Derecho y Nuevas Tecnologías, Protección de datos, Transformación digital de las universidades

La transformación digital de las universidades

La implantación de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la vida diaria supone la necesidad de adaptación a las mismas no sólo por parte de las personas físicas, sino también de las empresas, Administraciones Públicas y centros educativos, y en éstos últimos se incluye a las Universidades.

Hay que señalar en primer lugar que “se habla mucho de la transformación digital, pero, ¿sabemos realmente qué es la transformación digital (y por tanto qué no es) y qué representa para las organizaciones, en particular para las universidades? En esta entrada vamos a intentar aclararlo.

Aunque la transformación digital viene provocada por las tecnologías digitales, no podemos limitarnos a hablar únicamente de tecnología. La estrategia, y no la tecnología, es la que debe dirigir la transformación digital. Y la estrategia de una organización emana de su misión (su razón de ser) con el propósito de alcanzar su visión (su expectativa ideal para el futuro). Por tanto, para hablar de transformación digital de las universidades debemos partir de la misión de éstas y apoyarnos en una visión clara y ambiciosa que nos situé en el futuro deseado. Así, aunque tenemos que pensar la universidad desde su integridad, podemos analizar separadamente la transformación digital del aprendizaje y la transformación digital de la investigación, las dos misiones principales de la universidad. Y como para cumplir los compromisos de docencia e investigación debemos sustentarnos en la organización (recursos, procesos, información y personas), también analizaremos la transformación digital de la gestión universitaria. Esta última es en la que muchas veces se pone el foco, ya que la informática empezó a implantarse en la gestión y es la que más desarrollada está, y al hablar de digitalización pensamos únicamente en la administración electrónica.

Pero si hablamos de verdadera transformación de las universidades, no podemos obviar la transformación de sus negocios nucleares: la formación (trasmisión del conocimiento) y la investigación (generación del conocimiento). Y como la transformación implica necesariamente cambio, vamos a analizar esta componente desde dos perspectivas, la cuantitativa y la cualitativa.

Perspectiva cuantitativa del cambio. Siempre ha habido cambio. Las universidades han evolucionado, adaptando sus estrategias a los cambios del entorno. Mientras los cambios eran suaves y progresivos, se realizaba una evolución incremental y continuada. ¿Qué ha pasado ahora para que todos hablen de transformación? Que la magnitud del cambio es muy grande, por lo que las universidades (y todas las organizaciones) han entrado en una etapa de desorientación y de distanciamiento de la realidad tecnológica y social. Y solo caben dos opciones. Una, superar ese hueco existente y transformarse para acercarse a la nueva realidad social. Dos, quedarse quietos o dar palos de ciego en esta zona desconocida y arriesgarse a desaparecer.

Perspectiva cualitativa del cambio. En el proceso de incorporación de una nueva tecnología, en nuestro caso las tecnologías digitales, se pueden ver cuatro fases claramente diferenciadas. En un primer momento se empieza a jugar con la idea, explorando las posibilidades que esta nueva tecnología puede tener. Visto que la tecnología es interesante, se utiliza para hacer lo viejo a la manera vieja, en el caso que estamos analizando, automatizando las tareas. Pronto vemos que estas nuevas tecnologías nos abren nuevas posibilidades de hacer las cosas, por lo que empezamos a hacer lo viejo pero de una forma nueva, lo que nos permite evolucionar. Pero la verdadera ganancia está cuando seamos capaces de hacer cosas nuevas de modos nuevos, lo que nos transforma. Por tanto, podemos resumir diciendo que la transformación digital de las universidades debe permitirnos hacer cosas nuevas de modos nuevos, lo que engloba dos aspectos: modos nuevos y cosas nuevas. Hasta ahora se ha puesto el foco en los modos nuevos, lo que nos ha llevado a la digitalización de las universidades. Pero la verdadera transformación vendrá de hacer cosas nuevas (sin perder de vista su misión)”.

Es decir, esta transformación ha venido dada por la aparición de las nuevas tecnologías, las exigencia de la población de adaptarse a esas nuevas tecnologías para aumentar los servicios que dan las Administraciones Públicas en general, y, por tanto, las Universidades, tanto públicas (como parte de esas Administraciones Publicas) como privadas para permitir mejores servicios.

