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El descanso en la oposición

Aunque este blog tiene por objeto la publicación de artículos de contenido jurídico, juridico-político o político-económico, al tener las oposiciones siempre una base jurídica, al tener todas base en el mundo jurídico, por eso se han publicado artículos sobre oposiciones.

Este artículo tiene por objeto el porqué es tan necesario tener un día de descanso mientras no haya una fecha concreta de examen, y de cómo se ha de reducir mientras esa fecha se acerca.

Una vez dicho esto, hay que señalar que, “cuando miramos el temario de las oposiciones y el tiempo que tenemos para presentarnos a las pruebas oficiales, podemos caer en el error de pensar que cuanto más estudiemos y menos descansemos, más avanzaremos. El descanso en el estudio, como todos sabemos y se lleva diciendo desde hace tiempo, es una parte muy importante del estudio y de la manera de preparar oposiciones, aunque muchas veces no lo llevemos a cabo. Por ello podríamos decir que el estudio se compone de dos partes: en la que el opositor se encuentra frente a sus apuntes y en la que el opositor descansa.

Puede que se te planteen preguntas como: ¿Cada cuánto tiempo tengo que descansar? ¿Podré viajar o tener vacaciones en verano? ¿Qué pasa con los festivos en Navidad?

Por este motivo queremos ayudarte a controlar tus descansos, aunque, como siempre decimos, siempre será el opositor el que deba escoger qué manera de estudiar es la adecuada para él o le funciona mejor.

Los descansos se pueden dividir en tres grupos: Descansos a corto plazo, descansos a medio plazo y descansos a largo plazo.

Los descansos a corto plazo

Habrás oído multitud de consejos para descasar en el estudio diario en el que se propone descansar cada cierto tiempo delante de los apuntes.

Lo primero que tendrás que conocer es de cuánto tiempo dispones para estudiar diariamente. Si dispones de unas pocas horas, lo recomendable sería descansar lo mínimo posible, por ejemplo estudiando 50 minutos y descansando 10 minutos. Si por el contrario dispones de muchas horas para estudiar, lo indicado sería descansar un poco más entre estudio y estudio, por ejemplo estudiando 45 minutos y descansando 15 minutos.

Lo mismo ocurre si tenemos en cuenta la dificultad del tema o el interés que tengamos en él. Sí, no es lo mismo estudiar las funciones de un policía que la Ley…. Si el tema es más farragoso, o no nos parece tan entretenido como otros, el tiempo de descanso será mayor ya que nos cansaremos antes de estudiar y nuestra concentración será peor.

Pero, como decimos, cada uno debe aprender qué es lo que mejor le funciona, ¿descansando 1 hora aprovechas mucho mejor las siguientes? ¡Adelante!

Los descansos a medio plazo

Estudiar los 7 días de la semana puede ser muy complicado, ya sea porque a lo largo de la semana nos pueden surgir recados o actividades que tenemos que hacer obligatoriamente, como puede ser ir al médico, cuidar de algún familiar… o simplemente porque queremos desconectar un día y aprovecharlo para hacer actividades que nos gustan, como ir al cine, de compras, o simplemente pasar un rato de descanso delante del televisor o leyendo.

Normalmente es recomendable descansar un día a la semana, ya que estudiar sin descanso puede generar mucho estrés, de tal manera que el opositor acabe tan saturado que abandone su propósito.

Para el descanso semanal recomendamos descansar un día, o incluso un día y medio y poder tener tiempo para disfrutar, no todo van a ser apuntes. En el caso de que el opositor se encuentre estudiando y trabajando al mismo tiempo, el día libre puede ser más complicado ya que normalmente se suele dedicar el fin de semana para aprovechar y estudiar más horas. De todas maneras, seguimos recomendando el descansar algún día de la semana, por lo que te puedes dividir ese día en dos tardes, por ejemplo descansando la tarde del miércoles y la del sábado.

Los descansos a largo plazo

¿Me cojo unos días de vacaciones en verano? ¿Podré ir a la cena de navidad que han organizado mis compañeros de trabajo?

