Cómo tomar buenas decisiones

1.- Introducción.

La toma de decisiones ha sido siempre una de las cuestiones más importantes en la vida de una persona, e, incluso, en la historia de una comunidad y que han influido de una manera positiva o negativa en las circunstancias de esa persona o comunidad.

La toma de decisiones muchas veces viene condicionada por otra serie de circunstancias que ya existían antes de que una persona tenga que tomar una decisión que afecta de manera en su vida.

El objeto principal de este trabajo es averiguar qué nos influye en la toma de decisiones y por qué a veces una simple distracción, o una variación de algunas de las circunstancias del lugar, de las personas o de las circunstancias que nos rodean nos hacen tomar una mala decisión.

En primer lugar, se hará referencia a los pasos que han de seguirse para tomar decisiones. En este punto, se han de sopesar los pros y los contras de las decisiones que queremos contar, así como las posibles consecuencias legales que puedan tener esas decisiones a través de las actuaciones que hemos de realizar en la ejecución de esas decisiones.

En segundo lugar, se hará referencia a los elementos que hemos de tener en cuenta en la toma de decisiones diarias y que afecta a aspectos tan importantes de nuestra vida diaria como comer, estudiar, etc.

En tercer lugar, se darán una serie de consejos que permitan al lector tomar buenas decisiones.

En cuarto y último lugar, se harán una serie de conclusiones sobre el trabajo expuesto.

2.- ¿Qué pasos hay que seguir en una buena toma de decisiones?

La toma de decisiones son un factor importante en la vida diaria de cualquier sociedad y de cada uno de los individuos que la componen. Da igual que las decisiones sean tomadas individual o colectivamente, o que tengan repercusión sólo en la vida de una persona o que afecten a una pluralidad de personas, estén o no relacionadas entre sí.

Aquí hay que destacar que “tomar buenas decisiones es uno de los aprendizajes más importantes y más complicados de cualquier persona. Esto se debe a que cualquier situación en la que hayas tenido que elegir puede tener grandes consecuencias en el futuro, aún y cuando ya no lo recuerdes o la veas como algo sin importancia. Por este motivo es vital tener una metodología que permita elegir de manera rápida y eficiente.

Solemos pensar que nuestra vida está definida por las grandes decisiones que tomamos. Por ejemplo, crees que si te casas con la persona que parece ser el amor de tu vida serás feliz. Sin embargo, él o ella puede ser una pareja violenta y no te habías percatado. Todo va bien, hasta que un día te hace sentir que es superior a ti. Ese es un momento que puede definir el resto de tu relación y vida en pareja. Puedes elegir no hacer caso y dar el primer paso a una relación donde reine la violencia, o explicarle que no vas a aceptar ese comportamiento”[1].

Por otro lado, también es de destacar que “la toma de decisiones es uno de los procesos que más angustia a muchas personas, especialmente si hablamos de una decisión importante que puede suponer grandes cambios en tu vida personal o profesional.

De hecho, es algo que te puede mantener paralizada mucho tiempo y por eso es un tema que me interesa especialmente porque mientras estés paralizada e insatisfecha tu vida sigue pasando[2].

El hecho de que cueste tomar decisiones es porque “tomar decisiones siempre es una cosa nueva para todos los seres humanos. Cada decisión que tienes que tomar es un contexto nuevo en el que no sabes las consecuencias de tomar una u otra decisión”.

También, para ir terminando este apartado, hay que destacar que “nuestra vida se construye a partir de la toma de decisiones, y la gran mayoría de las veces, no somos conscientes de la magnitud que cada decisión tomada representa para lo que somos como persona y para nuestro futuro.

¿Cómo saber si tomamos una buena decisión o no? Casi todos nosotros desconocemos los procesos mentales que nos llevan a tomar una decisión, pero recientes hallazgos de psicólogos y neurobiólogos podrían ayudarnos a obtener mejores resultados”[3].

Por otro lado, se ha de considerar que “se suele pensar que nuestra vida está definida por las grandes decisiones que tomamos. Por ejemplo, crees que si te casas con la persona que parece ser el amor de tu vida serás feliz. Sin embargo, él o ella puede ser una pareja violenta y no te habías percatado. Todo va bien, hasta que un día te hace sentir que es superior a ti. Ese es un momento que puede definir el resto de tu relación y vida en pareja. Puedes elegir no hacer caso y dar el primer paso a una relación donde reine la violencia, o explicarle que no vas a aceptar ese comportamiento.

Como podemos darnos cuenta, debes hacer a un lado tus sentimientos, ideas preconcebidas y tomar la decisión de cómo continuar. Una vez que comienzas a eliminar lo que no te ayuda a decidir, eres más libre de elegir.

Todos los días tomamos decisiones que no necesitan una metodología, por ejemplo, las compras en el supermercado. Pero para aquellas decisiones más complejas puedes seguir los siguientes pasos.