Además, es necesaria esta transformación como consecuencia de que las Universidades están implantando carreras universitarias online para cursar a distancia.

Y es que “se oye mucho hablar de transformación digital y de la importancia de que las empresas se adapten a los tiempos que corren. Pero, ¿qué se está haciendo en las universidades? Al fin y al cabo es de ahí de donde salen los profesionales y directivos que
impulsan este tipo de cambios en las compañías. El último estudio elaborado por la Confederación de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) revela que la transformación digital en el sector universitario español es demasiado lenta. El hecho de que las partidas presupuestarias destinadas a la digitalización de los centros
sean escasas dificulta esta modernización.

En el informe se han tenido en cuenta a dos tercios de los campus universitarios del país, lo que supone más del 80% de los alumnos en España. Una de las conclusiones reseñables es la necesidad de ir más allá de lo tecnológico. Esta remodelación debe convertirse en un
cambio cultural, en una nueva forma de ejercer la docencia. Los centros deben vertebrar su desarrollo a partir de la docencia digital. La integración de la tecnología, la transformación de las aulas, la personalización de la docencia, la formación de los docentes y el depósito de materiales online, son algunos de los aspectos a tener en
cuenta.

La diferencia cultural entre el alumnado y el resto de personal universitario es un inconveniente. En palabras de Juan Gómez, presidente de CRUE-TIC, “ese cambio tecnológico, las nuevas generaciones de estudiantes, ya lo traen interiorizado de casa. Somos el resto de colectivos universitarios los que tenemos que seguir esforzándonos para dirigirnos a él”.

Se puede decir también que “es normal que en un principio exista reticencia a las nuevas tecnologías, principalmente porque algunas de ellas están en constante cambio. En Chile, por ejemplo, según diario Pulso, el2017 un 30% de las empresas ya tenían presencia online. Pero en un futuro, se espera que la mayoría de las instituciones tomen este camino.

La transformación digital no sólo pasa por digitalizar los documentos de una universidad, por ejemplo. El cambio puede ser mucho más profundo, como integrar un software de planificación.

En ese sentido, la red de universidades Aliat es un caso de éxito, que logró a través de u-planning, una plataforma de u-planner, unificar el proceso de asignación de
grupos de estudiantes, automatizar procesos manuales y establecer mejores procedimientos. La clave consistió en un trabajo conjunto realizado entre los equipos de Aliat y u-planner, logrando una comunicación efectiva entre todos los participantes del proceso”.

Y es que el que no se adapta muere, ya que la tecnología forma parte de la sociedad en cualquiera de los ámbitos de la vida diaria. Y se ha de destacar esto porque “la transformación digital ofrece grandes oportunidades para un futuro más próximo de lo que pueda parecer. Celebrada y a la vez temida, la tecnología está transformando la empresa y la sociedad. Éste es el argumento central de Campeones de la transformación digital: 10 líderes españoles, escrito por Lorenzo Ramírez y con prólogo de Javier Rodríguez Zapatero.

Arnaldo Muñoz (Airbnb) es uno de los protagonistas de este libro, que incluye a diez de los líderes más importantes de la transformación digital en España. Revolucionando los sectores más tradicionales desde hace décadas en algunas de las empresas más innovadoras, como cofundador del ISDI, CEO de Budgetplaces.com, vicepresidente para Europa de Lastminute.com o director general para el Sur de Europa de easyJet; Arnaldo, que vive entre Barcelona y San Francisco, nos da las claves para la transformación digital en España:

  • La transformación digital no es un destino, sino un proceso dinámico que nunca termina

La transformación digital no es un proyecto aislado, no se trata de instalar un software concreto o cambiar ciertas máquinas, sino gestionar un cambio generalizado en la organización y en el modo en el que la compañía realiza su actividad diaria. La transformación digital en Europa necesita un mercado digital único.

Esto permitirá a las empresas españolas y europeas escalar sus operaciones, permitiéndoles competir con otros grandes actores como Estados Unidos o China. Deben prevalecer las recomendaciones de la

Comisión Europea de construir un marco jurídico homogéneo para las empresas digitales, ya que lo contrario nos confronta a coste inasumible en complejidad para las empresas europeas”.

