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La natalidad como solución al problema de financiación de las pensiones.

Del problema de la caída de la natalidad ya hemos hablado en otro post del blog. Ahora vamos a ver cómo influye en las pensiones.

En primer lugar, cabe señalar que “la rentabilidad de los sistemas de pensiones de reparto depende de la tasa de crecimiento de la población y de la tasa de crecimiento de la productividad.

Esto significa que, cuanto más baja sea la
natalidad, tanto peor será el sistema de pensiones del futuro, ya que será mejor la capacidad productiva, y menores serán los, digamos, «ingresos» para financiar las pensiones. En el artículo se presta atención a la reforma de las pensiones que se hizo en Italia en los años 90 del pasado siglo, y en cómo la tasa de natalidad cambió sensiblemente cuanto más se recortaron las pensiones.

Por detallar un poco esto, en aquélla reforma italiana se discriminó a dos tipos de trabajadores, los que tenían más de 15 años cotizados y los que tenían menos de 125 años cotizados en el momento de aplicar la reforma. Esto fue muy injusto porque se ejecutó sin previo aviso, y hubo
trabajadores en igualdad de condiciones salariales que, simplemente por llevar menos tiempo en activo (por ser más jóvenes), vieron cómo desaparecía la balsa de las pensiones de un día para otro.

Lo que se observó fue que en el colectivo discriminado, el perjudicado, la tasa de natalidad se incrementó (pasó de 1,70 hijos por familia a 1,87 hijos en poco tiempo), lo que, según el estudio original, indicaba que la motivación de tener hijos seguía siendo en cierto modo una motivación de tipo económico: más hijos significa más cuidados en la vejez y la oportunidad de que ellos colaboren en la economía familiar”.

Es decir, “las consecuencias en la Seguridad Social del incremento del tiempo de disfrute de la pensión de jubilación no son solventadas por el número de nacimientos.

La tasa actual de nacimientos es especialmente baja en España. Así, la pirámide de la población se está invirtiendo, lo que provocará quecada vez haya menos jóvenes, que puedan cotizar frente a los mayores que reciben pensiones. Cada vez más beneficiarios serán sostenidos por
menos cotizantes”.

Es decir, la tasa de reposición es tan baja que no se podrá hacer nada frente al cambio si no se soluciona el problema de la natalidad.

O mejor dicho, “España tiene actualmente una de las tasas de sustitución más elevadas de los países de la OCDE y que para un salario medio es del 80%. Es decir, la cuantía de la pensión supondría en media un 80% del salario anterior a la jubilación. Según datos de la propia OCDE y teniendo en cuenta el esquema de pensiones obligatorio, la tasa media de los países pertenecientes a esta organización se sitúa en niveles del 52%.

¿Podrá España seguir manteniendo ese nivel de generosidad relativa en los años venideros? Todo apunta a que no. Las reformas puestas en marcha, las pendientes de aplicar (como el factor de sostenibilidad, que desde 2019 ajustará la cuantía de las pensiones a la evolución de la esperanza de vida) y las hipotéticas futuras reformas, todas encaminadas a garantizar la sostenibilidad del sistema, irán tendiendo
probablemente a hacer converger la tasa de sustitución actual a la de nuestros países vecinos. Cobrará entonces más importancia si cabe la planificación privada de la jubilación para poder cubrir ese ámbito que la pensión pública parece aque dejará de cubrir”.

Como destacaba El Confidencial en diciembre de 2019, “el sistema público de pensiones de España experimentará a medio plazo un gigantesco agujero financiero que inevitablemente se afrontará mediante un notable recorte de las prestaciones que recibirán los jubilados
(en realidad, que recibiremos, dado que yo formaré parte de esa generación que sufrirá tales recortes). La razón última de ese
tijeretazo no es otra que la demografía: a lo largo de las próximas tres décadas, el número de personas en edad de trabajar se reducirá significativamente y, en cambio, la cifra de pensionistas aumentará sin cesar.

Siendo el problema de fondo uno esencialmente demográfico, algunos analistas han sugerido que la solución que nos permitiría evitar por arte de magia los recortes pasaría por aumentar la natalidad: si conseguimos que nazcan muchas más personas en España, incrementaremos la cantidad de residentes en edad de trabajar y, por tanto, podremos mantener un monto agrandado de pensionistas. Frente a una pirámide poblacional en la que la base se estrecha y el vértice se ensancha, revirtamos el estrechamiento de la base. Este remedio tiene, sin embargo, dos problemas no menores“.

