Derecho, Derecho general, Tribunales

Diferencia entre juez y magistrado

Es quizá una de las cuestiones más difíciles de entender y quizá de explicar en materia jurídica.

En primer lugar, hay que decir que “los jueces y magistrados constituyen un poder independiente, el Poder Judicial, tal y como proclama la Constitución Española y cada uno de ellos es depositario del citado poder. Su función básica es impartir justicia juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado.

Así, podríamos afirmar que, en sentido amplio, juez es una persona que se encuentra investido de la potestad jurisdiccional, es decir, del poder de juzgar en nombre de todos nosotros.

Es, al fin y al cabo una persona que resuelve un problema o que decide el destino de un acusado. En nuestro país existen tres categorías en la carrera judicial: juez, magistrado y magistrado del Tribunal Supremo.

Juez

Para ser juez, es preciso ser licenciado en derecho y superar una oposición; de las más duras. La media de tiempo dedicado a su preparación es de 4 años y siete meses. Tras esto, se abre un periodo en la Escuela Judicial, ubicada en Barcelona. Allí se amplían los conocimientos teóricos y prácticos adquiridos hasta entonces y se sale con la categoría de juez.

La diferencia entre juez y magistrado se puede comprobar en las togas: el juez no llevan puñetas en las bocamangas y el escudo es plateado, con la leyenda “juez”; el magistrado, por el contrario, lleva puñetas y el escudo es dorado, con la leyenda “magistrado”. Poder Judicial.

Magistrado

De juez a magistrado se asciende en el transcurso de la vida profesional, bien porque se superen unas pruebas selectivas exclusivas para jueces, que otorgan la condición de magistrado, o por antigüedad, es decir, por tiempo en servicio activo.

Requisitos para ser Magistrado del Tribunal Supremo

Ascender a magistrado del Tribunal Supremo es algo más complejo y requiere de más tiempo.

En primer lugar, a diferencia de los dos anteriores es el CGPJ quien elige a los magistrados del Supremo. Los elige el Consejo General del Poder Judicial, que es el órgano de gobierno de los jueces, tras un concurso de méritos al que sólo se pueden presentar magistrados con quince o más años de antigüedad. La ley también prevé que se pueda acceder directamente a la carrera judicial como magistrado o como magistrado del Tribunal Supremo, sin pasar por las categorías inferiores. Para ello es preciso superar un concurso oposición, popularmente denominado cuarto y quinto turno.
En el cuarto turno, una cuarta parte de
las plazas se reservan para juristas de reconocido prestigio: profesores de derecho, abogados, etc…

Mientras que el quinto turno, reservado
sólo al Tribunal Supremo, consiste en ocupar 1 de cada cinco vacantes con juristas de reconocido prestigio. La última elegida ha sido la catedrática de derecho civil de la Universidad de Zaragoza, María Ángeles Parra, que recientemente tomó posesión como magistrada de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo”.

Dicho ee otro modo, “es bastante común escuchar fuera del lenguaje coloquial (y a veces dentro del mismo) usar indistintamente las palabras juzgado y tribunal y el de juez y magistrado, como si fueran equivalente.

La Carrera Judicial consta de tres categorías, explicadas en el Artículo 299 de la Ley Orgánica del Poder Judicial: Magistrado del Tribunal Supremo, Magistrado y Juez.

Una vez accedido a la carrera judicial se ostenta la condición de Juez, por lo que ocupará un órgano unipersonal, el Juzgado. A partir de ahí, la condición de Magistrado se ostenta transcurridos, al menos, tres años después de la condición de Juez. En este caso, los Magistrados podrán ocupar tanto Juzgados (órganos unipersonales), como Tribunales (órganos pluripersonales).

Finalmente, los Magistrados del Tribunal
Supremo, sin perjuicio de su pertenencia a la Carrera Judicial se regirán bajo lo dispuesto su estatuto especial, la LOPJ, con el fin de reforzar la competencia profesional e independencia de los Magistrados de este Alto Tribunal”.

También cabe señalar que “la diferencia de categorías en la escala judicial también se puede apreciar a simple vista analizando la vestimenta. Todos van togados, es decir, llevan togas, pero los jueces no llevan puñetas en las bocamangas de sus togas; los magistrados sí.
Además, mientras los jueces lucen una insignia plateada; todos los magistrados la llevan dorada.

Esta diferencia también es palpable en el tratamiento, al juez se le llama señoría y al magistrado, ilustrísima señoría o señoría ilustrísima”.

Por otro lado, se debe indicar que “dentro de los magistrados, los hay de turno libre y de cuarto turno. Los primeros son los que acceden a la Carrera Judicial tras superar la oposición y pasan necesariamente por la categoría de juez. Los segundos, acceden a la Carrera Judicial directamente por categoría de magistrado y son juristas de reconocida competencia con al menos diez años de experiencia profesional (abogados, profesores de universidad, Letrados de la Administración de Justicia, etc), que, tras un concurso de
méritos, pasan un examen de oposición.

Una vez los jueces y magistrados entran en la Carrera Judicial, acceden a su destino por concurso de antigüedad. Esto quiere decir que cada miembro de la Carrera elige su destino, al que accede si no hay nadie con más antigüedad. Nadie les pone en uno u otro sitio.

