Administración de Justicia, Derecho, Derecho general

Economía colaborativa y COVID-19

Esta entrada tiene por objeto dar a conocer la influencia de la pandemia mundial del 2020 en la economía colaborativa.

En primer lugar, cabe señalar que “hoy en día es posible que un viajero pueda dormir de forma gratuita en la casa de una familia local, o usar el sistema de carpooling para viajar en el coche de otra persona. Estas opciones no solo son más económicas que los tradicionales métodos de intercambio comercial, sino que representan un nuevo nivel de eficiencia. Pero ¿qué nombre se le da a este conjunto de prácticas? Se trata de la economía colaborativa.

Este término, cada vez más utilizado, se basa en facilitar el acceso de servicios y ahorro a sus usuarios. Pero también de facilitarles el contacto con la gente local, vivir experiencias nuevas y disfrutar de vivencias sin depender de servicios convencionales.

Es por ello que el interés por la definición de economía colaborativa o sharing economy crece cada día más. Así que a continuación conocerás más acerca de esta, cómo funciona, sus ventajas y desventajas, su relación con el capitalismo o la economía digital y algunos ejemplos de economía colaborativa”.

Dicho esto, cabe señalar que “Internet y las nuevas tecnologías han impulsado modelos de consumo alternativo en los últimos años. La relación entre quien ofrece un producto y quien tiene una necesidad concreta está cambiando de manera significativa.

Uno de los modelos que más adeptos gana día tras día es la economía colaborativa, el cual se basa en prestar, alquilar, comprar o vender productos en función de necesidades específicas y no tanto en beneficios económicos. De hecho, en este sistema es posible que el dinero no sea el único valor de cambio para las transacciones.

Los servicios son considerados bienes de intercambio. Por ejemplo, una persona que pueda ofrecer alojamiento a otra durante unos días, puede intercambiar este servicio por unas clases de inglés o francés.

Como su propio nombre lo indica, es un modelo centrado en la colaboración y la ayuda muta. Actualmente, casi todos los sectores de la economía ya cuentan con negocios colaborativos, pese a que, tras su irrupción en el año 2010, aún es temprano para decir si este sistema tendrá un alcance global o sólo parcial”.

Por tanto, la economía colaborativa surge como medio para generar más riqueza a través de la interconexión y la oportunidad.

Pero no todo es tan bonito como se pinta cabe señalar que “la economía colaborativa tiene como base la puesta en contacto entre potenciales ofertantes de productos y servicios con potenciales clientes de dichos productos y servicios, haciendo uso de una plataforma tecnológica que gestiona un tercero y que permite dicho contacto entre aquellos.

Ante la escasez de normas a nivel nacional que regulan estos nuevos modelos de negocio y los riesgos de sanción por incumplimiento de la legislación fiscal y/o laboral nacional, sí se decide crear un modelo de economía colaborativa a la fecha, deberemos acudir a la Comunicación de la Comisión Europea de 2 de junio de 2016 sobre la Economía Colaborativa para averiguar en qué posición nos encontramos.

  1. ¿Qué sujetos intervienen en los Proyectos de Economía Colaborativa?

De acuerdo con la Comunicación antes citada, la economía colaborativa hace referencia a:   “modelos de negocio en los que se facilitan actividades mediante plataformas colaborativas que crean un mercado abierto para el uso temporal de mercancías o servicios ofrecidos a menudo por particulares” y participan tres principales agentes, los prestadores de servicio, los usuarios de servicio y los intermediarios.

Prestadores de servicio: los particulares que prestan los servicios de manera ocasional y/o de manera profesional.

Usuarios de servicio: particulares que usan los servicios ofrecidos a través de las plataformas en línea colaborativas.

Intermediarios: plataformas en línea colaborativas que conectan a los prestadores con los usuarios y facilitan las transacciones entre ellos.

  1. ¿Las plataformas en línea colaborativas son intermediarios o prestadores de servicios?

