gabinetes de los Comisarios y de los distintos servicios de la Comisión. De todos modos, cualquier miembro de la Comisión puede pedir que el texto sometido al procedimiento escrito sea objeto de debate en una sesión de la Comisión.

Además, la Comisión puede habilitar a un Comisario para que adopte medidas de gestión o de administración claramente delimitadas. El Tribunal de Justicia ha reconocido la legalidad del sistema de habilitaciones a favor de un determinado Comisario; “las Decisiones adoptadas por habilitación deben ser consideradas como Decisiones de la Comisión” de forma que “no vulneran el principio de colegialidad”.

Y cabe que la Comisión delegue, asumiendo siempre su responsabilidad colegiada, la adopción de medidas de gestión o de administración en los Directores Generales y Jefes de Departamento dentro de los límites y condiciones que establezca.

De la Comisión depende una vasta infraestructura administrativa (aproximadamente unos 33.000 empleados entre funcionarios y resto de categorías) compuesta por unos Servicios generales e internos (Secretaría General, los Gabinetes de los Comisarios, servicio jurídico, oficina de estadística, oficina europea de lucha antifraude, oficina de publicaciones, comunicación, servicios de traducción e interpretación, etc.) y una veintena de direcciones generales dedicadas a las Políticas y a las Relaciones Exteriores.

3.- La responsabilidad política de la Comisión.

Dado que los Tratados confían a la Comisión la iniciativa de toda acción normativa, la gestión y el control del cumplimiento del Derecho de la Unión, parece coherente que la Comisión dé cuenta de tales responsabilidades ante el Parlamento Europeo.

El Parlamento Europeo desempeña una función esencial en la designación de la Comisión, pues aprueba el nombramiento del Presidente de la Comisión, celebra audiencias con los candidatos para los diferentes cargos de comisario y decide otorgar o no su confianza a la Comisión.

La Comisión asume responsabilidad política colegiada; en efecto, el Parlamento puede aprobar una moción de censura y hacer dimitir colectivamente a la Comisión (artículo 17 TUE y 234 TFUE), si bien hasta su reemplazo la Comisión dimisionaria continuará gestionando los asuntos corrientes. No cabe responsabilidad política  individual de un comisario ante el PE. Ya se han señalado las condiciones (procedimiento Prodi y el Tratado de Niza) para que en caso necesario el Presidente, previa autorización por mayoría del Colegio de Comisarios, pueda solicitar la dimisión de un Comisario y éste deberá dimitir.

El nuevo artículo 255 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea confiere a los ciudadanos de los Estados miembros y residentes en los mismos un derecho de acceso a los documentos del Parlamento Europeo, del Consejo y de la Comisión. En aplicación de esta disposición, el Consejo y el Parlamento Europeo aprobaron, el 30 de mayo de 2001 un Reglamento relativo al acceso del público a los documentos de estas tres instituciones, en el que se determinan les principios generales y los límites de dicho derecho de acceso.

Principalmente en este apartado, hay que considerar los mecanismos atribuidos al Parlamento para el ejercicio de sus funciones de control. Dentro de éstos, hay que señalar que se ejercen básicamente respecto a la Comisión. El principal mecanismo de este tipo es la moción de censura, que puede adoptar el Parlamento, por mayoría de dos tercios de los votos expresados que constituyan mayoría absoluta, en relación con la gestión de la Comisión, en cuyo caso los miembros de ésta deben abandonar colectivamente sus funciones. Hasta el momento no ha prosperado ninguna de las mociones de censura interpuestas contra la Comisión. Según el Tratado de la Unión Europea (TUE), concretamente según su artículo 17, apartado 8º: la Comisión tendrá una responsabilidad colegiada ante el Parlamento Europeo. El Parlamento Europeo podrá votar una moción de censura contra la Comisión de conformidad con el artículo 234 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Si se aprueba dicha moción, los miembros de la Comisión deberán dimitir colectivamente de sus cargos y el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad deberá dimitir del cargo que ejerce en la Comisión. Esta moción de censura que lleva a cabo el Parlamento sobre la  Comisión, indica que sólo podrá ser votada transcurridos tres días como mínimo desde su presentación y en votación pública. Para ser aprobada, se precisan  de los votos emitidos que representen a la mayoría de los miembros que lo integran. En caso de resultar aprobada, la Comisión deberá renunciar colectivamente a sus cargos, pero continuarán despachando los asuntos de administración ordinaria hasta su sustitución. Las preguntas al Consejo y a la Comisión podrán ser a petición de una comisión parlamentaria, de un grupo político o de 32 diputados.

