Derecho, despachos de abogados, Economía

Introducción a Blockchain

1.- Introducción.

El propósito principal de este artículo pretende ser el hecho de hacer un primer acercamiento a la regulación del Blockchain como forma de producción innovadora dentro del ámbito jurídico.

En primer lugar, se dará una definición de Blockchain.

En segundo lugar, se estudiarán detalladamente sus características y fundamentos.

En tercer lugar, se estudiará su aplicación práctica en el ámbito jurídico.

En cuarto lugar, se intentará dar una visión de la normativa española y europea existente en la actualidad.

En quinto y último lugar, se darán una serie de conclusiones.

2.- Concepto de Blockchain.

 En este punto hay que señalar que “el Blockchain (o cadena de bloques) es una base de datos compartida que funciona como un libro para el registro de operaciones de compra-venta o cualquier otra transacción. Es la base tecnológica del funcionamiento del bitcoin, por ejemplo. Consiste en un conjunto de apuntes que están en una base de datos compartida on-line en la que se registran mediante códigos las operaciones, cantidades, fechas y participantes. Al utilizar claves criptográficas y al estar distribuido por muchos ordenadores (personas) presenta ventajas en la seguridad frente a manipulaciones y fraudes. Una modificación en una de las copias no serviría de nada, sino que hay que hacer el cambio en todas las copias porque la base es abierta y pública”[1].

Cabe señalar, en relación con este concepto que acabamos de dar, que “todos los bloques que conforman la cadena, tienen un hash (contraseña numérica) del bloque anterior, los bloques se ordenan en la cadena por orden cronológico gracias a ese hash todos los bloques están referenciados por el bloque que los creo, por lo que solo los bloques que contienen un hash valido son introducidos en la cadena y replicados a todos los nodos. Gracias a este sistema es prácticamente imposible modificar un bloque que ha estado durante la cadena un tiempo determinado.

Los nodos “mineros” se encargan de crear los bloques que forman la cadena, añadiendo a cada uno de ellos el hash correspondiente y todas las nuevas transacciones que se han introducido en la red. De esta manera podemos decir que el blockchain nos permite llevar una “contabilidad” publica de manera totalmente transparente de todas las transacciones de la red, sin casi posibilidad de fraude, congestionamiento ni perdida de datos y totalmente trazable.

El blockchain es un método para registrar datos, una especie de archivo de Excel. Pero está compartido: existen copias en la Red y en los ordenadores de cada participante en la creación y modificación de ese archivo, al que no puede acceder cualquier persona sin permiso y en el que no se puede borrar información, solo añadir nuevos registros. Esto permite que la colectividad se encargue de proteger los datos que contiene, alertando de posibles faltas de concordancia derivadas de cada actualización. Gracias a ello, se protege la integridad del documento.

La forma en que funciona el blockchain permite que todos los participantes conozcan los movimientos y cambios que se han realizado en el documento, así como su autor. Al basarse en operaciones matemáticas, el blockchain es hasta ahora uno de los métodos más seguros que existen para crear, modificar, compartir y almacenar información, por lo que podría aplicarse a cualquier ámbito que necesitara realizar alguna de esas acciones, sobre todo si en ellas tienen que participan múltiples usuarios”[2].

Y, como último punto en este apartado, también hay que destacar que “la información contenida en cada bloque es registrada en forma de hash criptográfico, lo que permite su fácil verificación, pero hace inviable recrear la data de entrada. Bitcoin usa la función hash criptográfica SHA-256 lo que implica que sus apuntadores hash son de un tamaño fijo de 256 bit.

Una función hash es cualquier función que puede ser usada para mapear data de un tamaño arbitrario a data de tamaño fijo en una cantidad de tiempo razonable. Los valores generados por una función hash son llamados valores hash, códigos hash o simplemente hash.

La función hash criptográfica en ejecución. Un pequeño cambio en la entrada (en la palabra «salta») cambia drásticamente la salida. Esto se conoce como efecto avalancha. Fuente: Wikipedia. Traducción libre.

Función Merkle Tree

Las transacciones o data se registran en cada bloque de la cadena de bloques en una estructura criptográfica de apuntadores hash llamada árbol Merkle, debido a su inventor Ralph Merkle. Esta estructura agrupa los bloques de información en pares y genera un hash por cada bloque de datos. Luego, los hashes generados vuelven a ser agrupados en pares y generan un nuevo hash que a su vez se agrupa con otro y se repite camino arriba del árbol hasta alcanzar un único bloque, la raíz del árbol, que se denomina apuntador hash raíz (root hash) y se registra en la dirección del bloque actual (block hash) con el fin de reducir el espacio ocupado por cada bloque.