Como destaca El Blog Salmón, “de todo el mundo es sabido que el mantenimiento del sistema público de pensiones constituye uno de los grandes problemas para España y garantizar el Estado del bienestar. Los datos demográficos y el rápido crecimiento de la esperanza de vida hacen insostenible el modelo actual.

La esperanza de vida de los españolas va a superar los 100 años. Si continuamos accediendo al mercado laboral a los 25 años y queremos jubilarnos a los 65 años. ¿Va aguantar algún país la presión de mantener
80 años a sus ciudadanos pensionistas? ¿Y si la esperanza de vida aumenta hasta los 120 años?

Y ante estos hechos, ¿qué se pretende hacer con el sistema público de la Seguridad Social? ¿Cuáles deben ser el futuro del sistema de pensiones, que eviten la actual desequilibrio sobre el sistema de
reparto?

El sistema de reparto de las pensiones es insostenible en España

En realidad lo que se está haciendo es dar la espalda a la realidad y mantener un insostenible modelo de reparto,
con un constante incremento de las pensiones mínimas y una progresiva
congelación de las pensiones máximas, atacando con ello a los principios
del ‘Pacto de Toledo’.

El gasto total de España en pensiones durante el 2017 ronda los 123.000 millones de euros en pensiones, siendo un 3 por ciento más que en el año 2016. Como se
puede ver en la gráfica “Evolución mensual del coste de las pensiones en
España de 2007 a 2017” el coste se ha ido incrementado cada año:

Evolucion Mensual Del Coste De Las Pensiones En Espana De 2007 A 2017

El récord del coste de las pensiones ha sido el mes de diciembre de
ese año que ha marcado un nuevo máximo en el números de pensiones
pagadas, más de 9,58 millones de personas, así como en el gasto mensual, de 8.881 millones de euros, como se puede ver en la gráfica “Evolución del número de pensionistas en España de 2007 a 2017”:

Evolucion Del Numero De Pensionistas En Espana De 2007 A 2017

Es evidente que en nuestro sistema existen unas diferencias cada vez menores
entre la pensión de una persona que ha cotizado por la base máxima toda su vida laboral, con otra que ha cotizado por mínimos o incluso no ha cotizado durante años.

La realidad práctica es peor ya que se debe incluir las modificaciones de bases de cotización de última hora, integraciones
de lagunas y complementos de mínimos, las diferencias entre el esfuerzo de cotización y las diferencias de pensión son cada más alarmantes e injustas para la mayoría de españoles.

El sistema cada vez más problemas de descenso de cotizantes a la Seguridad Social y de la tasa de natalidad.

¿Cuáles deben ser el futuro del sistema de pensiones, que eviten la actual desequilibrio sobre el sistema de reparto?

La primera opción es un sistema mixto de capitalización y reparto. Así se esta realizando en muchos países de Europa donde se evoluciona hacía un modelo de reparto consistente en la idea que el dinero que entra en el sistema por el dinero que debe salir del sistema.

Las cotizaciones actuales de los trabajadores en activo sirven para hacer frente al pago de las pensiones de los jubilados. Es decir, lo que hace el sistema es un reparto entre diferentes generaciones. Por eso la duda que surge a muchos es que si no hay cotizantes suficientes en España en un futuro, ¿Quién va a pagar las pensiones de
los jubilados?

El sistema de capitalización lo que hace es que el dinero se mete en una hucha y se invierte. Cada cotizante ingresa ahora sus cotizaciones y el Estado las invierte,
para que muchos años después el jubilado retire sus cotizaciones debidamente capitalizadas en el tiempo.

Pero existe el riesgo evidente que el político de turno meta la mano en la caja o este dinero lo dediquen a otra cosa. Por eso, un sistema de este tipo tiene que estar sometidos a una intervención y revisado
continuamente por órganos independientes.

La segunda opción lo encontramos en los sistemas de cuentas nocionales (es diferente al termino nacionales). Este modelo se está utilizando en los países nórdicos como Suecia, Letonia y Polonia. Te jubilas casi
cuando quieras, pero lógicamente con el dinero nocional que tienes un tu
caja de cotizaciones.