Muchas veces el destinar un tiempo a no estudiar y simplemente a disfrutar, como pueden ser las vacaciones de verano o un puente, puede ayudarnos a despejar la mente y volver con muchas más ganas a coger el temario.

Lo importante aquí es que el descanso no sea exageradamente largo, imagina estar dos meses sin tocar los libros y querer volver a ponerte a estudiar, y, sobre todo, conocer cuándo será nuestro examen. Si las pruebas oficiales son en septiembre quizás ese no sea el mejor año para cogerte vacaciones, dalo todo esos meses y ya verás cómo podrás disfrutar de unos buenos días libres cuando consigas tu plaza.

¿Cómo debe ser mi descanso?

Que el descanso es imprescindible, está claro. Pero ¿cómo debe ser la calidad de mi descanso?

Para este tema, hay que aprender a conocerse a uno mismo y comprobar qué es lo que mejor nos funciona. Por ejemplo, si soy una persona muy nerviosa no voy a hacer un descanso para tomarme un café, ya que eso me pondría más nervioso y acabaría perjudicando mis próximas horas de estudio.

Una de las claves es alejarse del estudio tanto física como mentalmente. No vale descansar mirando el móvil en la misma silla en la que estudio, ya que a la hora de volver al temario estaremos igual de agotados. Estas son algunas ideas para descansar totalmente del estudio:

  • Ir a dar una vuelta con algún amigo o familiar.
  • Estar con nuestras mascotas.
  • Ir a tomar un café.
  • Dar una vuelta si tienes algún espacio. como un parque cerca.
  • Dar una vuelta en bicicleta.
  • Hacer ejercicio.”

Cabe señalar que “el descanso tiene un fin concreto y una intención. Permite restaurar nuestras energías y «volver a la carga». No es una debilidad. El controlar el descanso es fundamental para que con una mínima inversión conseguir el máximo de recuperación”.

También se debe señalar que “nos detenemos un poco más en el tema de los descansos semanales porque, curiosamente, es el que genera más dudas y, además, el que menos se suele respetar por parte de quienes preparan oposiciones. Ni nada más empezar, ni cuando nos acercamos a la fecha del examen, por norma, debes tomarte entre un día y día y medio de descanso a la semana.

El tema del descanso semanal en la oposición se complica más en el caso de los opositores que trabajan durante la semana, pues precisamente es el fin de semana el momento que pueden dedicar más tiempo a estudiar. Para ellos, las opciones pasan por cogerse la tarde-noche del viernes para salir con los amigos, ir al cine o tumbarse a ver la tele en el sofá. O trasladar esas horas de descanso al sábado o al domingo. Pero, nunca saltarse esa tarde o mañana de asueto.

No son pocas las personas que, en la actualidad, justamente trabajan los fines de semana. Obviamente, ellos trasladarán su día de descanso a los días que les queden libres, intentando que coincidan con los de amigos o familiares para poder hacer actividades con ellos, que es una forma eficaz de aprovechar de verdad los descansos preparando oposiciones.

Tomarse descanso durante el estudio de unas oposiciones es un asunto innegociable. Un tiempo para reponer fuerzas tanto mentales como físicas. Por eso, al pensar cómo planificar tus descansos a la hora de preparar la oposición debes tener en cuenta incluir actividades de todo tipo, todas las que a ti te gustan”.

Por otro lado, se debe señalar que “no podemos olvidar nunca “el descanso del guerrero”. Cuando tenemos aún tiempo hasta el examen, hay que hacer una planificación que incluya descansos. Y aquí, la siguiente pregunta es: ¿de cuánto tiempo?. Las opciones son: varios días cada x meses, de un día, de medio día o minidescansos (si puedes y consideras que es suficiente para recargar pilas). En cualquier caso, del mismo modo que no improvisamos la tarea de estudiar, tampoco debemos improvisar la tarea de descansar.

