La influencia de las redes sociales en la búsqueda de trabajo

1.- Introducción.

Hoy en día las redes sociales son instrumentos muy utilizados a nivel mundial para estar en contacto con la familia, con los amigos, con los compañeros de trabajo, o incluso para buscar empleo.

Aunque, como destaca el periódico Expansión en una noticia de marzo de 2017, “Las redes habituales ya no son tan importantes para encontrar trabajo. Los candidatos desean más privacidad y las empresas tienen dificultades para descubrir a los profesionales adecuados en Internet.

Hace tiempo que las redes sociales se convirtieron en herramientas que permiten a los usuarios realizar algo más que compartir momentos con amigos y familiares. Poco a poco evolucionaron hasta funcionar como una especie de escaparate hacia el mercado laboral. Gracias a ellas, hoy los profesionales pueden conocer mejor a las empresas, construirse una marca personal y ampliar su agenda de contactos. Sin embargo, el uso de estas plataformas para buscar empleo está tocando techo y parece que ya no seducen tanto ni a candidatos ni a reclutadores.

Por primera vez, en el último año apenas ha crecido el número de aspirantes que usa estas redes para buscar empleo, al mismo tiempo que se han reducido las empresas que las utilizan para contratar nuevos perfiles. Así se concluye en la quinta edición del informe Redes sociales y mercado de trabajo en España, elaborado por Adecco. En concreto, un 78% de los usuarios acude a estas herramientas, prácticamente la misma proporción que en 2015. El uso por parte de las compañías para captar talento ha perdido tres puntos porcentuales, pasando de un 87% al 84%.

LinkedIn, Facebook y Google+ son las mejor valoradas por los candidatos para encontrar trabajo

A pesar de esta disminución, Iria Vázquez-Palacios, directora de servicio y calidad de Adecco, asegura que el noviazgo entre redes sociales y candidatos y organizaciones está consolidado: “La responsabilidad de las empresas es conocer las inquietudes de las personas que desean acceder a un empleo y descubrir sus hábitos de búsqueda. Sólo de esta forma conseguiremos atraer al mejor talento””[1].

2.- La influencia de las redes sociales en lo nuestra vida privada laboral y personal.

Las redes sociales son un instrumento muy útil en la actualidad para estar en contacto con las personas a las que más queremos o con los amigos, incluso para crear eventos laborales (sobre todo en aquellas dedicadas más a este fin, como LinkedIn, la página web Adecco, o InfoJobs.

En este punto, hay que destacar que “la eclosión de las Redes Sociales en los últimos años ha propiciado una serie de cambios de hábitos en la sociedad. Cada vez es más habitual leer las noticias por el smartphone, discutir por Twitter o sustituir las llamadas telefónicas por varios mensajes de WhatsApp.

Los actuales nativos digitales, que prácticamente han nacido con un ordenador en sus hogares y que actualmente dependen en exceso del smartphone como concepto de vida,  desconocen, a su vez, el cambio que supuso la eclosión de Internet en la década de los 90 del siglo XX y ese paso de la web 1.0 a la web 2.0 actual en la que nos encontramos sumergidos. Aquellos que nacieron en la década de los 80 o años antes, y que presenciaron la evolución del ordenador, de la informática y, a lo sumo, de Internet, saben minuciosamente que las actuales redes sociales son solo una mera copia avanzada de otras herramientas existentes que vieron la luz años antes.

No obstante, las redes sociales han propiciado una serie de cambios de hábitos en los usuarios. Entre esos cambios, habría que destacar la posibilidad de conversación en tiempo real entre distintos usuarios que están en diferentes puntos de planeta y que solamente registrándose en dichas redes sociales es posible mantener una interacción simultánea. Aunque esa posibilidad ya existía con otra herramienta, de la cual se hablará a continuación. Esa herramienta es conocida por los usuarios en la red como Chat, aunque el nombre completo del término mencionado es Internet Relay Chat de las siglas IRC. Según publica Leandro Alegsa en el diccionario de Informática y Tecnología, un chat es un “Protocolo de comunicación en tiempo real basado en texto. Permite conversar con personas en forma de texto dentro de canales IRC o de forma privada.”  En otras palabras, un salón de chat de IRC equivale hoy día al chat que cada usuario registrado en la red social Facebook puede acceder, si bien antes un usuario iniciaba una sesión de chat, ya sea por una página web o por un programa, para hablar con personas que desconocía su procedencia, hoy día realiza la misma función, pero con la diferencia de que ahora si conoce a la persona con la que va a establecer la comunicación”[2].  

Pero hay que reconocer hoy en día que los chats se están quedando atrás, debido a la posibilidad que otras redes sociales o WhatsApp permiten realizar grupos de personas para estar en contacto en relación de temas como grupos de búsqueda de empleo, o de aficiones.

Aquí hay que destacar el hecho de que cualquier comentario que se haga sobre el puesto de trabajo, los jefes, otros compañeros de trabajo, así como el hecho de que se utilicen con amenazas contra otras personas, tanto físicas como jurídicas.

Por otro lado, las declaraciones hechas en redes sociales contra otras personas pueden ser constitutivas de delito conforme a lo establecido en el Código penal. Pero lo peor de todo es que no influyen sólo en la búsqueda de trabajo, sino también cuando ya lo tienes y haces comentarios dañinos contra tu propia empresa contratante.