Para ir centrando más el tema al título que lleva esta entrada hay que señalar que “la transformación digital en las universidades va desde la estrategia organizacional hasta las nuevas tecnologías, pasando por la educación misma, además de competencias profesionales. Empero, el modelo
enseñanza-aprendizaje ha cambiado, de manera radical, desde hace al menos 25 años, fecha que coincide con el despegue de Internet. Por ello, podemos afirmar que la tecnología ha sido el motor de esa
transformación.

La tecnología está inmersa a lo largo y ancho de la universidad y puede observarse desde los procesos de admisión, registro y administración, matriculación en línea, conectividad inalámbrica en los campus universitarios, el acceso a contenidos, recursos digitales, campus
virtuales y el uso de la tecnología en las aulas presenciales.

No todas las universidades han evolucionado igual

La cuestión importante que debemos subrayar es que no todas las universidades han evolucionado de igual manera, ni todas tienen el mismo nivel de integración y práctica de nuevas tecnologías. Pero la transformación digital de las universidades es mucho más que la adopción de tecnología en sus diferentes formas.

En este marco, como es de todos sabido, tanto los millennials como la Generación Z han crecido rodeados de tecnología, por lo cual cabe esperar que estos nativos digitales tengan grandes expectativas respecto a su uso en el día a día de la vida universitaria.

La movilidad del estudiante y el uso de dispositivos como portátiles, tabletas y smartphones ha originado cambios en la configuración física tanto de aulas como de bibliotecas, evolución impulsada igualmente por la tecnología. Firmas como D2L han dicho “que los servicios digitales universitarios son diseñados para ser consumidos en movilidad y con una percepción de inmediatez
desde el estudiante”.

Innovadoras modalidades de estudio

Así, tecnologías como Data Analytics e Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) aplicadas a los entornos de educación son integradas en las plataformas soporte de los campus virtuales, con el fin de mejorar de manera continua el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Hoy en día existen modalidades de estudio innovadoras que ponen al estudiante en el centro de la experiencia de aprendizaje, desde las que son 100% en línea hasta las que son muestra de la enseñanza híbrida (modalidad de enseñanza que combina las clases presenciales con el aprendizaje en línea), además de las basadas en competencias o enseñanza adaptativa.

Ampliar la cobertura educativa sin demeritar la calidad

En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se ha incorporado al Sistema de Educación Abierta (donde los alumnos solo asisten los sábados) la educación a distancia (donde profesor y alumno jamás se ven las caras y toda la interacción es 100% en línea) al menos desde hace 15 años y hoy en día es la respuesta idónea a la gran demanda
de estudiantes. Es cierto que aún así la UNAM no puede dar cabida a todos y tampoco es su papel, pero sí ha podido ampliar su cobertura educativa sin demeritar en nada la calidad de la educación y con un costo relativamente bajo.

Todas ellas se distinguen por su gran flexibilidad y capacidad para eliminar barreras espacio-temporales, agilidad, rapidez para resolver dudas, posibilidades para acceder a los tutores sin necesidad de desplazamientos, acceso a los recursos que aumentan la participación, colaboración e involucramiento del alumno (además del reflejo de esta actitud en los resultados), aunado a las facilidades para acceder a información y generar sinergias entre otros alumnos y proyectos educativos a través de la red.

La tecnología, piedra angular

Por todo lo antes expuesto, la tecnología se ha hecho indispensable en la docencia universitaria, pero el contexto de la transformación digital la ha convertido en la piedra angular para que estas instituciones cumplan 100% con su misión, que es generar nuevas habilidades en los jóvenes que deberán tener para competir de mejor
manera en el nuevo entorno laboral del siglo XXI.

El cuerpo universitario de docentes y todo el personal al servicio de estas instituciones se ven directamente afectados por la necesidad de disponer de un nivel de competencias elevado en entornos digitales. Se requieren nuevos modelos de relación con el estudiante, servicios y plataformas digitales, desarrollo de nuevas competencias para estos entornos digitales, pero con estructuras de organización flexibles.

Sin embargo, no será viable un proceso de transformación digital sin un proceso de transformación organizativo que adecúe los siempre limitados recursos disponibles a los entornos y actividades de mayor valor e impacto en la institución universitaria”.

Y todo esto es necesario porque “existen dos ángulos distintos desde donde analizar cómo la tecnología está impactando al mundo universitario.

