Derecho

Diferencia entre orden público y orden legal.

En primer lugar, hay que destacar que “el concepto de orden público ha ido modificándose a lo largo del tiempo, ya que, aunque la expresión siga utilizándose como garantía de la seguridad pública, su contenido ha ido evolucionando desde la conminación de ciudadanos al cumplimiento de la norma, a la garantía de la calidad de vida de los mismos. De este
modo, no es un concepto que pueda aducirse arbitrariamente por la
Administración, sino que está sometido a unos límites, en primer lugar,
constitucionales, tendentes a evitar precisamente que cierta discrecionalidad se transforme en arbitrariedad.

Si lo contemplamos desde el ámbito del Derecho privado, encontramos un
referente de valores de la comunidad política que tiene trascendencia jurídica, en la medida en que se le concede la virtualidad de limitar la autonomía privada o autonomía de la voluntad de los operadores jurídicos, de tal suerte que el artículo 1255 del Código Civil permite a los contratantes establecer los pactos, cláusulas y condiciones que estimen convenientes siempre que no sean contrarios a las leyes, a la moral o al orden público, esto es, no es sino un límite a la autonomía de la voluntad en virtud del cual resultan nulos los actos o contratos cuyo contenido resulte contrario a los intereses colectivos de una comunidad, manifestados en principios y reglas de Derecho.

En el ámbito del Derecho Público, en cambio, el orden público nace en el contexto de la Monarquía Absoluta como una cláusula general de habilitación de la actuación administrativa restrictiva de derechos de los súbditos, de tal manera que la invocación del orden público
se convierte en un título de intervención en virtud del cual la autoridad administrativa puede limitar o restringir la esfera privada de los ciudadanos, con el pretexto de preservar la tranquilidad y la paz
social. El orden público aparece así como un título administrativo para el ejercicio de la
actividad de policía, entendiendo la doctrina que el concepto se descompone en una triple dimensión: seguridad, salubridad y tranquilidad públicas (véase Policía (Derecho Administrativo)).

En el Estado constitucional contemporáneo, la noción de orden público ha perdido su connotación inicialmente ligada a la defensa de una indeterminada paz social y se ha relacionado directamente a la protección del libre ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas reconocidos en la Constitución. Por otra parte, el orden público ha perdido también su virtualidad como título genérico de intervención, de tal suerte que todas las actuaciones administrativas susceptibles de
producir la restricción de derechos de los administrados deben someterse al principio de legalidad, que no cabe excepcionar a través de una genérica invocación del orden público.

Desde el punto de vista del Derecho administrativo, la noción de orden público constituye un título de intervención”.

Por otro lado, cabe decir que “el orden legal implica que un Poder no puede imponer o traspasar la demarcación de otro distinto, aunque se interponga cualquier disfrazado
impulso”.

El orden legal suele identificarse con el ordenamiento jurídico. Cabe reseñar que “Ordenamiento sirve para referirse a la acción y efecto de ordenar. Se trata de un verbo que remite a organizar algo de acuerdo a un modo o plan conveniente, dirigir una causa a un fin previamente determinado o mandar a alguien que realice una determinada acción. Cuando se trata de
este último caso se habla de una persona con una determinada autoridad sobre otra para indicarle que realice una determinada acción; por ejemplo, una madre puede ordenarle a su hijo que se lave los dientes antes de acostarse o un jefe a su empleado puede indicarle qué hacer
para mejorar el trabajo de la empresa”.

Una vez dicho esto, hay que seguir diciendo que “Jurídico es aquello que atañe al derecho o que se ajusta a él. A su vez este concepto se encuentra relacionado con el de el cual hace referencia al de la legislación.

Partiendo de esta base podemos decir que el ordenamiento u orden Jurídico
es el sistema de normas que rigen la organización legal de un determinado lugar y época. Esto quiere decir que el ordenamiento jurídico puede variar según la ciudad, provincia o país, o de acuerdo al
momento histórico en cuestión.

Al día de hoy la mayoría de las naciones se identifican con un tipo de organización democrática; por tanto la siguiente explicación podría ser válida para cualquiera de ellas. En una sociedad donde rige la democracia, el ordenamiento jurídico está compuesto por la Constitución (la norma suprema de un Estado), las leyes, los reglamentos, los tratados, las convenciones, las disposiciones y otras regulaciones.

La sociedad, por lo tanto, se organiza según su ordenamiento jurídico, que está vinculado al derecho objetivo
(el conjunto de normas por el cual se rige una comunidad). Los distintos componentes del ordenamiento jurídico se articulan de manera coordinada, a través de una jerarquía normativa (con la Constitución
en la parte más alta) y respetando ciertos principios (como la temporalidad, que consiste en que la ley más reciente deroga a labprecedente).

Es importante destacar que el ordenamiento jurídico es dinámico, ya que el Estado cuenta con potestades legislativas que le permiten adaptar las normas a las necesidades específicas de la población”.

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