Su responsabilidad política se ejerce ante el Parlamento cuando rinde cuentas, así como también podríamos pensar que lo hará de forma indirecta ante su propio gobierno nacional por cuanto es quien propone a los comisarios. Los 27 Comisarios, uno por cada país de la UE, representan el liderazgo político de la Comisión durante su mandato de cinco años. El Presidente atribuye a cada Comisario competencias en ámbitos de actuación específicos. El actual Presidente de la Comisión Europea es José Manuel Durán Barroso, que renovó por su segunda vez su mandato en febrero de 2010. El Presidente es elegido por el Consejo Europeo, que también designa a los demás Comisarios de común acuerdo con el Presidente nombrado.

Esta facultad se suma al derecho del Parlamento a censurar a la Comisión. En caso de aprobarse una “moción de censura”, por mayoría absoluta de los diputados y dos tercios de los votos, la Comisión se vería obligada a dimitir. Hasta ahora, el Parlamento no ha aprobado ninguna moción de censura, pero la facultad de recurrir a ella constituye una poderosa arma de disuasión.

El control del Parlamento también se ejerce, en el trabajo del día a día, mediante el examen de los numerosos informes que le presenta la Comisión sobre la aplicación de las políticas comunitarias, la legislación y el presupuesto.

Por otra parte, una comisión parlamentaria, un grupo político o determinado número de diputados pueden formular preguntas orales al Consejo y a la Comisión. Estas preguntas, que abordan temas políticos de importancia, suelen desembocar en un debate que se cierra con una votación. También son objeto de debate, seguidos de la votación de una resolución, los problemas de actualidad en relación con acontecimientos que hayan afectado profundamente a la opinión pública europea. Durante el Pleno, el “turno de preguntas” al Consejo y la Comisión permite el intercambio de preguntas y respuestas sobre temas de interés general. Además, todos los diputados pueden formular preguntas escritas al Consejo y a la Comisión, que contestan por escrito. Los diputados y los grupos políticos formulan cada año más de 5000 preguntas.

Respecto a la moción de censura, el Parlamento podrá forzar el cese de la Comisión en su conjunto mediante una propuesta que habrá de ser sometida a votación tres días después de su presentación, y que resultará aprobada por mayoría de dos tercios de los votos emitidos que representen, a su vez, la mayoría de los eurodiputados que integran el Parlamento.

 

4.- Poderes de la Comisión.