Por un lado, desde su oferta docente y de servicios. Evaluando cómo incorpora cada institución las ventajas que la tecnología y la digitalización ofrecen para innovar en los contenidos y en el diseño de impartición de sus programas.

Por otro lado, desde su funcionamiento interno. Conociendo si los equipos directivos de nuestras universidades están apostando por mejorar sus procedimientos internos y formar a su propio personal docente y PAS (Personal de Administración y Servicios).

Oferta docente y de servicios

Respecto a la oferta de programas, la oferta de grados y posgrados en formato online y “blended” (semipresencial) si “progresa adecuadamente” en nuestras universidades como conjunto. Pero el liderazgo lo están asumiendo sólo un grupo de instituciones entre las que destacan aquellas nacidas con vocación de ofrecer formación a distancia, como la UNIR, la UOC o UDIMA, y algunas universidades privadas como el IE, Nebrija o la Universidad Europea.

También hay algunas universidades públicas, como la URJC, que ofrecen algunos grados como ADE, derecho, periodismo o marketing y comunicación.

Pero, en general, la oferta online se concentra en los programas de posgrado, formación continua y en las disciplinas asociadas a las ciencias sociales y humanidades. Lamentablemente, todavía no se ha logrado adaptar con garantías los programas vinculados con las ingenierías y las materias STEM que tanta falta hace en España.

Respecto a la oferta online de servicios complementarios a los programas docentes, en España apenas se ha desarrollado. Sólo destaca el fracaso de los MOOCs y la pura utilización comercial del emprendimiento como argumento para vender grados y másteres. Me refiero a programas de alumni, inmersión social, mentorización empresarial, etc. La universidad española, hasta la fecha, no ha sabido o no ha podido por motivos económicos innovar en la oferta de este tipo de servicios. Y aquí se está perdiendo una oportunidad para posicionarnos como industria a nivel internacional.

Funcionamiento interno en las universidades

En este aspecto es donde creo que nuestra universidad todavía tiene un enorme camino por recorrer. Las rígidas estructuras internas, la permanencia de procedimientos “analógicos”, la insuficiente capacitación digital de los recursos humanos y hasta las limitaciones que imponen leyes como la de Protección de Datos frenan la necesaria adaptación de nuestra universidad a la realidad de nuestros alumnos y empresas. Los equipos directivos lo tienen claro, pero la falta de recursos, de convencimiento interno y en ocasiones de liderazgo está retrasando una transformación imprescindible.

No es suficiente renovar la página web, abrir una cuenta en twitter y pretender que todos los contenidos y comunicaciones pasen por un gestor de contenidos como Moodle, Blackboard o Canvas. Los alumnos y la realidad empresarial avanzan más rápidamente. Y la universidad debe invertir tiempo, dinero y prioridad estratégica para acelerar su transformación digital interna. El que no lo haga, se arriesga a perder la oportunidad que la transición de una educación basada en el conocimiento hacia el desarrollo de capacidades está generando.

La tecnología facilita esa transición. Y las universidades deben ser las primeras en incorporarlas a su funcionamiento interno para poder transmitirlas. Como decía mi padre, “dar ejemplo es la mejor manera de enseñar a otros”.

Posicionamiento competitivo global de la universidad española

Pero es verdad que cuando miras al pasado y tu currículum, te das cuenta que las únicas organizaciones que han pervivido durante años, e incluso siglos, son universidades y colegios. De hecho, las empresas, o los partidos políticos, tienen menos “esperanza de vida” que las instituciones educativas. Pero como dicen los gestores financieros, “rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras”.

Por lo que haremos bien en acelerar la transformación digital de nuestras universidades para competir por un liderazgo de una industria de servicios cada vez más global. España tiene muchas condiciones para posicionarse como destino “universitario” de preferencia. Nuestro idioma, localización geográfica, puente entre Europa y Latinoamérica y nuestro patrimonio histórico y cultural son algunas de ellas. Pero mantener una oferta docente puramente presencial, replicando online los mismos programas y sin ofrecer nuevos servicios diferenciales, no será la manera de conseguirlo”.

Por tanto, se puede decir que todavía hay que recorrer un largo camino hasta conseguir una plena integración de la tecnología en la universidad.