  • Piensa en la decisión que debes tomar.
  • Encuentra las dos opciones más importantes que puedes tomar. Generalmente es un sí y un no, y vamos encontrando múltiples posibilidades dentro de cada una.
  • Analiza ventajas y desventajas de cada opción. ¿Qué pasa si haces algo? ¿Y si no lo haces? Recuerda no llevarte por el miedo o las ilusiones desmedidas. Sé realista.
  • Identifica las ventajas y desventajas que estás más dispuesto a asumir. Ya sabes lo que puede o no pasar, identifica los riesgos que puedes tolerar y las ventajas que más te agradan.
  • Actúa en consecuencia. Ahora que ya sabes lo que puedes o no aceptar y conoces la decisión que es más positiva para ti, es momento de llevarla a cabo”[4].

3.- Elementos a tener en cuenta en la toma de decisiones.

Son muchos los elementos a tener en cuenta en la toma de decisiones, sobre todo, cuando afecten a personas de nuestro entrono o cuando produzcan o puedan producir una conducta delictiva o sanción administrativa. Por ello, hay que tener en cuenta todos estos aspectos para tomar la decisión más correcta y que menor cantidad de perjuicios posible.

Para la toma de decisiones hay que seguir una serie de pasos. En este punto, hay que destacar que “el proceso de toma de decisiones sobre la base de modelos se puede caracterizar en 6 pasos o elementos:

  1. Problema y objetivos.
  2. Modelo.
  3. Elaboración de alternativas.
  4. Selección.
  5. Acciones de cambio.
  6. Seguimiento.

La ejecución de este proceso constituye unas promesas de mejora.

Adaptar las técnicas para resolver problemas es una combinación de sentido común y lógica. La toma de decisiones se define como la selección de un curso de acciones entre alternativas. Es difícil reconocer todas las alternativas que se pudieran seguir para alcanzar una meta; esto es cierto cuando en especial la toma de decisiones incluye oportunidades de hacer algo que no se ha hecho antes. Una vez encontrada la alternativa a apropiada, el siguiente paso es evaluar y seleccionar aquellas que contribuirán mejor al logro de la meta.

La teoría de la decisión es un área interdisciplinaria de estudio, relacionada con casi todos los participantes en ramas de la ciencia, la ingeniería y, principalmente, la psicología del consumidor (basados en perspectivas cognitivo-conductuales). Concierne a la forma y al estudio del comportamiento y fenómenos psíquicos de aquellos que toman las decisiones (reales o ficticios), así como las condiciones por las que deben ser tomadas las decisiones óptimas.

La mayor parte de la teoría de la decisión es normativa o prescriptiva, es decir concierne a la identificación de la mejor decisión que pueda ser tomada, asumiendo que una persona que tenga que tomar decisiones (decision maker) sea capaz de estar en un entorno de completa información, capaz de calcular con precisión y completamente racional. La aplicación práctica de esta aproximación prescriptiva (de cómo la gente debería hacer y tomar decisiones) se denomina análisis de la decisión y proporciona una búsqueda de herramientas, metodologías y software para ayudar a las personas a tomar mejores decisiones. Las herramientas de software orientadas a este tipo de ayudas se desarrollan bajo la denominación global de Sistemas para la ayuda a la decisión (decision support systems, abreviado en inglés como DSS).

Las personas no se encuentran en estos entornos óptimos y con la intención de hacer la teoría más realista, se ha creado un área de estudio relacionado que se encarga de la parte de la disciplina más positiva o descriptiva, intentando describir qué es lo que la gente realmente hace durante el proceso de toma de decisiones. Se pensó en esta teoría debido a que la teoría normativa, trabaja sólo bajo condiciones óptimas de decisión y a menudo crea hipótesis, para ser probadas, algo alejadas de la realidad cotidiana. Los dos campos están íntimamente relacionados; no obstante, es posible relajar algunas presunciones de la información perfecta que llega al sujeto que toma decisiones, se puede rebajar su racionalidad y así sucesivamente, hasta llegar a una serie de prescripciones o predicciones sobre el comportamiento de la persona que toma decisiones, permitiendo comprobar qué ocurre en la práctica de la vida cotidiana”[5].

4.- Consejos para tomar buenas decisiones.

La verdad es que es muy difícil dar un buen consejo para tomar buenas decisiones, porque depende de la persona y de las circunstancias que rodean a esa persona en el momento concreto en que ha de tomar la decisión. Por tanto, siempre cambian las circunstancias para tomar buenas decisiones.