Si te quedan varios meses para el primer examen, recomiendo tomarte un día libre. Más adelante tendrás que descansar medio día o ninguno y es conveniente llegar con el 100% de energía a ese sprint final. Elige un día a la semana, preferiblemente ese día que se realizan las actividades que te gustan o tus amigos pueden hacer planes interesantes (suele ser sábado o domingo). Haz planes, sal de casa o queda con gente. Yo dejaría las series, películas o T.V. para hacer minidescansos en los días de estudio. Creo que es mejor durante ese día libre desconectar totalmente y salir físicamente de la zona de estudio.

Posteriormente, los últimos tres meses, yo tomaría medio día de descanso. Estás más centrada en el examen y necesitas todas las horas para fijar contenido y estudiar las últimas vueltas. La adrenalina empieza a dispararse y no notas tanto cansancio, por lo que puedes estudiar muchas más horas.

En mi caso, ya os he contado que trabajaba 2 días a la semana, así que decidí al principio descansar sólo medio día o algo menos: salía a cenar o tomar algo el sábado por la noche y el domingo empezaba un poco más tarde. Pero luego vi, que no me daría tiempo, si seguía a ese ritmo, a llevarlo bien para la siguiente convocatoria, así que cambié el chip. Decidí que “los dos días de trabajo eran mi descanso” y no descansé día enteros, sino que hacía minidescansos, como ya os he explicado en publicaciones anteriores.

Como todo, es una cuestión personal, de decisiones de cada opositor@, de lo que estás dispuest@ a sacrificar y de cierta ambición, bien entendida, respecto a cuánto tiempo quieres dedicar a la oposición”.

Por último, se puede planificar en estudio de la siguiente mandra:

Descanso semanal

Para los opositores, en general, se recomienda desconectar un día a la semana. Sinceramente, no descansar ningún día, creo que os llegaría a saturar y a producir problemas de ansiedad y estrés. Obviamente, depende de cada persona, pero no queráis abarcar mucho en una misma semana. El cuerpo y la mente necesitan desconectar y pensar en otras cosas durante al menos un día completo a la semana.

Otra opción muy habitual es descansar un día y medio, por ejfemplo, sábado por la tarde y domingo. Si habéis cumplido los objetivos de la semana y/o estáis muy saturados, ¿por qué no?

Sé que hay muchos de vosotros que estáis trabajando durante toda la semana y es el fin de semana cuando podéis aprovechar para estudiar, así que lo del día libre, lo veis prácticamente inviable. Pese a ello, daros alguna tarde o mañana sin apuntes, rendiréis mucho más.

Descansos anuales

Nuestro mundo es la oposición pero los meses van corriendo y llega la Navidad, el verano, los puentes, las fiestas del pueblo… entonces se nos plantea la difícil cuestión de si tomarnos esos días de descanso supondrán o no algo decisivo en nuestra preparación.

Lo primero que tenemos que pensar es ¿cuándo es el examen? Si estamos a pocas semanas del examen para el que llevamos tanto estudiando, olvidaros de las vacaciones. Ya tendréis tiempo cuando seáis funcionarios.

Por el contrario, si aún quedan varios meses, planificaros bien y tomaros algunos días para desconectar. Aunque hayáis descansado los domingos y algún que otro día festivo, cuando salimos de nuestra burbuja durante varios días seguidos, todo se ve de otro color. No perderéis el ritmo de estudio (a no ser que dejéis de estudiar durante dos meses).

El tema del sueño también tiene su importancia durante la preparación de oposiciones. Cabe indicar que “

Un error frecuente durante el proceso de preparación de una oposición es el de cambiar nuestros hábitos de descanso. Dormir menos horas durante la noche alargando así la jornada de preparación. O aprovechar las horas de calma y silencio de la madrugada para estudiar, amaneciendo en la cama avanzada la mañana.

Cuando hacemos algunas de estas modificaciones en nuestras rutinas de sueño y descanso conviene saber que estamos alterando los llamados ritmos circadianos. Pero ¿qué son?

Los ritmos circadianos son aquellos asociados al llamado reloj biológico humano encargado de transmitir al cerebro las señales para iniciar y finalizar el sueño. Es decir, su misión es la de regular el ciclo de sueño y vigilia. Generalmente en base a la incidencia de la luz en el ojo humano. Si estos se encuentran sincronizados, los procesos biológicos del cuerpo humano (temperatura corporal, hormonas, hábitos alimentarios, digestión, etc.) funcionarán correctamente.

