Derecho, Política

La utilización de la televisión pública con fines políticos

En España han proliferado en los últimos años, desde la entrada en democracia, a la creación de televisiones públicas con fines electoralistas.

Como destacaba El Confidencial Digital en septiembre de 2018, “a lo largo de la historia se ha cuestionado en múltiples ocasiones y
en diversos ámbitos si la radiotelevisión española desempaña una labor de servicio público o, si por el contrario, es un instrumento utilizado por los partidos políticos en su propio beneficio.

Fue un 28 de octubre de 1956, cuando un grupo de unos cincuenta hombres y mujeres desde un chalet en el Paseo de la Habana de Madrid se disponían en poner en marcha la primera emisión de Televisión Española. Comenzó a emitir en nuestro país en un mercado sin competencias hasta que treinta años después, en 1989 el Gobierno de Felipe González concedía las tres primeras licencias –dos en abierto, Antena 3 y Telecinco, y una de pago, Canal Plus- que acabarían con el monopolio de TVE.

Desde entonces y hasta nuestros días se ha debatido en diferentes escenarios sobre las posibles injerencias del poder políticos en el ente público. Durante la democracia los partidos que han gobernado España se han empeñado por hacerse con el control de RTVE. Pero, ¿Todos los ejecutivos, independientemente del partido político al que pertenezcan, han adoptado esta posición frente a la televisión pública? O por el contrario, ¿Han sido solo aquellos que pertenecen a un grupo de una determinada ideología?

Expertos en el sector de medios de comunicación responden a estas preguntas para Confidencial Digital.

Miguel Ángel Rodríguez (MAR), ex portavoz del Gobierno y ex Secretario de Estado de Comunicación durante el mandato de José María Aznar, responde que: “Los cambios llevados a cabo en RTVE
por el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no los ha hecho absolutamente nadie. Se ha cargado a todos los profesiones de la anterior etapa, hasta a los periodistas de Deportes”. Reitera, “eso no lo ha hecho nunca ningún otro gobierno”.

El ex secretario de Estado explica que “los gobiernos siempre buscan colocar a alguien próximo al partido en los cargos más importantes y sensibles como la dirección de Informativos. Porque para el Ejecutivo es
importante que el medio público transmita fielmente la labor del Gobierno, independientemente de que haya que dar voz también a la oposición”.

Por otro lado, se debe señalar, siguiendo una noticia de Info libre de enero de 2016, lo siguiente: “Nueva reunión del Consejo de

Administración de RTVE este jueves bajo la presidencia de José Antonio Sánchez, a pesar de que la mitad de sus miembros tienen agotado su tiempo de permanencia y de que ni su composición, ni la propia
presidencia de RTVE responde a la del actual Parlamento. Al organismo ha
llegado, sin que haya sido objeto de análisis ni discusión alguna, el Informe 2015 del Consejo de Informativos, en el que, en palabras de un miembro del máximo organismo, “se detallan de manera abrumadora los casos de mala práctica informativa en los Informativos de TVE”.

En el documento, de más de cincuenta páginas, se constatan aspectos como “la pérdida progresiva de audiencias de los informativos (han pasado de liderar a ser la tercera opción preferida de los espectadores), las injerencias injustificadas en el trabajo de los profesionales, malas prácticas profesionales,. una permanente ausencia de contextualización en las informaciones sensibles y una preocupante
tendencia hacia la banalización de los contenidos. De nuevo, como ha ocurridos en los informes anteriores del Consejo de Informativos, hay que subrayar la falta de interés en este trabajo del Consejo de Administración. Es necesario insistir en que una relación normalizada permitiría a los máximos gestores de la corporación conocer las preocupaciones de sus
profesionales de la información, y valorar convenientemente sus aportaciones”.