Pero, como establece Fundación Universia, los más útiles serían los siguientes:

  1. “Date cuenta del poder de tomar una decisión. Antes de que comiences a tomar decisiones, debes de comprender lo que implica: sus consecuencias. Cualquiera que tomes desata una cadena de eventos en movimiento.
  2. Sigue tu instinto. Muchas veces tomamos demasiado tiempo en tomar una decisión porque tenemos miedo de lo que pueda suceder. Es mejor aprender a confiar en tu instinto. Las intuiciones siempre vienen determinadas por una sensación de querer hacer algo. Quizás tus pensamientos vayan por el buen camino y sea momento de arriesgarte por ellos. Déjate llevar y cree en lo que te marca el corazón.
  3. Reduce tu gama de opciones. No sirve de nada tener varios frentes abiertos e intentar sacar lo positivo y negativo de cada uno de ellos. Cuantas más opciones hay, más exigen a nuestra capacidad para procesar información, lo que puede confundirnos, hacernos perder tiempo, aumentar el riesgo de error y dejarnos insatisfechos con nuestra decisión. Es mejor que tengas claros tus objetivos y elimines las decisiones que no cumplan las características para llegar a ellos. Quédate con dos caminos diferentes y haz una lista para saber cuál puede ser el mejor.
  4. Toma mucho impulso. Lanzarse a la piscina no tiene por qué ser algo negativo. Lo importante es que tengas seguridad en lo que vas hacer y te muestres convencido de que es la opción correcta.
  5. Evita la presión social. Nadie es inmune a la presión social. Las opiniones de la gente de tu alrededor te pueden influir e incluso puede llevar a modificar tus pensamientos. Acepta consejos, pero no directrices. ¿Cómo evitar la presión social negativa? En primer lugar, si crees que vas a tomar una decisión sólo por complacer a tu jefe, piénsalo mejor. Por último, desconfía de las situaciones donde la responsabilidad está distribuida entre demasiadas personas; es en ellas donde se corre más riesgo de tomar decisiones irresponsables.
  6. Apuesta por lo que te gusta. Es importante que tengas en cuenta que tu decisión esté fundamentada en algo que aporte una actitud positiva en tu vida. Es mejor que decidas hacer lo que te gusta porque, aunque al final no vaya bien, tendrás la sensación de haber hecho lo que realmente querías.
  7. Aprende a redirigir tus objetivos. Ten claro que tomar una decisión no significa llegar con ella hasta el fin. Si ves que no da los resultados que tenías pensados no te desanimes y aprende a modificar lo que habías planeado. Redirige tus objetivos y sobre todo, date tiempo para volver a tomar la mejor decisión”[6].

Por tanto, siempre hemos de pensar bien cómo enfocar la decisión que hemos de tomar y las circunstancias y momento en que la tomamos, no se pueden tomar decisiones a la torera.

5.- Conclusiones.

En primer lugar, como primera consecuencia, hay que destacar que, para tomar una buena decisión, hay que tener en cuenta las circunstancias en las que nos encontramos para tomar esa decisión.

En segundo lugar, también se ha de tener en cuenta por qué nos encontramos en la situación de tomar una decisión importante. La vida da muchas vueltas y nos pone en situaciones en que la toma de decisiones es una cuestión de vida o muerte y hay que saber tomarlas rápido, pero con conciencia de la decisión que tomamos y de los matices que tenemos para tomarla, así como de las consecuencias que provocará una vez tomada.

En tercer lugar, también hemos de pensar en las personas que nos rodean y que nos pueden ayudar a tomar una decisión, pues esa decisión también puede acabar salpicándoles a ellos, y, dependiendo de las consecuencias, a lo mejor no nos gusta lo que les pueda pasar.

En cuarto y último lugar, hay que tener en cuenta que siempre hemos y podemos valorar nuestro entorno y no siempre es tan hostil cuando nos encontramos ante una situación que nos parece de vida o muerte.

6.- Referencias.

Coach de la profesional. (22 de abril de 2014). Cómo tomar una decisión importante en 4 pasos.

Inventarios. (s.f.). Inventarios. Obtenido de Los 6 pasos en la toma de decisiones: http://inventarios.org/2013/01/28/los-seis-elementos-en-la-toma-de-decisiones/

La mente es maravillosa. (9 de junio de 2019). ¿Cómo tomar buenas decisiones? Obtenido de https://lamenteesmaravillosa.com/decisiones-2/

Noticias Universia. (14 de julio de 2014). 7 consejos para tomar buenas decisiones. Obtenido de https://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2014/07/14/1100505/7-consejos-tomar-buenas-decisiones.html


[1] La mente es maravillosa: https://lamenteesmaravillosa.com/decisiones-2/

[2] Coach del profesional: https://coachdelaprofesional.com/como-tomar-una-decision-importante/

[3] Noticias universia: https://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2014/07/14/1100505/7-consejos-tomar-buenas-decisiones.html

[4] La mente es maravillosa.

[5] Inventarios: http://inventarios.org/2013/01/28/los-seis-elementos-en-la-toma-de-decisiones/

[6] Noticias Universia: universia (Noticias Universia, 2014)

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