Como informa la página web fucsia.co, “hay cambios de paradigma que la realidad empresarial nos obliga a hacer. Uno de los cambios que percibimos es que el auge que han tenido las redes sociales, es un dato de gran importancia que sirve como fuente a los reclutadores de las empresas en los procesos de selección de su personal.

La mayoría de la gente utiliza las redes sociales como Facebook, My Space o Twitter para compartir fotos, videos, opiniones y artículos publicados en medios. Siempre el objetivo es socializar e interactuar compartiendo información de distinta índole. Por otro lado, cuando las empresas comienzan el proceso de selección, los reclutadores apelan a las redes sociales para saber más acerca de los candidatos. Hasta ahora, para saber sobre el aspirante, la empresa se basaba en la información que estaba en la hoja de vida y en las referencias que allí aparecían. Esto cambió. Las redes son ahora un lugar en el que los reclutadores buscan información acerca de el o la candidata que está en el proceso. Aquellos que tenemos un perfil en una red social, debemos saber que tenemos un “perfil digital”, y que salvo que lo adaptemos para que sea visto sólo por los contactos que elegimos, esa información es pública.

Si te estás postulando para el cargo de gerente de ‘X’ compañía y dicha empresa busca tu perfil en facebook y sales en fotos bastante comprometedoras, lamentamos decirte que acabas de perder la vacante. Antes de comenzar el proceso de búsqueda de empleo, debemos usar un buscador, tipo Google, para saber qué se dice en internet sobre nosotras, porque eso es lo que hacen los reclutadores. Ese es nuestro perfil digital.

Verán que en muchos casos son amigos o conocidos tuyos quienes subieron imágenes en fiestas, matrimonios o encuentros sociales a los que asististe, o incluso alguien que tiene un blog puede haber hablado de ti, o haber usado algún ensayo escrito para refutarlo o para apoyarlo”.

Por otro lado, todo esto resulta normal, porque las redes sociales son públicas, y cualquiera puede ver nuestro perfil, aunque las redes sociales pueden permitirnos reducir el número de personas que vean nuestras publicaciones, salvo por el hecho de que los “cazatalentos” siempre consiguen llegar a lo que más les interesa para, al final, no contratar a una persona.

3.- Conclusiones.

La principal conclusión que se puede sacar de todo esto es que una mala gestión de las redes sociales puede hacernos perder el trabajo de nuestra vida, sobre todo cuando las utilizamos con mala cabeza, como, por ejemplo, si hemos tenido que pedir una baja, y colgamos fotos nuestras con amigos o familiares en la playa durante el periodo de baja.

También pueden influir en cómo nos miren las personas de nuestro alrededor, no sólo nuestros jefes por comentarios que hayamos hecho de ellos de mala manera y que pueden acabar viendo, o sobre compañeros de trabajo.

Por otro lado, todo esto resulta normal, porque las redes sociales son públicas, y cualquiera puede ver nuestro perfil, aunque las redes sociales pueden permitirnos reducir el número de personas que vean nuestras publicaciones, salvo por el hecho de que los “cazatalentos” siempre consiguen llegar a lo que más les interesa para, al final, no contratar a una persona.

También se han de tener en cuenta todas las recomendaciones que se han hecho en los dos apartados anteriores, y que están bien realizados por expertos en el tema. Como destaca la Fundación Universia, “parte del éxito de quienes pertenecen a estas redes sociales, tiene que ver con la actividad constante que registren, es decir, que tengan participación en foros, debates para hablar sobre sus habilidades laborales, hasta el punto de que cuando una vacante se abra puedan ser tomados en cuenta por los reclutadores.

De esta manera, muchas empresas han comprendido el auge que cobran estas nuevas herramientas online y han adoptado esta tendencia para realizar sus reclutamientos. Este es el caso de Trabajando.com que ante la masificación de dichas redes ha implementado un sistema para que todos sus seguidores puedan acceder a las más variadas ofertas laborales y enterarse de las últimas novedades del mundo del trabajo.

Reglas útiles para el uso de redes sociales:

  • Contactar a personas con las que se tenga afinidad laboral y recordar que estos contactos además de ser una puerta para obtener una entrevista, pueden ser nuestros mentores en la carrera profesional.
  • En los contactos, vale más calidad que cantidad.
  • Utilizar palabras claves que resalten el sector en el que nos desempeñamos, la mayoría de los reclutadores realizan búsquedas de candidatos o nuevos contactos mediante estas palabras. Al considerar pertenecer a una red social y utilizarla como herramienta para la búsqueda laboral, se deberá tener cuidado con:
    • Emitir expresiones negativas acerca del trabajo y/o jefes actuales o anteriores.
    • Hablar y/o discutir sobre temas polémicos como política y religión.
    • Subir fotos en las que se exponga una mala imagen personal.
    • Faltas de ortografía o errores en la redacción, ya que éstos pueden dañar la imagen profesional.
    • Cuidar qué tipo de privacidad se va a querer en el perfil y cuál es la información que estará abierta para todos”[1].

[1] http://noticias.universia.es/en-portada/noticia/2012/03/01/914752/redes-sociales-invaden-campo-laboral.html

[1] http://www.expansion.com/emprendedores-empleo/empleo/2017/03/01/58b7155e22601d89688b456b.html

[2] https://elsubjetivo.net/2016/04/25/redes_sociales/

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