Además, esta estructura de apuntadores hash permite recorrer cualquier punto del árbol para verificar que los datos no han sido manipulados, ya que, al igual que con la cadena de bloques, si alguien manipula algún bloque de datos en la parte inferior del árbol, hará que el apuntador hash que está un nivel más arriba no coincida, e incluso, si continúa manipulando este bloque, el cambio eventualmente se propagará a la parte superior del árbol en la que no será capaz de manipular el apuntador hash que hemos almacenado por pertenecer a otra estructura (cadena de bloques) en la que también se ha generado un hash utilizando el hash raíz como entrada. Así que, de nuevo, se detectará cualquier intento de manipular cualquier pieza de datos con sólo registrar el apuntador hash en la parte superior.

Nonce

En criptografía, el termino nonce es usado para referirse a un valor que solamente puede ser usado una vez. Este número único o nonce, es un número aleatorio emitido por los mineros a través de la Prueba de Trabajo (PoW) que sirve para autenticar el bloque actual y evitar que la información sea reutilizada o cambiada sin realizar todo el trabajo nuevamente[3].

3.- Características y fundamentos de Blockchain.

En cuanto a las características de blockchain, hay que destacar entre características funcionales y características de la estructura de blockchain.

Respecto a las primeras, cabe destacar que,“sin ningún orden particular, y recordando el evidente éxito actual como soporte del Bitcoin, resumimos los conceptos básicos que en su conjunto acaban definiendo lo que se puede hacer y qué resultados se obtienen con la cadena de bloques en su concepción original como soporte del Bitcoin:

  • El registro histórico completo, público y descentralizado de todas y cada una de las transacciones realizadas, registro no sujeto al control de ninguna autoridad, pública o privada, reconocida.
  • La seguridad, integridad y coherencia de los datos almacenados gracias a mecanismos sustentados por criptografía y computación distribuida globalmente.
  • Por estos mismos fundamentos, imposibilidad práctica de intervención del sistema por terceros.
  • El anonimato, en cuanto a que la propiedad es certificada mediante el conocimiento o posesión de la pareja de claves pública-privada criptográficas en las que se sustenta todo el mecanismo, claves de las que puede no existir (y normalmente no existe) vinculación pública y formal con la identidad del propietario final.
  • La simplicidad y globalidad de las transacciones, así como la inmediatez (cuestión de minutos) en la confirmación de las mismas, que en la práctica pueden encajar en lo que se viene denominando frictionless transactions (transacciones sin fricción) y cuyo aspecto más relevante para la blockchain se encuentra en la ausencia de intermediarios (como sí existen, por ejemplo, en las transferencias bancarias).
  • El beneficio obtenido por ciertos nodos (denominados mineros), recibido en forma de bitcoins de nueva creación, por las funciones de soporte operativo de la cadena de bloques, sobre todo en los aspectos vinculados a su seguridad, beneficios a los que hay que añadir ciertas comisiones (marginales) por transacción.

De estas características son reseñables algunas cuestiones que afectarían a cualquier operador financiero. Algunas de ellas tienen que ver con la realidad superregulada en la que están inmersos estos operadores, y que exige modificar o complementar la implementación original de la blockchain para poder hacer frente a las necesidades regulatorias. En particular, nos encontramos con que debe ser resuelta la cuestión del anonimato en las operaciones (pero también de la privacidad, que no es lo mismo) y en la justificación de la propiedad, así como el sometimiento a las correspondientes autoridades.

Otras cuestiones a considerar tienen que ver con la propia operatividad de la solución. Es inmediata la ventaja de mantener un único “libro mayor” público y preciso en lugar de que cada partícipe gestione y concilie el suyo, pero se apuntan limitaciones de escalabilidad ante acumulaciones transaccionales severas, así como la complejidad de la reversión de las operaciones en caso necesario, aspectos entre otros que deberán ser tratados adecuadamente.

Una tercera cuestión, quizá la más significativa, tiene que ver con los resultados de la explotación de esta tecnología. ¿Hasta qué punto son convenientes para los operadores (normalmente intermediarios) las transacciones sin fricción, en las que desaparecen, precisamente, los intermediarios? De forma obvia, cuanta menor fricción menor coste, pero parece lícito conjeturar que si los operadores evolucionan su estructura front hacia blockchain también resultará en menores márgenes por intermediación en las transacciones. Por tanto, ¿se deja para más adelante, si acaso, que los clientes puedan interaccionar y operar directamente sin intermediarios con una blockchain pública? O, por añadir otras consideraciones, ¿cómo se enfoca el asunto de los costes de explotación cuando hablamos de remuneración a los nodos mineros? ¿Encontraremos la solución a estas cuestiones sólo en las blockchains privadas (permissioned blockchains) que operen únicamente en el ámbito de una entidad o sindicato de entidades, y que por lo tanto, relativicen tanto la remuneración a los mineros (cuya función puede desaparecer completamente) como la marginalidad de los gastos a pagar por los clientes (que no podrían ahora invocar las economías del acceso a la blockchain)? ¿Quedarán las blockchains a implementar, al menos en una primera fase, como meras herramientas de back office para la interconexión entre operadores, y en consecuencia sin acceso público?