En algunos destinos, además de la antigüedad, cuenta preferentemente el conocimiento del idioma regional y/o del derecho foral de la zona o la especialización en una u otra materia. Sin embargo, no todos los destinos judiciales son accesibles por concurso de antigüedad. Hay muchos destinos que son cargos de elección discrecional por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), como las presidencias de los órganos colegiados o secciones, los magistrados del Tribunal Supremo y los
servicios especiales y comisiones de servicio. Este órgano elige a los designados por criterios nada claros puesto que, unas veces, dicen primar méritos objetivos y otras, esos mismos méritos no ser tenidos en
cuenta.

Es importante destacar que los jueces y magistrados no tienen jefes. El juez solo se debe únicamente al Imperio de la Ley. Nadie puede decirle a un juez qué tiene que hacer o decir, hasta el punto de que, tratar de influir en un juez puede ser constitutivo de delito. A veces la gente confunde órgano superior con jefe o director.

El sistema de recursos español prevé la posibilidad de que las resoluciones judiciales sean revisadas por órganos superiores formados por más miembros, pero eso no significa que exista entre el juez cuya resolución se recurre y el órgano ante el que se interpone el recurso una relación de subordinación. Por la misma razón, que un órgano colegiado superior le revoque a un juez una resolución, no significa
necesariamente que sea peor o mejor juez, ya que, en muchas ocasiones, los jueces de primera instancia son los que ven por primera vez determinadas cuestiones novedosas y, sin su audacia, no habría
Jurisprudencia capaz de definir las cuestiones de manera más clara o más
acorde a la realidad del momento.

En otro orden de cosas, igual que a los jueces no les ponen, tampoco se les puede quitar por ser molestos o díscolos. La
constitución garantiza la inamovilidad de los jueces españoles, si bien estoy segura de que a más de un político le encantaría cambiar el juez que no les gusta o elegir a aquel que considere que le puede ser más
favorable. La única manera en la que un juez puede ser removido de su cargo es bien por su concurso voluntario, bien por su jubilación, bien por una declaración de incapacidad laboral o bien por un
expediente disciplinario.

Como garantía adicional de independencia, los jueces no pueden juzgar a sus amigos íntimos, familiares ni, incluso, a sus enemigos. En el caso de que el juez en cuestión sea competente para enjuiciar un asunto de alguna de estas personas, el juez debe abstenerse para garantizar su imparcialidad. También las partes pueden recusar al juez por los mismos motivos. De hecho, el juez no puede dejar sin resolver un asunto por este motivo ni por ningún otro. Ni siquiera por lo que se denomina objeción de conciencia, derecho del que carecen los jueces, ya que deben aplicar la ley vigente de acuerdo con los hechos que se le prueban y en su decisión no intervienen ni la moral ni las creencias personales. Si un juez no se encuentra cómodo resolviendo determinadas cuestiones, debe concursar en
cuanto pueda a un destino diferente, pero no puede dejar de resolver lo que le corresponde amparándose en ideas o principios. Abstenerse de intervenir sin concurrir causa legal de abstención, está sancionado disciplinariamente.

Por tanto, los jueces y magistrados de España no pueden ser elegidos, ni cambiados, ni expulsados. El sistema constitucional que tenemos garantiza la independencia e inamovilidad de los jueces. Por esta razón, los sucesivos legisladores han ido introduciendo pequeñas trampas para eludir las consecuencias del mandato constitucional. Así, las comisiones de servicios, por ejemplo, en algunos casos pueden servir para elegir discrecionalmente al juez o magistrado que deba conocer un asunto. Para evitar que los políticos intervengan en el nombramiento de los jueces, las asociaciones judiciales y muchos juristas pedimos la elección de los vocales de procedencia judicial (12 de 20 vocales) por los jueces. En la actualidad, los políticos influyen en la designación de algunos
cargos discrecionales a través de la elección íntegra de los vocales del CGPJ por el Poder Legislativo. Aún con todo, lo peor está por venir: en algunos programas electorales de las pasadas elecciones, se pretende cambiar el sistema de acceso a la Carrera Judicial eliminando la oposición. Si bien el sistema de oposición podría ser mejorable,
su mantenimiento es garantía de independencia, al poder acceder a la
Carrera Judicial cualquier titulado en Derecho que supere unas pruebas
objetivas en igualdad de oportunidades. Con estas propuestas me temo que se pretende influir en la selección inicial de jueces para, de esta forma, controlar por la puerta de atrás al Poder Judicial”.

FUENTES:

  1. Blog Hay Derecho: https://hayderecho.expansion.com/2019/12/09/cual-es-la-diferencia-entre-un-juez-y-un-magistrado/
  2. Opositatest: https://blog.opositatest.com/diferencias-jueces-y-fiscales/
  3. Las oposiciones.net: https://lasoposiciones.net/juez-magistrado-y-fiscal-cuales-son-las-diferencias.html
  4. CONFILEGAL: https://confilegal.com/20170318-diferencia-juez-magistrado-magistrado-supremo/