En función del nivel de control o influencia que la plataforma ejerce sobre el prestador de los servicios, tendrá la consideración de “puro intermediario” entre los prestadores de servicios subyacentes y sus usuarios o bien será considerado como un “prestador de servicios” en si mismo.

A nuestro modo de ver, se entiende por servicios subyacentes aquellos servicios que se publicitan y/u ofrecen a través de la plataforma colaborativas. Ejemplo: servicios de limpieza del hogar, profesores.

Los criterios que señala la Comisión Europea que permiten desdibujar el umbral entre intermediario y prestador están basados en el precio (si la Plataforma fija el precio o solo recomienda dejando plena libertad al prestador del servicio de negociar el precio final; en las condiciones contractuales clave, (se establecen por la Plataforma las condiciones contractuales esenciales de prestación del servicio) y en la propiedad de los activos clave (existe una relación laboral con los prestadores de servicios subyacentes).

En general, cuanto más gestionan y organizan las plataformas en relación a la selección de los proveedores de servicios subyacentes y la manera de prestar los servicios verificando y gestionando la calidad de los servicios, más probabilidades existen de ser considerado prestador de servicios de cara al consumidor final.

Siguiendo lo establecido en la Comunicación de la Comisión y a efectos informativos, las directrices para ser considerado un trabajador por cuenta propia y/o por cuenta ajena de acuerdo con la legislación laboral de la UE y la jurisprudencia, y sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación nacional aplicable en el contexto de la economía colaborativa, son las siguientes:

  • existencia de un vínculo de subordinación (la plataforma determina la elección de la actividad, el profesional no es libre de decidir si realiza el servicio o no, la remuneración y las condiciones laborales).
  • la naturaleza del trabajo prestación de servicio real y efectiva, y no prestación de servicios marginales y accesorios.
  • la existencia de remuneración (voluntario/trabajador). Aquí y en el ámbito de la economía colaborativa si la plataforma solo tramita el pago depositado por un usuario y lo envía al prestador del servicio subyacente, no implica que esté determinando la remuneración.
  1. ¿Qué régimen se aplica en materia de responsabilidades por los servicios prestados?

En materia de responsabilidades, si la plataforma colaborativa es un puro intermediario se puede beneficiar de la exención de responsabilidad de los intermediarios establecida en la Directiva comunitaria sobre comercio electrónico. En este ámbito, recibe la consideración de alojamiento de datos, la actividad relacionada con el almacenamiento de datos de los clientes y la puesta a disposición del espacio en el que los usuarios se encuentran con los proveedores de servicios subyacentes. No obstante, advertir que para beneficiarse de dicha exención se tendrá en consideración el nivel de conocimiento y control de la plataforma en línea en relación a la información que almacena y se tendrá que analizar, siempre caso por caso.

La normativa española, Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) 34/2002, de 11 de julio, que regula la responsabilidad de los prestadores de servicios de intermediación prevé lo siguiente en su artículo 16:

“Los prestadores de servicios de alojamiento o almacenamiento de datos no son responsables por la información almacenada siempre que: i) no tengan conocimiento efectivo que la actividad o la información almacenada es ilícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero susceptibles de indemnización o ii) si lo tienen, actúan con diligencia para retirar los datos o hacer imposible el acceso a ellos””.

Para entender mejor lo que es la economía colaborativa, cabe señalar que “la economía colaborativa es un modelo económico que se basa en el alquiler, compra, venta o préstamo de productos o servicios, a través de una plataforma tecnológica que regula las transacciones, en función de las necesidades que tenga una empresa y no tanto en los beneficios económicos.

Mientras que en la economía tradicional se intercambian productos y servicios por dinero, en la economía colaborativa dicho intercambio se realiza por necesidad, favoreciendo una colaboración mutua entre dos o más empresas, o entre particulares y empresas.

Al hablar de este modelo de economía colaborativa, las primeras empresas que nos vienen a la cabeza son las de alquiler de viviendas con fines turísticos, que a través de la colaboración entre propietarios que ponen sus viviendas a disposición del interés de los huéspedes, consiguen beneficios para todas las partes”.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s