Finalmente, y si la solución a los problemas vistos en los puntos anteriores es definitivamente una blockchain privada, ¿es necesaria este tipo de solución? Y, por extensión, para lograr las funcionalidades de la blockchain que hemos repasado, ¿no tenemos la posibilidad de otras soluciones menos aparatosas? La respuesta inmediata a esta última pregunta es que, probablemente y para la generalidad de las funciones vistas, sí. Por tanto, si sabemos que esta tecnología deberá ser modificada en lo necesario para recoger las exigencias regulatorias, si a priori deberemos reflexionar sobre su aportación (al menos inmediata) a los resultados de los operadores, y si aceptamos que la primera encarnación comercial de una blockchain lo será seguramente para su explotación privada y entonces sin las expectativas generadas por su definición original, ¿es realmente necesaria una infraestructura como la diseñada para blockchain”[4].

Por lo que se refiere a las características de estructura de esta tecnología, cabe señalar que “Los principales fundamentos del diseño original de la blockchain, cuya utilización conjunta lleva a las ya conocidas características de seguridad, rapidez, registro histórico, asignación clara de la propiedad (aunque no, como ya sabemos, de la identidad de la propiedad), simplicidad o descentralización, son:

  • Computación distribuida: se utiliza una red peer-to-peer global distribuida por Internet para el mantenimiento redundante y consensuado de toda la blockchain, permitiendo a los nodos que así lo deseen participar en la solución aleatoria del problema criptográfico (prueba de trabajo) que añade a la cadena el nuevo bloque que recoge las últimas transacciones, solución que para cada bloque se alcanza por algún nodo minero de los centenares de miles existentes en aproximadamente diez minutos de acuerdo a la definición actual del problema.
  • Utilización intensiva de la criptografía: la criptografía de clave pública es básica en la asignación de la propiedad del activo que se soporta. También juegan un papel importante las funciones hash criptográficas que se utilizan tanto en los resúmenes de las transacciones que luego son firmados digitalmente, como en la solución del problema criptográfico de la adición del último bloque.
  • Remuneración por colaborar con el soporte y la seguridad de la red: los nodos mineros, que participan en encontrar la solución a la prueba de trabajo y soportan los mayores costes de la estructura (electricidad y amortización de los equipos), son incentivados mediante recompensas que en la concepción original de la blockchain implementada para Bitcoin provienen de la creación de nuevos bitcoins, así como con ciertas comisiones cobradas por transacción (transaction fees), si bien éstas son individualmente marginales.
  • Competencia estadística entre mineros: el diseño de los mecanismos de seguridad de blockchain dificulta la falsificación del tracto de la cadena de bloques. Si algún nodo deshonesto quisiera falsificar a su favor alguna de las transacciones, tendría que utilizar una potencia de computación equiparable a la del resto de la red, y aún así el éxito de la falsificación no estaría asegurado. En términos estadísticos un nodo cuenta con mayor probabilidad de obtener beneficios honestos colaborando como minero que mediante un uso deshonesto.
  • Inexistencia de una autoridad central: no hay una figura que obligue a los partícipes al cumplimiento de las normas que tal autoridad pueda exigir, y que responda del correcto funcionamiento y estado del sistema.

Autoridad distribuida:

Pero hay una característica que en cierta manera es consecuencia de esta inexistencia de autoridad central: se trata de la existencia, en sentido opuesto y al menos conceptual, de una autoridad distribuida, pero pasiva en cuanto a que el sistema, una vez puesto en funcionamiento, se autorregula y se mantiene sin intervención dados los fundamentos y diseño tecnológicos que acabamos de ver. Aquí radica lo verdaderamente importante de esta tecnología: con piezas relativamente sencillas los diseñadores de la blockchain han creado un mecanismo de relojería autónomo, complejo, rápido, seguro, original y disruptivo, que sin supervisión puede gestionar y anotar millones de transacciones, que registra y permite administrar la propiedad fácilmente, todo ello en un entorno distribuido y replicado múltiples veces, de máxima seguridad, y que incluye la posibilidad de desconexión voluntaria o involuntaria de una cierta cantidad de nodos de la red, y que aún así todo el sistema se siga manteniendo operativo.

¿Qué significa la autorregulación en este contexto?