El escrito realiza un recorrido sobre aspectos como el relevo de miembros de la redacción y la situación de los centros territorriales, pero también en las malas
prácticas informativas: “Informaciones manipuladas, omitidas, censuradas o tergiversadas; abuso del formato colas que impide la contextualización; desigual valoración y tratamiento informativo de las noticias en función de si son o no favorables a los intereses del gobierno y del partido que lo sustentaba; mezcla de información y opinión en las noticias; amarillismo y sensacionalismo informativo; oficialismo que impone una sola voz e impide la obligada neutralidad”. Sobre todo ello inserta un muy amplio resumen cronológico, con casos tan significativos como la censura al comic de Mortadelo y Filemón, el tratamiento dado al caso Rato, las valoraciones, siempre positivas a
favor del Gobierno, de los datos del paro, la omisión de detalles y contextos sobre la financiación del PP, o el ninguneo de la oposición política con declaraciones cortadas y preguntas agresivas a sus
principales portavoces”.

Se puede destacar por otra parte las llamadas de atención que nos ha hecho Europa más de una vez para que explicar la manipulación de la Televisión Pública en España.

Como destacó en su día El Español, “la preocupación por la falta de pluralidad e imparcialidad en Radiotelevisión Española (RTVE) ha llegado a la Unión Europea. La comisión de Peticiones de la Eurocámara ha debatido este miércoles la cuestión y ha decidido enviar una carta al Gobierno de

Mariano Rajoy en la que le pide explicaciones por los casos de manipulación en los informativos del ente público. El caso se examinará además en las comisiones de Cultura y Libertades
Publicas del Parlamento Europeo. La iniciativa responde a una queja presentada por el Consejo de Informativos de TVE.

“Lo que podemos hacer en este caso es expresar en una carta al Gobierno español nuestra preocupación y pedirles que nos respondan por escrito con explicaciones”, ha anunciado al término del debate la presidenta de la comisión de
Peticiones, la liberal sueca Cecilia Wikström. También ha reclamado a la Comisión Europea que presente su posición sobre RTVE por escrito.

El presidente del Consejo de Informativos, Alejandro Caballero, ha denunciado ante los eurodiputados que “hay falta de independencia, hay falta de pluralidad y no hay neutralidad en la radiotelevisión pública en España“. “Queremos que todos los ciudadanos, piensen como piensen, no sólo nos vean, sino que sientan orgullosos de su radiotelevisión pública y eso sólo será posible cuando perciban que trabajamos para ellos”, ha sostenido”.

También se puede señalar que “partiendo de la base que de una manera u otra, con mayor o menor intensidad, con más o menos injerencias, todos los partidos políticos que llegan a La Moncloa intervienen para hacerse con el control de Radio Televisión Española ¿Por qué se apoderan de un medio de comunicación público? Dicho de otra manera, ¿Qué fines persiguen?

El ex Secretario de Estado de Comunicación entre 1996 y 1998 durante el mandato de José María Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, justifica que “no es solo una cuestión de qué sale en el telediario. Es un concepto. Es decir, si tú no retransmites en español en Cataluña o en Galicia, estás tomando una ideología, y si lo haces estás tomando otra decisión. Si utilizas el canal exterior para hablar de España, de sus virtudes como país y del turismo, defenderás una cosa, y si lo utilizas para hablar de los colectivos minoritarios es otro concepto. No es solo la
información, la elección de una película es importante”.

Recuerda que durante el mandato de Felipe González, “el ex presidente y María Antonia Iglesias, directora de Informativos entre 1990 y 1996, actuaron de esa manera. La semana justo antes de las elecciones elegían todas las películas de la matanza de Atocha, sobre el Holocausto… etc. Con unos fines determinados. La programación es muy importante”, apunta.

Recalca: “No es que haya solo una televisión pública, es que la televisión pública es muy importante. Y para el Gobierno es muy
importante transmitir lo que piensa, pero también dando voz a la oposición. Pero ahora lo que ha decidido -Pedro Sánchez- es que solo van a hablar los de izquierdas, y no los partidos con otra ideología. Eso no ha pasado nunca”.

Por último, señalar que ” España es el país de la OCDE con más televisiones públicas (13 autonómicas y una nacional, y todas ellas con más de tres canales), pero ninguna es independiente del poder político. Todas

están sometidas al Gobierno de turno y su línea editorial es de defensa del PP, del PSOE, del PNV, del PDeCat o de la formación que lidere el Gabinete. Y algunas televisiones públicas, como la catalana TV3 (líder en internet durante trece meses consecutivos, con 1.989.000 usuarios únicos y un crecimiento del 36% en un año, según comScore) es un instrumento de adoctrinamiento y propaganda del independentismo que se cisca a diario en los catalanes que se sienten también españoles.