¿Qué pasa cuando alteramos los ritmos circadianos? Al igual que cuando sufrimos Jet-Lag, realizamos una salida nocturna o nos despertamos en mitad de la madrugada, si modificamos nuestra rutina diaria para afrontar la preparación de una oposición estaremos provocando cambios en estos ritmos.

Una alteración de este tipo puede provocar la aparición de somnolencia. La disminución de las capacidades cognitivas durante el periodo de vigilia. Sueño no reparador e incluso insomnio durante el periodo de descanso. Condiciones perjudiciales para el pleno desarrollo de nuestras facultades en el proceso de estudio y aprendizaje.

Entonces, ¿qué consejos debo seguir para dormir mientras preparo una oposición?

El primer consejo es el más elemental, respetar las horas de descanso. La llamada “higiene del sueño”.
Habituarse a cumplir un horario donde queden bien definidas las horas dedicadas al estudio y las horas al sueño. Y procurar obedecer ambos estados al máximo.

Es conveniente irse a la cama sólo en el momento establecido y seguir una rutina de acciones antes de hacerlo (cepillarse los dientes, preparar la ropa del día siguiente, etc.). Levantarse todos los días (incluidos los fines de semana), a la misma hora. No quedarse en la cama despierto más tiempo del necesario. No echarse una siesta durante el día como medio de descanso entre el estudio de tema y tema.

Por supuesto, es de gran ayuda mantener buenos hábitos alimenticios y una dieta equilibrada. No consumir o reducir el consumo de café, té, chocolate o bebidas energéticas. Incluso, dedicar un pequeño espacio del día al ejercicio físico. Con caminar es suficiente.

Procurando cumplir estar pequeñas reglas estaremos preparando a nuestra mente a rendir en plenitud durante las horas de estudio de una oposición. No se trata de estar más horas frente a los libros y los apuntes sino de buscar un equilibrio entre la formación y el reposo que nos permita sacar el mayor provecho a las horas de dedicación de cara a aprobar una oposición“.

Y para terminar este post, hay que decir que “aunque tenemos claro QUÉ descansos necesitamos hacer para rendir, en muchas ocasiones los hacemos mal. ¿Porqué?

En primer lugar porque no tenemos, en muchos casos una rutina establecida, y el sueño y descanso también han de pautarse. No puede ser que seamos organizados y meticulosos para el estudio o las actividades diarias, y no para darle a nuestro cuerpo las horas necesarias de desconexión que necesita.

En esta entrada os voy hablar del descanso nocturno y la rutina de sueño, porque al final si descansamos bien por la noche, rendiremos mejor durante el día.

Hay estudios que nos muestran que, el dormir, favorece a que el cerebro fije la información asimilada durante el día. Por lo que una buena dosis de sueño reparador, nos ayudará a fijar aquello que hemos estado estudiando durante la jornada.  ¿Qué cantidad de horas hemos de dormir?

Aunque muchos de los opositores/estudiantes, sois nocturnos porque quizá os concentráis mejor en el silencio de la noche, lo cierto es que eso generará que durante el día estéis más cansados, puesto que no es lo mismo dormir 8 horas de 23h a 07h, que de 04h a 12h, porque nuestro organismo no está programado para dormir en horas diurnas, y por eso (entre otros factores que no entraré porque sino podríamos dormirnos del aburrimiento) estamos más cansados y fatigados. Cambiar nuestro ritmo biológico, no es saludable.

Bien, cuando ya tenemos claro que se duerme de noche y cuantas horas hay que dormir, pasamos al siguiente GRAN  PROBLEMA: COGER EL SUEÑO.

Muchos sufrimos de insomnio, o al menos nos cuesta horrores quedar con morfeo y que la cita sea fructífera, pero hay que intentarlo. ¿Cómo? Con una rutina previa”.