En última instancia significa la innecesaria presencia de agentes gestores, intermediarios e incluso, en una concepción extrema, de operadores del sistema, lo cual a su vez es equivalente a un coste prácticamente nulo de mantenimiento (tan sólo el gasto energético y la amortización de la infraestructura hardware) y un coste, posiblemente marginal, de operación. Pero también significaría un nuevo paradigma en la administración de la información transaccional e incluso contractual en la gestión de activos, cuyas consecuencias en temas tales como la organización y estructura del trabajo, la interrelación de los operadores entre sí y con sus clientes (así como las relaciones entre los propios clientes), la fe mercantil y los registros públicos, o la influencia de todo lo anterior en el empleo, están aún por analizar. En definitiva, con la blockchain parece que puede darse entrada franca a la robotización en la administración de las transacciones financieras y de unos cuantos mercados más, pero una robotización más virtual que física y, por tanto, mucho más eficiente en términos económicos”[5].

Por último, en este apartado, respecto a los fundamentos, cabe decir que “Se dice que, desde un avión, los fundamentos Blockchain no se ven tan diferentes de las cosas con las que se está familiarizado.

Con un Blockchain, muchas personas pueden escribir entradas en un registro de información, y una comunidad de usuarios puede controlar cómo modificar y actualizar el registro de información. Igualmente, las entradas de Wikipedia no son producto de un solo editor. Nadie controla la información.

Sin embargo, al descender del avión, las diferencias que hacen la tecnología Blockchain única son más notorias. Aunque ambos se ejecutan en redes distribuidas (Internet), Wikipedia está integrada en la World Wide Web (WWW) que utiliza un modelo de red cliente-servidor.

Un usuario (cliente) con permisos que está asociado con su cuenta es capaz de cambiar las entradas de Wikipedia almacenadas en un servidor central.

Cada vez que un usuario acceda a la página de Wikipedia, ellos obtendrán la versión actualizada de la “copia original” de la entrada de Wikipedia. El control de la base de datos permanece con los administradores de Wikipedia que permiten el acceso y los permisos para ser mantenidos por una autoridad central.

La columna vertebral digital de Wikipedia es similar a las bases de datos altamente protegidas y centralizadas que los gobiernos, bancos o compañías de seguros mantienen hoy en día. El control de las bases de datos centralizadas recae en sus propietarios, incluida la administración de actualizaciones, el acceso y la protección contra amenazas cibernéticas.

La base de datos distribuida creada por la tecnología blockchain tiene una columna vertebral digital fundamentalmente diferente. Esta es también la característica más clara e importante de la tecnología blockchain.

La «copia original» de Wikipedia se edita en un servidor y todos los usuarios ven la nueva versión. En el caso de un blockchain, cada nodo de la red llega a la misma conclusión, cada uno actualiza el registro de forma independiente, con el registro más popular convirtiéndose en el registro oficial en lugar de que haya una copia original.

Las transacciones se transmiten y cada nodo crea su propia versión actualizada de eventos

Es esta diferencia que hace que la tecnología blockchain sea tan útil. Representa una innovación en el registro y distribución de información que elimina la necesidad de que una parte confiable facilite las relaciones digitales.

Sin embargo, aunque cuente con todos estos méritos, la tecnología blockchain no es una tecnología nueva.

Más bien, es una combinación de tecnologías probadas que se aplicaron de una nueva manera. Fue la orquestación particular de tres tecnologías (Internet, criptografía de clave privada y un protocolo que gobierna la incentivación) lo que hizo que la idea del creador de bitcoins, Satoshi Nakamoto, fuera tan útil.

El resultado es un sistema para interacciones digitales que no necesita un tercero en quien confiar. El trabajo de asegurar las relaciones digitales está implícito, proporcionado por la misma tecnología blockchain.

Definición de confianza digital

La confianza es un juicio riesgoso entre las diferentes partes, y en el mundo digital, determinar la confianza a menudo se reduce a probar la identidad (autenticación) y probar los permisos (autorización).

En el caso de la tecnología blockchain, la criptografía de clave privada proporciona una poderosa herramienta de propiedad intelectual que cumple con los requisitos de autenticación. La posesión de una clave privada es propiedad intelectual. También evita que una persona tenga que compartir más información personal de la que necesitaría para un intercambio, dejándolos expuestos a piratas informáticos.

La autenticación no es suficiente. Autorización: tener suficiente dinero, transmitir el tipo de transacción correcto, etc., necesita una red peer-to-peer distribuida como punto de partida. Una red distribuida reduce el riesgo de corrupción o falla centralizada.

Esta red distribuida también debe comprometerse con el mantenimiento de registros y la seguridad de la red de transacciones. La autorización de transacciones es el resultado de que toda la red aplique las reglas para las que fue diseñada (el protocolo de blockchain).

La autenticación y la autorización proporcionadas de esta manera permiten interacciones en el mundo digital sin depender de la confianza (costosa). En la actualidad, los empresarios de las industrias de todo el mundo se han dado cuenta de las implicaciones de este desarrollo, son posibles las relaciones digitales inimaginables, nuevas y potentes. La tecnología blockchain a menudo se describe como la columna vertebral de una capa de transacción para Internet, la fundación del Internet of Value.