Consiste en realizar un cálculo aritmético de la provisión matemática de lo que hayamos cotizado hasta el momento de jubilarse, comparado con la esperanza de vida en ese momento y reducido por el
factor anticipo de edad, y de ahí sale lo que se va a pagar de pensión.

El modelo es más justo y equitativo que otros que se están utilizando en la actualidad. Es curioso que los países que lo
están utilizando son neoliberales, pero están evitando que se abuse del Estado de bienestar de su país.

La tercera opción es un sistema complementario de pensiones mediante planes privados. En estos sistemas el ahorro se capitaliza a través de una institución privada que invierte y gestiona nuestras
cotizaciones hasta el momento que nos jubilemos.

Durante las últimas décadas, los sistemas públicos y privados se han presentado siempre como competidores en sí, dando la espalda a que pueden ser complementarios. El modelo público debe garantizar hasta un
nivel de rentas y, a partir de ahí, la previsión razonable de ahorro que cada cual quiere realizar, lo lógico es que la haga a través de
instituciones privadas”.

Por lo que se puede deducir de lo expuesto hasta aquí, existe un ingente gasto en pensiones, poca natalidad y una alta esperanza de vida. Por lo tanto, sería más recomendable implantar de nuevo el sistema de mutualismo judicial, de financiación privada de pensiones, para mejorar la financiación de las pensiones, y aumentar las políticas de natalidad lara una mejor proyección de futuro en las pensiones.

Dicho en palabras de El Español de 3 de octubre de 2019, “el debate de las pensiones ha vuelto a tomar protagonismo con dos eventos organizados en la misma semana en la que los datos del paro han actualizado la afiliación a la Seguridad Social. España tiene ya 19.323.451 cotizantes. Se trata de la mejor cifra de un mes de septiembre, pero es a todas luces insuficiente para atender a las jubilaciones de la generación del baby boom (1958-1977) que comenzarán en la década que está a punto de llegar.

Según estimaciones conservadoras de BBVA
Research, el número de pensionistas que dependerán de la Seguridad Social aumentará hasta los 15 millones en el año 2050, frente a los 9,7 millones de prestaciones que soporta en este momento el sistema.

Para atender a sus necesidades, será necesario alcanzar la cifra de 28,5 millones de cotizantes, lo que supone incorporar al mercado laboral a más de 9,1 millones de personas. O lo que es lo mismo, por cada dos trabajadores que hay en este momento en España, es necesario que empiece a trabajar uno más.

El número de pensiones aumentará un 50%. Año tras año, suma nuevos récords en tasa de crecimiento, lo que quiere decir que las cotizaciones sociales que tradicionalmente se habían asociado al sistema de pensiones nunca más van a ser capaces de financiar ese gasto“, advirtió este miércoles el consejero de BBVA, José Manuel González-Páramo, en la Jornada Institucional de Previsión 2019 para
abordar la situación de las pensiones celebrada en BBVA.

Los datos de natalidad no acompañan. Según estimaciones facilitadas a este periódico por el director de la
Fundación Reto Demográfico, Alejandro Macarrón, en los próximos 30 años nacerán nueve millones de niños en España.

Pero para que empiecen a cotizar dos tercios de ellos, habrá que esperar tres décadas. Se trata de una estimación algo más pesimista que la del INE que se apoya en la inmigración para cifrar la natalidad en ese periodo en 12 millones.

Con los nacimientos estancados, la otra
alternativa es confiar la solución a la inmigración. Pero, como recuerda el responsable de análisis económico de BBVA Research, Rafael Doménech, “esto supondría a que se incorporen al mercado de trabajo entre

seis a ocho millones de inmigrantes en los próximos 30 años, lo que significaría que uno de cada tres trabajadores en España podría ser extranjero“. “¿Está la sociedad española preparada para integrar y gestionar de manera exitosa ese cambio?”, se pregunta el experto en una conversación con EL ESPAÑOL.

Evolución de las pensiones y pensionistas.


Evolución de las pensiones y pensionistas.

Sin una generación tan numerosa como la del baby boom para sostener el sistema de pensiones de los nacidos en los años 60 y
70 del siglo pasado, la Seguridad Social se enfrenta también al reto de pagar jubilaciones durante más años.