Y para terminar se debe añadir que “la transformación digital de la universidad no solo se centra en los cambios tecnológicos, sino también en la evolución de los métodos de aprendizaje y de las técnicas y enfoques de la investigación.

¿Qué supone la transformación digital para el futuro de las universidades y cómo se concibe? La transformación efectiva de las universidades debe de realizarse teniendo en cuenta la cobertura de las nuevas necesidades de los estudiantes y cómo será su futuro laboral.

Es de los conceptos o fenómenos que más se repite en cualquier ámbito, sobre todo en el mundo de los negocios y de la industria, donde la transformación digital se entiende como la medida clave y necesaria para la supervivencia de los negocios y mantener unos niveles de competitividad relevantes.

El mundo de la educación, en concreto de la educación superior, no queda exenta de la necesidad de estos cambios, pero atendiendo a todo lo que engloba la universidad y cómo ha de plantearse y enfrentarse a tal reto.

¿Qué implica la transformación digital para las universidades?

Cuando hablamos de transformación digital pensamos que el tema se acota de dotar de nueva tecnología y dispositivos a las aulas, docentes y universitarios, así como implementar nuevos sistemas y programas que faciliten que diferentes gestiones
o tareas se realicen de forma digital, ya sea consultar el expediente académico o subir un trabajo al aula virtual para que el equipo docente pueda evaluarlo.

En mayor o menor medida, la gran mayoría de universidades ya has realizado -o están en ello- esos cambios hacia la digitalización, pero la transformación no de detiene aquí.

Hay que tener en cuenta que la transformación digital de la universidad debe afectar de lleno a su misión y estrategia, teniendo en cuenta los ámbitos donde interviene:

  • Por un lado, en el campo del aprendizaje y la educación, y todo lo que implica la transmisión de conocimiento.
  • Por otro lado, el otro gran pilar de la universidad, su labor investigadora y con ello, su generación de conocimiento.

¿Cómo se cuantifica el grado de transformación digital?

Medir el grado de transformación y su evolución es necesario para tener conciencia de los cambios efectuados, del calado de estos y qué se puede seguir haciendo para mejorar y progresar.

Para hacer esta tarea con eficacia, las universidades y gestores del cambio no solo cuentan con los indicadores claves para realizar cualquier analítica o estadística, sino que diversos expertos han concretado lo que sería un modelo para implementar y medir la transformación digital de las universidades.

Para ello, tienen en cuenta diversos enfoques y maneras de llevar a cabo la digitalización, comenzando por diferenciar lo que atañe a las operaciones que lleva a cabo la universidad y, por otro lado, el ámbito estratégico que afecta a la toma de decisiones y futuro de la universidad.

En otras coordenadas se tienen en cuenta los servicios, equipos y conocimientos
con los que ya cuentan las universidades y cómo se pueden integrarnuevos servicios y sistemas orientados hacia la innovación tecnológica y la digitalización.

Cuando los cuadrantes de un cambio de estrategia y una actualización de servicios coinciden, es cuando verdaderamente podemos hablar de transformación digital.

¿Cómo construir una Universidad Digital?

La formación del personal docente y la implementación de nuevos métodos
educativos son piezas clave en la construcción de una Universidad más
flexible y personalizada”.

FUENTES:

  1. RAFAEL RAMIRO: https://rafaelramiro.com/universidad-en-espana-como-avanza-nuestra-transformacion-digital/
  2. REVISTA BYTE: https://revistabyte.es/actualidad-byte/las-10-claves-de-la-transformacion-digital-en-espana/
  3. Noticias Univeria: https://noticias.universia.es/ciencia-tecnologia/noticia/2019/02/27/1163795/como-mide-transformacion-digital-universidad.html
  4. ¿Qué es la transformación digital de las universidades? El blog de Estudia XXI: https://www.universidadsi.es/que-es-la-transformacion-digital-de-las-universidades/
  5. Interempresas: https://www.interempresas.net/TIC/Articulos/243858-Evolucion-y-Transformacion-Digital-de-la-universidad.html
  6. U-planner: https://www.u-planner.com/la-transformacion-digital-en-una-institucion-academica
  7. Merca20: https://www.merca20.com/la-universidad-en-la-transformacion-digital

1 comentario en “La transformación digital de las universidades”

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