De hecho, la idea de que las claves criptográficas y los libros contables compartidos pueden incentivar a los usuarios a proteger y formalizar las relaciones digitales está haciendo volar la imaginación de muchos. Todos están buscando construir esta capa de transacción, desde los gobiernos hasta las empresas de TI y los bancos

La autenticación y autorización, vitales para las transacciones digitales, se establecen como resultado de la configuración de la tecnología blockchain.

La idea se puede aplicar a cualquier necesidad de un sistema confiable de registro.

4.- Aplicación práctica en el ámbito jurídico.

Dentro de este apartado, cabe señalar en primer lugar que “En blockchain la información se almacena en una cadena de bloques. Si un archivo o cualquier información se modifica, todas las cadenas cambiarán, dejando en evidencia el cambio, para mayor transparencia. Piense, por ejemplo, en el caso de un libro que usted escribe y lo sube a una cadena de bloques: el archivo tiene un código que provoca que cada vez que se reproduzca, envíe el pago de los derechos directamente al autor. Si alguien lo descarga sin autorización o por fuera de la cadena, todos los usuarios podrán advertirlo y el sistema lo bloquea.

 Imagine un sistema en el que, si usted quiere alquilar una casa, el arrendador alimenta una base de datos que se encuentra replicada en bloques, con la información del inmueble, medidas, características específicas, los términos generales, el tiempo del alquiler, los días de pagos y, a su vez, el arrendatario tiene su información disponible en el sistema, con sus ingresos puestos en garantía y disposición para pagar el canon. En ese sentido, si, por el ejemplo, el arrendatario deja de pagar, el sistema de inmediato pone a disponibilidad el bien, liberando a las partes del contrato y cobrando automáticamente los fondos dispuestos por incumplimiento, sin abogados, ni jueces, sin más.

 Haciendo una analogía con la actualidad, sería como cuando usted va a un hotel y registra su tarjeta de crédito en el sistema a su llegada y con su firma autoriza todos los descuentos. Si consume algo en su habitación, se le carga de forma automática, y si por error o descuido se lleva a su casa un libro o una toalla, sin dejarlo consignado a su salida, el hotel no le inicia un proceso penal por hurto o un proceso ordinario declarativo, le cobra el valor de la toalla o el libro, cargándolo a su tarjeta de crédito que, para el ejemplo, es lo que sería blockchain, un sistema en el que la confianza entre las partes no es necesaria, ni los intermediarios, solo la voluntad y haber sido aceptado con las reglas predispuestas para la elaboración de los denominados “smart contracts”.

 Revolución tecnológica

 Esta tecnología promete cambiar muchos aspectos de nuestras vidas, quitando intermediarios, prometiendo llegar mucho más allá de donde ha llegado internet que, sin duda, obligó a la transformación de muchas industrias, como la de las telecomunicaciones, donde la voz era la protagonista, dejando el papel principal a los datos; el entretenimiento, con sistemas como Netflix o Spotify, que revolucionaron la industria, quitando intermediarios y abaratando costos al consumidor con un significativo valor agregado, y de emporios desaparecidos, como las empresas de GPS, revendedores de contenidos bibliográficos, entre otros, desplazados por tecnologías como Google o Waze.

 Estoy seguro de que blockchain transformará el mundo jurídico que conocemos de una forma jamás imaginada. Así, la Rama Judicial cambiará totalmente, los servicios jurídicos migrarán a un mundo de valores agregados tecnológicos y sistemas como el registro civil de las personas, votaciones, archivos electrónicos y las notarías o inmobiliarias deberán reinventarse. Lo importante es estar conscientes y preparados para ello.   

 Un ejemplo palpable es Ethereum, una plataforma mediante la cual, a través de programación y configuraciones específicas, pueden crearse contratos inteligentes sobre blockchain. Allí las partes pueden realizar este tipo de documentos sin ninguna ayuda legal. Hoy, estos sistemas son utilizados para los contratos más básicos, como la compraventa de un servicio hasta la creación de complejos sistemas de votación, contratos de miles de personas de crowdfunding o complejos sistemas de gestión de derechos de autor.

 El reto jurídico ahora es superior, porque está todo por hacer. El papel de la normativa para regular y hacer realidad este tipo de contratos es inmenso. Piense en temas como las obligaciones pactadas en bitcoines, el valor probatorio de los smart contracts, los efectos que tendrá sobre la sociedad el dejar a un lado la confianza, entre otros cuestionamientos que surgen con esta nueva realidad.

 Ahora bien, las características generales de blockchain son:

  • Se trata de una base de datos replicada a la que cada usuario tiene acceso y en la que ninguna parte controla los datos introducidos ni la información intercambiada.
  • Comunicación entre iguales (P2P). Los miembros de la red se comunican directamente entre sí, sin pasar por un nodo central, cada uno es una réplica del todo.
  • Transparencia con anonimato. Cada transacción es visible para cualquiera con acceso al sistema. Todo usuario y nodo en una blockchain tienen una dirección única alfanumérica de 30 caracteres.
  • Irreversibilidad. Una vez que una transacción entra en la base de datos y que las cuentas se actualizan, los registros ya no pueden ser alterados, porque están “encadenados” a los que les precedieron.