Además, los respectivos comités de empresa y de Redacción o Informativos están escorados a la extrema izquierda o al secesionismo, haciendo mucho ruido y elevando quejas cuando el Gobierno es de derechas, o manteniéndose en silencio y sumisos cuando es de izquierda o separatista. Su proceder resulta de lo más chocante, hasta el punto de que esos órganos tuvieron la desfachatez de denunciar en mayo a RTVE ante el Parlamento Europeo por supuesta falta de objetividad, arrancando de su Comisión de
Peticiones una carta al Gobierno español en la que la presidenta de ese organismo, Cecilia Wikstrom, mostraba su “preocupación” sobre la situación de RTVE. Un despropósito que acrecienta la leyenda
negra contra España y que, para más sonrojo, no tuvo correlato por la falta de objetividad en las televisiones públicas autonómicas o por la línea secesionista y contraria a la Constitución y al Estatuto de la vergonzante TV3. Ningún valiente se atrevió a llevar a Bruselas lo que sí hicieron contra la televisión de todos los españoles. Así se utiliza la vara de medir”.

Se ha de tener en cuenta aquí que “un medio de comunicación público es, en esencia, un servicio ciudadano. Debe ofrecer contenidos de calidad, útiles, independientes, veraces… ¿Es así? ¿Ocurre siempre? ¿Son libres los periodistas que ejercen en medios públicos? A menudo acarrean un lastre: las injerencias del gobierno de turno.

“Las presiones políticas existen, lo importante es que si no les haces caso no te pase nada”, dice Fran Llorente, periodista y exdirector de los Servicios Informativos de TVE, que ha participado en la primera jornada ‘Televisión pública: necesaria e independiente’.

Con una amplia presencia del ámbito universitario –han participado los decanos de las Facultades de Comunicación de Granada, Málaga y Sevilla–, el encuentro organizado por el Consejo Profesional de Canal Sur Televisión (CSTV) ha servido para reflexionar sobre el presente y el futuro de las televisiones públicas. Para explicar y analizar la función social, cultural y política de los medios y cómo los profesionales de la información lidian con la “obsesión por el control de la información”.

Independencia o manipulación

“Los que sufren la manipulación y las injerencias son periodistas”. Fran Llorente, creador de La 2 Noticias en 1994, un programa que dirigió hasta 2004 y que presentó tras la marcha de Lorenzo Milá, lo vivió en directo. Sustituyó a Alfredo Urdaci al frente de los informativos de la televisión pública nacional. Buscó “independencia, pluralidad y credibilidad”. La victoria del PP en las generales de 2011 empezó a marcar su salida.

“Tras mi cese –cuenta– fueron cesadas otras 50 personas de sus puestos de responsabilidad y otros 20 ó 30 periodistas cambiados”. Toda una revolución. “Pepa Bueno, Ana Pastor… presentadores que habían marcado una época y dejaron de estar ante los espectadores”, un cambio radical en la perspectiva informativa de la cadena estatal.

La “injerencia de la política” hace que parte de la sociedad “esté cuestionando nuestra profesión”. De ahí, apunta Llorente, la tarea fundamental de “reconectar, con un periodismo valiente y comprometido, de calidad, preparado y decente”. Hay opción en plena “etapa de decadencia” y está “en que los ciudadanos nos perciban de su lado y no al servicio del poder”.

“En la redacción de Torrespaña ha calado hondo la sensación de que no puede quedar que no hicimos nada”. Los plantes, sentadas, minutos de silencio… la lucha profesional por una televisión libre e independiente necesita “el apoyo de una sociedad que exija calidad, independencia y rigor”. Los políticos, entiende, irán al arrastre de estas demandas”.

A raíz de esto, se ha de hacer la conclusión de que para tener un buen servicio público de televisión pública, se ha de permitir el acceso a profesionales en régimen de libertad, profesionalidad, méritos y con ganas de contar los hechos con independencia.

FUENTES:

EL ESPAÑOL

EL CONFIDENCIAL

EL DEBATE DE HOY

https://m.eldiario.es/andalucia/presiones-politicas-existen-importante-haces_0_454604912.html