Según los datos aportados al debate por González-Páramo, la esperanza de vida a partir de los 65 años aumenta aproximadamente 16 meses por cada 10 años. Algo que contrasta con el hecho de que la edad media de jubilación lo hace al ritmo de seis meses por cada década. Hay un desajuste de 10 meses cada 10 años.

En ese sentido, el presidente de Airef, José Luis Escrivá, propuso el pasado martes en otro debate profundizar en la reforma de las pensiones de 2013 y elevar la “edad real” de jubilación de los 62 años actuales hasta los 67 que establece la Ley para tratar de corregir una parte del desequilibrio del sistema.

Pese a la complejidad del desafío, en un foro
organizado por Servimedia, Escrivá afirmó que la situación es “manejable” si se toman decisiones “con tiempo”.

Electoralismo con la pensión

El problema es que el mapa de inestabilidad política que hay en España complica la adopción de esas reformas.
Con los pensionistas están en juego cerca de 10 millones de votos y la falta de pedagogía sobre este asunto complica la adopción de medidas para garantizar uno de los pilares del contrato social: el sistema de
pensiones.

Así se ha podido comprobar a lo largo de los últimos años en los que se han dado pasos atrás en la reforma de las pensiones del año 2013, una reforma que según los expertos iba en la buena dirección para
tratar de equilibrar un sistema que cerró 2018 con un déficit de 18.937 millones de euros.

Déficit del sistema de pensiones.


Déficit del sistema de pensiones.

Precisamente este miércoles, el director general de Economía del Banco de España, Óscar Arce, participó en el evento
organizado por BBVA y advirtió del peligro de seguir el camino marcado por la subida de las pensiones con el IPC aprobada por el Congreso.

De acuerdo con las estimaciones del Banco de España, en ausencia de medidas adicionales, vincular nuevamente las pensiones al IPC aumentaría el gasto en unos 2 puntos porcentuales del PIB en el año 2030 y en más de tres puntos del PIB en 2050.

Hay que tener en cuenta que las subidas pactadas por los parlamentarios son acumulativas, dada la mala prensa de rebajar las cuantías de las pensiones, con lo que cada incremento viene para quedarse.

La situación es difícil de sostener si no se actúa. Como explicó González-Páramo, “en 2018, las pensiones nos costaron 160.000 millones de euros, pero su financiación vía ingresos no llegó a 110.000″. Esto hizo que el
Estado tuviera que aportar otros 40.000 millones de euros.

Con estos foros, la acuciante asignatura pendiente de las pensiones entra en debate en periodo preelectoral. Entre las
soluciones apuntadas por los expertos para no romper el contrato social que representa el sistema público de pensiones, figuran el aumento de la natalidad, combinado con el aumento de la inmigración; el establecimiento de un reparto distinto en la asunción de costes entre pensionistas y cotizantes y la mejora de la gestión pública.

Además, se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de financiar el sistema de pensiones con cargo a los Presupuestos
Generales del Estado e incluso el fomento de la Educación Financiera, para que los españoles tomen conciencia de hasta dónde llega el sistema y ahorren para su jubilación”.

FUENTES:

  1. Esta es la solución al problema de sostenibilidad de las pensiones en España. El Blog Salmón: https://www.elblogsalmon.com/mundo-laboral/esta-es-la-solucion-al-problema-de-sostenibilidad-de-las-pensiones-en-espana
  2. La natalidad no salvará la Seguridad Social. El Confidencial: https://blogs.elconfidencial.com/economia/laissez-faire/2019-12-13/natalidad-no-salvara-seguridad-social_2373503/
  3. El Español: https://www.elespanol.com/economia/macroeconomia/20191003/faltan-millones-cotizantes-pagar-pensiones-generacion-baby/433707179_0.html
  4. La vanguardia: https://www.lavanguardia.com/economia/20190708/463353760635/pensiones-espana-inmigracion-nacimientos-pagar.html
  5. Natalidad y pensiones de jubilación: https://www.jubilaciondefuturo.es/es/blog/natalidad-y-pensiones-de-jubilacion.html
  6. La relación entre salario y pensión: https://www.jubilaciondefuturo.es/es/blog/la-relacion-entre-salario-y-pension-la-tasa-de-sustitucion.html