 Experiencia comparada

 Los aspectos legales por modificar son inimaginables. Al cambiar la forma de relacionarnos social y contractualmente, se replantea desde la enseñanza del Derecho, hasta su ejercicio y el diseño de normas.

Ya los cambios legales se ven en muchas sociedades. El diputado conservador británico Matt Hancock, en un reciente discurso, explicó cómo el gobierno del Reino Unido ha invertido, en el último año, 10 millones de libras esterlinas para apoyar proyectos blockchain para el sector de la energía solar, el suministro de agua potable, los sistemas electorales y las donaciones benéficas.

Malta es pionera, al aprobar tres normas tendientes a regular estas tecnologías: (i) la Ley de Innovación Digital, que permitirá la creación de la Autoridad de Innovación Digital de Malta; (ii) la Ley de Servicios y Arreglos Tecnológicos Innovadores, que establecerá las regulaciones requeridas por la Autoridad de Innovación Digital, y (iii) la Ley de Activos Financieros Virtuales, que se encargará de regular el mercado y proteger al inversor.

Obviamente, hay que comenzar por crear unas normas completarías entre sí, con una visión global, volcando en materia tecnológica la razón de ser de su economía, no legislando parcialmente y sin un objetivo claro, como se pretende hacer en Colombia.

Mi llamado final es a las facultades de Derecho para que integren transversalmente los temas de tecnología jurídica a los programas de pregrado y posgrado, a través de materias como los aspectos legales de blockchain, la programación de contratos inteligentes, los delitos de alta tecnología, las pruebas digitales e informática forense, los contratos de tecnología, el e-commerce, el blockchain en los contratos electrónicos administrativos y la tecnología en el Derecho Administrativo, entre otros.

Esto con el fin de abriles la mente a los profesionales del futuro, para que la sociedad se prepare para el blockchain y los cambios que se avecinan”[6]

Una vez hecha esta introducción del presente apartado, hay que destacar que “Una de las principales aplicaciones legales de esta nueva tecnología son los denominados “smart contracts” o contratos inteligentes, los cuales se deben entender como un código informático respaldado por esta plataforma que determina una serie de instrucciones para ejecutar acuerdos entre las partes involucradas.

¿Cómo funcionan estos contratos? Aunque la denominación de estos acuerdos puede intimidar, lo cierto es que se trata simplemente de contratos que se ejecutan de forma autónoma y automática una vez que se cumplen las condiciones pactadas. Dicho de otra manera, cuando hablamos de contratos inteligentes nos referimos a contratos que previamente han sido negociados por las partes pero que son capaces de ejecutarse y hacerse cumplir por sí mismos a través de una programación informática. En la práctica actualmente lo usual es utilizar la plataforma “Ethereum” para plasmar estos contratos.

Debido a lo anterior, estos contratos se formulan a través de un lenguaje de programación (generalmente Solidity) estableciendo condiciones de manera que “si sucede A entonces B”.  Algunos ejemplos son:

  • si un deudor no realiza el pago en el tiempo estipulado, entonces se ejecutan las garantías otorgadas para tal efecto.
  • si se registra la defunción de una persona en el registro civil, entonces automáticamente los bienes inscribibles quedan repartidos y asignados entre los herederos.

Este tipo de contratos ayudan a reducir los incumplimientos de las partes respecto a sus relaciones contractuales o que las mismas sean alteradas por alguna de las partes utilizando mala fe.

Algunos problemas prácticos que se han planteado respecto a los contratos inteligentes tienen lugar en su rigidez y riesgos de privacidad. Si bien es cierto, los contratos se hacen para ser cumplidos, en muchos casos existen negociaciones y un margen de flexibilidad otorgado por las partes involucradas. Un ejemplo de lo anterior es que, en un contrato de préstamo, la entidad bancaria le otorgue al deudor un plazo de gracia para que realice el pago en fecha posterior a la pactada en lugar de ejecutar de manera inmediata la garantía otorgada. Este problema nace debido a la característica de “no alteración” que define al Blockchain, lo cual, aunque otorga seguridad, por un lado, por el otro, limita la flexibilidad que pueden tener las partes.

No obstante, han surgido soluciones como terceros de confianza denominados “oracles”, que han otorgado más flexibilidad ya que tienen la capacidad de responder casi en tiempo real ante condiciones cambiantes. En este sentido estos terceros de confianza pueden ser tanto personas como programas. Un ejemplo es la vinculación que puede tener un programa enlazado con la base de datos del LIBOR que permita siempre mantener actualizado el monto a pagar por concepto de intereses.