  1. A) El derecho de iniciativa normativa: aquí cabe destacar que el papel de la Comisión Europea no ha sufrido variaciones sensibles tras las reformas introducidas en el Tratado de Lisboa. Mantiene su cuasimonopolio de iniciativa normativa, si bien comparte más casos con otros actores como los Estados miembros u otras instituciones. Por lo general, las decisiones y actos normativos del Consejo sólo pueden ser adoptados sobre la base de una propuesta de la Comisión, lo que le otorga a ésta el monopolio de la iniciativa legislativa y configura a la Comisión como principal impulsadora de la acción comunitaria. La Comisión posee también el poder de iniciativa en materia presupuestaria, ya que el artículo 272 T.C.E. obliga a esta institución a presentar antes del uno de septiembre el anteproyecto del presupuesto, con una previsión de los ingresos y de los gastos. La Comisión tiene el “derecho de iniciativa”, es decir que puede proponer nueva legislación para proteger los intereses de la UE y sus ciudadanos. Pero solo interviene en aquellas cuestiones que no pueden tratarse de manera eficaz a nivel nacional, regional o local (principio de subsidiariedad). No se produce legislación en el ámbito comunitario que no proceda de una propuesta de la Comisión. Por tanto, podríamos decir que la Comisión tiene el derecho casi exclusivo de iniciativa legislativa. Este derecho de iniciativa se encuentra recogido en los tratados de una forma genérica, como de forma particular para casos concretos. La justificación de esta competencia reside, en que la Comisión encarna el interés general del conjunto y se presume que obra con independencia de todo interés nacional, cosa que no se presupone del Consejo de la Unión, órgano intergubernamental, compuesto por representantes de los Estados miembros. Por eso se ha dicho que la Comisión es el motor de la Comunidad ya que, al ser esta institución la que prepara los proyectos normativos y los presenta ante el Consejo, es ella la que impulsa la actividad normativa comunitaria. El procedimiento es que los departamentos de la Comisión elaboran proyectos de la nueva legislación que proponen. Si al menos 14 de los 27 Comisarios están de acuerdo con un proyecto dado, este se envía al Consejo y al Parlamento. Tras debatirlo y modificarlo, deciden entonces si quieren adoptarlo como legislación. Una vez que la Comisión ha presentado una propuesta al Consejo, ésta podrá ser modificada:
  2. Por la Comisión en cualquier momento, en tanto que el Consejo no adopte ninguna decisión,
  3. Por el Consejo, pero para ello se exige unanimidad.

Los Tratados prevén la posibilidad de que el PE o el Consejo soliciten a la Comisión que proceda a efectuar los estudios que considere oportunos para la consecución de los objetivos comunes y someta al Consejo las propuestas pertinentes. Ahora bien, si la Comisión no ejerce su poder de iniciativa, el Consejo e incluso el PE pueden interponer ante el Tribunal de Justicia un procedimiento por omisión.

La Comisión posee también la iniciativa presupuestaria, art.272 TCE, antes del 1 de septiembre de cada año deberá presentar el anteproyecto de presupuesto al Consejo

 

  1. B) Poderes de control del cumplimiento del Derecho comunitario: la Comisión conserva sus poderes de guardiana de los Tratados y los ve ligeramente reforzados por el artículo 260.3 TFUE que le faculta para proponer al Tribunal de Justicia una sanción al Estado infractor en el recurso por incumplimiento en caso de no reformar sobre las medidas de transposición de las directivas.

La aplicación del Derecho Comunitario, se constituye como poder ejecutivo, pero en los últimos años la Comisión lo ejecuta por delegación del Consejo. Aunque esta delegación es obligatoria, también puede el Consejo, respecto de la Comisión, revocar esta poder de ejecución y puede incluso no conceder tal poder a la Comisión, aunque esto queda reservado a circunstancias excepcionales. Dentro de velar por el cumplimiento del Derecho Comunitario, corresponde a la Comisión la iniciativa en materia de exigencia de responsabilidades por los incumplimientos de la normativa comunitaria por parte de los estados miembros. Cada vez que un estado miembro incumpla una norma comunitaria corresponde a la Comisión exigir responsabilidades a ese estado.

Es la Comisión quién debe velar por el cumplimiento de los Tratados y de las disposiciones adoptadas por las instituciones en los ámbitos CE y EURATOM. Por tanto, además del motor, es la guardiana del Derecho comunitario y, para cumplir con ésta función se le atribuyen facultades para investigar, perseguir y sancionar las infracciones cometidas tanto por otras instituciones, como por los Estados miembros o por los particulares. Esta labor de supervisión y control tiene distintas manifestaciones:

  • El deber por parte de los estados de notificar a la Comisión las medidas tanto legislativas, reglamentarias y ejecutivas adoptadas para dar cumplimiento a las normas de la Unión Europea (este deber es especialmente relevante en relación con las directivas al exigirse que se comunique a la Comisión cómo se ha procedido a su transposición).
  • La posibilidad de que los particulares interpongan una queja o denuncia ante la Comisión con el fin de poner en su conocimiento la existencia de una infracción del Derecho de la Unión Europea imputable a un estado miembro.
  • Las reuniones con representantes de los estados con el objetivo de adecuar correctamente su legislación al Derecho de la Unión.
  • La elaboración de recomendaciones o dictámenes dirigidos a los estados para evitar un incumplimiento del Derecho de la Unión.
  • El inicio ante el TJUE de un procedimiento contra un atado en caso de que éste infrinja una obligación que le incumbe en virtud de los Tratados (art. 258 TFUE). Asimismo, puede instar al TJUE a que imponga una sanción pecuniaria a aquel estado que no de cumplimiento a una sentencia previa en la que el TJUE ha constatado que se ha producido una infracción del Derecho de la Unión Europea (art. 260 TRÍE).
  • La facultad de investigar y controlar, sobre la base del art. 337 del TFUE, que las empresas que actúan en el mercado interior respeten y observen las disposiciones sobre libre competencia (art. 101 a 105 TFUE). En caso de que las empresas distorsionen la libre competencia a través de acuerdos colusorios o abusen de su posición de dominio en el mercado interior, la Comisión, a partir de la información recabada ya sea de oficio a mediante las denuncias planteadas por otros particulares (personas físicas o jurídicas), está facultada para exigir el cese inmediato de la práctica contraria a la libre competencia y, en su caso, imponer sanciones a dichas empresas.

Asimismo, dado que es la Comisión la encargada de controlar la aplicación del Derecho comunitario, es la encargada de gestionar la cláusula de salvaguardia. Es decir, es ella quien decide en qué casos particulares excepcionales los Estados miembros pueden suspender la aplicación de determinadas normas comunitarias. A la Comisión le corresponde, en vía administrativa, perseguir y sancionar, en su caso, las violaciones del Derecho comunitario por parte de los Estados miembros y de sus particulares.

Si considera que un gobierno nacional no está aplicando la legislación de la UE correctamente., como primera medida envía una carta oficial pidiendo que se corrija el problema. En última instancia, la Comisión remite la cuestión al Tribunal de Justicia, que puede imponer multas y cuyas decisiones son vinculantes para los países y las instituciones de la UE.

  1. C) El poder de decisión o de gestión: en cuanto al poder de decisión, los Tratados no atribuyen a la Comisión una competencia general de ejecución, si bien ésta dispone de “un poder de decisión propio” y ejerce “las competencias que el Consejo le atribuye para la ejecución de las normas por él establecidas”. Es el Derecho originario el que reconoce a la Comisión poder de decisión en determinadas materias. La atribución a la Comisión de “un poder de decisión propio” no puede ser interpretada como la titularidad de un poder normativo propio, ya que aquélla sólo dispone de un poder normativo directo en aquellos supuestos expresamente previstos en los Tratados, como por ejemplo, en materia de Derecho de la competencia y de ayudas públicas. Este poder puede ser propio al atribuirlo directamente el tratado o delegado si se lo atribuye el Consejo.

Si bien es cierto que tiene un poder de decisión propio, los supuestos en que la Comisión tiene facultades de decisión propias son muy limitados. El poder de decisión propio no es de naturaleza legislativa, sino de naturaleza pueden ser tanto normativas (como la elaboración de reglamentos, directivas y decisiones en determinados ámbitos), como ejecutivas (la autorización de medidas de salvaguardia a los Estados miembros.) En cuanto a los poderes de ejecución, a la Comisión le corresponde, por una parte, ejecutar el presupuesto de la Comunidad y por otra, por atribución del Consejo, un poder de ejecución del Derecho comunitario derivado. Esto permite a la Comisión adoptar reglamentos, directivas y decisiones en ámbitos previstos expresamente en los tratados, los cuales tienen esencialmente un alcance individual y cuyos destinatarios son los estados o las empresas.