Por último, cabe señalar que “

Disciplina, constancia, compromiso, una buena dosis de vocación o paciencia infinita. Si pensamos en los atributos de un opositor de éxito, la lista que puebla el camino hacia su plaza deseada puede ser incluso más larga: sacrificio, organización, resistencia… Suma y sigue, y todo sin tener siquiera la garantía de que al final se aprobará, o que incluso aprobando la plaza será suya. Pero la perspectiva de acceder a un trabajo estable (y vocacional en muchos casos) en un mercado laboral precario, sigue teniendo un gran atractivo para los miles de ciudadanos que se presentan a una convocatoria cada año. Pero ¿ha cambiado de alguna manera la forma de prepararse para unas oposiciones?

A juzgar por la opinión de los expertos consultados, el cambio es innegable, y ha llegado de la mano de las nuevas tecnologías. Gracias a ellas, “cada vez son más las personas que preparan una oposición compaginando el estudio con la vida laboral y personal. La flexibilidad que permiten las diferentes academias online y a distancia, en cuanto a horarios y planes, ha provocado un incremento de opositores con preparación autorregulada”, afirma Joan Ramón Castelló, cofundador y CMO del buscador de estudios eMagister. La tecnología, además, ha facilitado el acceso de los estudiantes a una gran cantidad de información, y así, “un opositor puede conocer el mismo día de su publicación todas las novedades legislativas o actualizaciones que le afectan, puede establecer contacto con otros opositores e incluso acceder a herramientas que le ayuden en su estudio diario”, añade Jonathan García, CEO de OpositaTest.

El perfil del opositor en España es eminentemente femenino: un 82 % del total, entre los 20 y los 29 años de edad (36 %) y aspirante a funcionaria de Justicia. Por supuesto, muchos siguen optando por una preparación tradicional, con preparador personal o academias presenciales; pero también se benefician de los avances generados por las nuevas tecnologías: las redes sociales sirven para establecer contactos con otros opositores, compartir ideas y buenas prácticas o simplemente darse apoyo emocional (que en algún momento hará falta). Los que optan por utilizar recursos de Internet disponen a su vez de multitud de plataformas y/o aplicaciones genéricas o centradas en oposiciones concretas como las de Justicia, Policía Nacional, Local o Guardia Civil, Prisiones o Correos, por citar algunas, “con las que un opositor puede ponerse realmente a prueba con múltiples variedades de simulacros o exámenes colectivos, así como conocer su nivel o evolución”, explica García.

Si el número de convocatorias bajó durante los peores años de la crisis, ahora asistimos a un repunte en el empleo público que puede incluso incrementarse en los próximos años, debido a factores como la edad media del funcionario: “Se trata de un colectivo bastante envejecido, con casi 52 años de media; ello hace prever que en los próximos años se convoque un gran número de plazas para todos los ámbitos”, vaticina García”.

FUENTES:

  1. El País: https://elpais.com/economia/2020/01/29/actualidad/1580289979_477759.html
  2. DIARIO DE UNA OPOSITORA: http://www.diariodeunaopositora.es/wordpress/index.php/2017/11/21/el-descanso-del-opositor/
  3. BLOG DE ESTRATEGIA PARA OPOSITORES: https://rendimientoyoposicion.com/2019/05/19/tambien-hay-que-descansar/
  4. El descanso eficiente del opositor: https://www.ec-oposiciones.com/podcast-087/
  5. Planificar el descanso a la hora de preparar oposiciones: https://www.opositor.com/planificar-descanso-oposiciones/38263
  6. Cómo planificar tus descansos a la hora de preparar la oposición: https://lasoposiciones.net/como-planificar-tus-descansos-a-la-hora-de-preparar-la-oposicion.html
  7. Los descansos durante el estudio: https://elblogdepatriciaisrael.com/los-descansos-durante-el-estudio-diarios-semanales-anuales
  8. ¿Cuánto dormir durante la preparación de una oposición?: https://www.appf.edu.es/cuanto-dormir-la-preparacion-una-oposicion/#Cuanto_dormir_durante_la_preparacion_de_una_oposicion_Los_ritmos_circadianos_un_ciclo_que_no_conviene_modificar