Cualquier abogado puede concluir que en la mayoría de los contratos no es suficiente este tipo de lenguaje lógico, por lo que se ha optado en muchas ocasiones por hacer contratos híbridos. ¿Qué tipo de aspectos parecen difíciles de plasmar en instrucciones? Por ejemplo, la indicación de que las partes realizarán sus “mejores esfuerzos” para cumplir con una obligación o el acuerdo de que las partes actuarán de buena fe.

Así como la característica de “no alteración” que brinda seguridad genera un problema de rigidez, la característica de publicidad que genera transparencia puede constituir un problema de confidencialidad que resulta fundamental en muchas contrataciones.

Considerando todo lo anterior, es claro que, por el momento, este tipo de contrato no es recomendable en todos los casos ni para todo tipo de relación jurídica, pero en mi opinión esto no constituye razón suficiente para no utilizar esta nueva tecnología que puede aportar tantos beneficios.

Ante estos avances tecnológicos, hay quienes dicen que la profesión de la abogacía está peligrando y que eventualmente se extinguirá. En mi opinión, nuestra profesión no está por llegar a su fin, sino que lo que se encuentra peligrando es nuestra forma de trabajar hasta el momento. Es fundamental que los abogados dejemos de ver el mundo informático como ajeno y nos formemos en temas tecnológicos para poder asesorar a nuestros clientes según la realidad actual, ya que ellos se encuentran adaptando sus modelos de negocio y aprovechando cada día más los beneficios que esto les genera, por lo que los abogados no solo debemos encontrar los riesgos de estas tecnologías para proteger a nuestros clientes sino también utilizarlas para sacarles provecho. Como ejemplo real, podemos citar que firmas legales internacionales como Hogan and Lovells han empezado a utilizar contratos inteligentes, aunque sea de forma hibrida con contratos comunes.

Por último, cabe destacar que además de las criptomonedas y los contratos inteligentes, existen aplicaciones del Blockchain que tienen efectos directos e indirectos en el mundo jurídico, como por ejemplo la aplicación de esta nueva tecnología en el ámbito de los registros inmobiliarios y mobiliarios, mediante el otorgamiento de una huella digital única para cada bien. Asimismo, este sistema también sirve para proteger la propiedad intelectual, ya que permite otorgar huellas digitales a las obras o a los productos originales y registrarlos según su fecha de creación y la autoría correspondientes.

Así las cosas, podemos pensar en la implantación de esta tecnología en registros civiles, pare registrar de manera segura nacimientos, defunciones, matrimonios, y divorcios que permitan una custodia segura de información pública cierta y actualizada.

Cabe destacar que en caso de registros judiciales existe la posible contingencia por el hecho de que la “no alteración” que caracteriza el Blockchain podría chocar con el derecho al olvido que tenemos las personas respecto a nuestros datos personales.

En conclusión, considero que debemos aceptar que esta tecnología disruptiva está cambiando no solo los negocios sino también el mundo jurídico, razón por la cual debemos encontrar el camino para regular de la mejor manera los riesgos que tienen las mismas sin limitar la innovación”[7].

5.- Visión práctica de la normativa en los ámbitos español y europeo sobre Blockchain.

Hay que comenzar diciendo en este apartado que “En los foros especializados, los profesionales relacionados con blockchain coinciden en afirmar que esta tecnología se impondrá para garantizar la venta de viviendas a través de una aplicación de móvil, puenteando a los notarios, por ejemplo. Este tipo de profesionales fedatarios deberán reinventarse. Para llegar a este punto, habrá que adaptar la legislación de cada país. La regulación del blockchain es un camino a recorrer, similar al realizado por otras profesiones tras su desintermediación por profesionales nacidos gracias a Internet.

El garantismo jurídico español obliga a una forma distinta de aplicar la tecnología. “En Estados Unidos, las empresas realizan aplicaciones concretas con la tecnología blockchain. Los profesionales españoles han tejido redes, como es el ecosistema Alastria, que está avanzando en ver casos de uso en negocios concretos. Un ecosistema así sería impensable en Estados Unidos porque es un mundo demasiado abierto”, afirma Pilar López, que ve con buenos ojos el proyecto español.

Julio Faura, presidente de Alastria, valoraba recientemente, el paraguas del ecosistema como una forma de avanzar con la regulación del blockchain en España, dentro de los límites legales establecidos. Tener una legislación muy prolija ha creado un tupido entramado en torno a la seguridad jurídica con notarios, registradores de la propiedad y una administración de justicia. “Es bueno que estos profesionales lideren el cambio, en vez de enfrentarse a la tecnología”, remacha Pilar López.