Además, el Consejo y el Parlamento, a través de la adopción de un acto legislativo, podrán delegar en la Comisión la adopción de actos no legislativos que completen o modifiquen determinados no esenciales del acto legislativo. Las condiciones de la delegación se deberán fijar de forma expresa en el acto legislativo a ejecutar. Por otra parte, en aquellos casos en que se requieran condiciones uniformes de ejecución de los actos jurídicamente vinculantes de la Unión, los estados conferirán dicha competencia a la Comisión, la cual se llevará a cabo conforme a los principios y modalidades fijadas previamente en un reglamento adoptado por el Consejo y el Parlamento. Dicho control da lugar en el argot comunitario al fenómeno de la «comitologia», al estar la Comisión controlada por distintos comités en su labor de ejecución de los actos legislativos de la Unión.

En cuanto al poder de gestión, a la Comisión también le corresponde la importante labor de gestionar de forma eficaz los distintos fondos de la Unión, los cuales se proyectan en ámbitos diversos como la política de cohesión (Fondo Europeo de Desarrollo Regional, Fondo Social Europeo o Fondo de Cohesión), la política agrícola (Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agraria) o la política pesquera (Instrumento Financiero de Orientación de la Pesca), entre otros. Asimismo, se confía a la Comisión la ejecución del presupuesto de la Unión. Los poderes de decisión y gestión de la Comisión le son conservados, incluida la ejecución del presupuesto, y se ven facilitados por el artículo 290 TFUE, que prevé una delegación en su favor por parte del Parlamento y del Consejo de su capacidad legislativa (actos delegados). Y puede seguir recibiendo poderes de ejecución (actos de ejecución).

  1. D) Poderes en materia de relaciones exteriores: La Comisión habla en nombre de todos los países de la UE en organismos internacionales como la Organización Mundial del Comercio y su función es representarla. En este aspecto, sus funciones son la representación exterior, la celebración de tratados internacionales y el mantenimiento de contactos con otras organizaciones internacionales.

La Comisión asume, con excepción del ámbito de política exterior y de seguridad común, la representación exterior de la Unión que será compartida con el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y con el Presidente del Consejo Europeo. El hecho de que el Alto Representante sea, a su vez, vicepresidente de la Comisión y de que se encargue en su seno de las relaciones exteriores confiere a la Comisión un papel muy importante en las relaciones exteriores de la Unión y mejora la coordinación de todos los planos de las relaciones exteriores de la Unión. En la actualidad, la Unión cuenta con delegaciones en la práctica totalidad de los países del mundo, así como ante organizaciones internacionales, las cuales están a las órdenes del Alto Representante para Asuntos Exteriores. La Comisión también participa en la definición del servicio europeo de acción exterior y tiene, bajo mandato del Consejo, capacidad de participar en las negociaciones de acuerdos internacionales.

Respecto a la celebración de Tratados, la comisión se encarga de la negociación, firma, ratificación y entrada en vigor. El Consejo puede señalar a la Comisión unas directrices a seguir como que le envié informes. La firma del tratado la organiza la Comisión, lo general es que los representantes designados por la Comisión firman “ad referendum”. Pero también intervienen otros órganos, como son el Consejo de Ministros que se encarga de dar el consentimiento y el Parlamento, el cual debe de otorgar su autorización para las actas de adhesión de miembros, etc.  También negocia acuerdos internacionales para la UE, como el Acuerdo de Cotonou (sobre ayuda y comercio entre la UE y los países en desarrollo de África, el Caribe y el Pacífico). La Comisión, entre otras funciones, negocia los tratados internacionales bajo las directrices del Consejo y asegura las relaciones internacionales.

 

ALBERTO INFANTE CABALLERO.

ÁLVARO LÓPEZ DE ECHAZARRETA Y ALONSO.

FERNANDO IBÁÑEZ SÁIZ.

RODRIGO MIGUEL BARRIO.

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