¿Estás pensando en opositar? ¡Te ayudamos a decidir!


Son muchas las personas que se están animando en los últimos años ha prepararse unas oposiciones, ya que, y después de haber estado un tiempo congeladas, el Gobierno ha hecho pública una gran convocatoria. Sin embargo, es importante que pienses en los pros y los contras de convertirte en opositor, ya que este proceso suele ser muy largo y tedioso.

¿Debo opositar?

Lo primero que te recomendamos hacer es que cojas un papel en blanco y comiences a analizar tu situación personal, laboral y familiar. Piensa que estudiar una oposición en muchas ocasiones no es compatible con el trabajo, por lo que tendrás que tener un colchón económico. Después será el momento de evaluar la ubicación, ya que si consigues una plaza tendrás que vivir en esa ciudad de forma permanente. ¿Estás dispuesto a ello?

La mayoría de las personas deciden prepararse una oposición para conseguir un empleo estable, ya que a día de hoy solamente los funcionarios tienen asegurado su puesto. Es por ello que muchos jóvenes (y no tan jóvenes) se ponen de nuevo a estudiar cansados de buscar continuamente trabajo, ser rechazados por los reclutadores y no poder hacer planes de futuro por su incertidumbre económica. Claro está que también los hay los que opositan por vocación, ya que algunos trabajos solamente pueden desempeñarse tras haber superado uno de estos procesos.

Seguro que conoces a algún amigo que lleva años opositando y todavía no tiene la plaza. Este panorama es tristemente frecuente en España, por lo que es importante tener paciencia y ser perseverante en el momento de embarcarse en esta aventura. Si no estás motivado, te rindes a la primera de cambio y no eres capaz de estudiar bajo presión, quizás esta no sea la mejor opción.

Tampoco te aconsejamos que te conviertas en funcionario si tienes espíritu emprendedor y te gustaría ser tu propio jefe, ya que escalar en la jerarquía de la Administración es bastante complicado. Los funcionarios tienen su sueldo asegurado cada mes, aunque ellos suelen ser uno de los primeros colectivos en sufrir los recortes, así que no te creas que trabajando para la Administración te harás rico.

Ya me he decidido, ¿qué debo hacer?

Si esta es la primera vez que te preparas una oposición seguramente necesites ayuda externa. En todo el territorio nacional podrás encontrar innumerables centros de preparación, los cuales te facilitan el temario, responden a tus dudas y te capacitan para enfrentarte a un tribunal. Algunos de ellos incluso te ayudan con la documentación a tramitar, así solamente te debes dedicar al estudio. Claro está que no todo es de color de rosa, y estas academias suelen ser bastante caras. Sus precios pueden oscilar entre los 50 y los 200 euros al mes, una cantidad bastante alta si tenemos en cuenta que muchos opositores dejan de trabajar para dedicarse únicamente a conseguir la plaza.

Además es importante que sepas que el aprobar una oposición no te garantiza una plaza fija en la Administración, ya que en la mayoría de los casos tendrás que participar en un concurso para tener el puesto en propiedad. Tu obsesión desde el momento que decidas opositar será conseguir puntos, los cuales podrás conseguir con títulos de de formación o de idiomas, cursos, experiencia, etc.

El sueldo del funcionario, aunque es para “siempre”, no es demasiado alto, y en ocasiones los colegas de la empresa pública cobran mejor. Sin embargo, estos profesionales podrán mejorar su salario con experiencia, ya que los funcionarios suelen cobrar pagas extraordinarias y complementos (de destino, específicos y de productividad).

¿Cómo enterarme de las convocatorias de las oposiciones?

Todas las oposiciones que se convoquen en España deben ser publicadas previamente en un Boletín Oficial, ya sea a nivel nacional, autonómico o provincial. Los llamamientos para puestos locales también deberán hacerse públicos en los espacios habilitados por el Ayuntamiento. Además, Internet es una fantástica fuente de información. Lo único que tienes que hacer es saber buscar.

Y, por supuesto, imprescindible es que conozcas desde el primer momento el grado de funcionario al que puedes o quieres optar:

– Grupo A: los candidatos deben tener un título universitario de diplomado, licenciado o graduado. Esta categoría se subdivide en A1 y A2.
– Grupo B: precisan un certificado de Técnico Superior.
– Grupo C: los funcionarios de la sub-categoría C1 necesitan estar en posesión de un título de bachillerato, mientras que a los candidatos del subgrupo C2 solamente se les exige el graduado de la ESO.

Ya quiero compartir esta entrada en relación con la entrada de ¿Qué supone opositar? Por su relación y por la buena oportunidad que supone para acceder al mercado laboral aunque suponga muchos años de sacrificio.

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