La CEO de Microsoft España valora la tecnología blockchain por su “capacidad diferencial de posibilitar las relaciones y directas, y superar la obligatoriedad de confiar en alguien que pueda cambiar algún documento o parte de una transacción. Blockchain es inmutable”. Pilar López ve la tecnología cloud computing como el gran paraguas facilitador, y big data como el gran gestor de los datos”[8].

6.- Conclusiones.

En primer lugar, se ha de destacar que la importancia que está adquiriendo esta tecnología para mejora de todos los sectores económicos implica una gran responsabilidad en su aplicación.

En segundo lugar, destacar que la responsabilidad por mal uso implica la necesidad de prever nuevas formas delictivas para proteger la tecnología blockchain.

En tercer lugar, también hay que destacar la necesidad de crear una formación específica en cada uno de los sectores económicos para su aplicación en los diversos sectores económicos.

En cuarto lugar, hay que señalar que “la implantación de sistemas basados en la cadena de bloques o blockchain, con la excepción de ciertas criptomonedas, es escasa. No obstante, existen pequeñas empresas que son conscientes de las enormes oportunidades que presenta y se están lanzando a desarrollar modelos de negocio y aplicaciones basadas en el blockchain. Las posibilidades que ofrece esta nueva tecnología son muy grandes, con efectos revolucionarios en ámbitos tan variados como las finanzas, los contratos, los registros públicos y privados, los sistemas de votación o la gestión de la propiedad intelectual e industrial. Ello se debe a la gran seguridad, transparencia y confianza que la cadena de bloques descentralizada puede aportar.

En general, ha existido un debate acerca de la necesidad de ensayar un cierto nivel de regulación que prevenga posibles malos usos o fraudes, protegiendo a los participantes en el sistema. En este sentido, experiencias como el regulatory sandbox de la Financial Control Authority del Reino Unido resultan muy interesantes. No obstante, algunos participantes en el debate abogan por evitar cualquier tipo de regulación en una etapa tan embrionaria de desarrollo de la tecnología, para evitar posibles efectos perniciosos sobre el crecimiento y las posibilidades del sector”[9].

7.- Referencias.

Ámbito jurídico. (s.f.). Blockchain: el cambio de los paradigmas jurídicos. Obtenido de Ámbito jurídico: https://www.ambitojuridico.com/noticias/tecnologia/tic/blockchain-el-cambio-de-los-paradigmas-juridicos

BBVA Openmind. (s.f.). La tecnología Blockchain: en el punto de mira de la industria financiera. Obtenido de BBVA Openmind: https://www.bbvaopenmind.com/economia/finanzas/la-tecnologia-blockchain-en-el-punto-de-mira-de-la-industria-financiera/

Blockchain economía. (s.f.). Regulación del Blockchain. Obtenido de Blockchain economía: https://www.blockchaineconomia.es/regulacion-del-blockchain/

Criptonoticias. (s.f.). ¿Qué es una cadena Blockchain? Obtenido de https://www.criptonoticias.com/criptopedia/que-es-una-cadena-de-bloques-block-chain/v

Fide Fundación. (s.f.). Conclusiones sobre Blockchain. Obtenido de FIde Fundación: https://www.fidefundacion.es/docs/Sesiones2016/3%20%20Conclusiones%20sobre%20blockchain.pdf

Infotechnology. (s.f.). ¿Qué es blockchain? La tecnología que viene a revolucionar las finanzas. Obtenido de Infotechnology: https://www.infotechnology.com/online/Que-es-blockchain-la-tecnologia-que-viene-a-revolucionar-las-finanzas-20160810-0001.html

Lexincorp. (s.f.). Aplicaciones e implicaciones del Blockchain en el mundo jurídico. Obtenido de Lexincorp: http://lexincorp.com/aplicaciones-e-implicaciones-del-blockchain-mundo-juridico/


[1] Infotechnology: https://www.infotechnology.com/online/Que-es-blockchain-la-tecnologia-que-viene-a-revolucionar-las-finanzas-20160810-0001.html

[2] Ver pie de nota anterior.

[3] Criptonoticias: https://www.criptonoticias.com/criptopedia/que-es-una-cadena-de-bloques-block-chain/v

[4] La tecnología blockchain: en el punto de mira de la industria financiera: https://www.bbvaopenmind.com/economia/finanzas/la-tecnologia-blockchain-en-el-punto-de-mira-de-la-industria-financiera/

[5] Ver pie de página anterior.

[6] ÁMBITO JURÍDICO: https://www.ambitojuridico.com/noticias/tecnologia/tic/blockchain-el-cambio-de-los-paradigmas-juridicos

[7] Lexincorp: http://lexincorp.com/aplicaciones-e-implicaciones-del-blockchain-mundo-juridico/

[8] Blockchain economía: https://www.blockchaineconomia.es/regulacion-del-blockchain/

[9] Fide Fundación: https://www.fidefundacion.es/docs/Sesiones2016/3%20%20Conclusiones%20sobre%20blockchain.pdf

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