Derecho, Derecho penal, Derecho Sanitario, Política, Sociedad, Sostenibilidad medioambiental

El reciclaje como mecanismo de protección del medio ambiente y del futuro. Introducción.

Este artículo quiere tratar sobre la necesidad de reciclar como forma de dar una segunda oportunidad a aquellos productos que resultan perjudiciales para nuestro planeta y a los que podríamos dar una segunda oportunidad, no solo por su larga descomposición e influencia en el planeta, sino también por el hecho de que un buen reciclaje y una segunda oportunidad da una buena imagen al planeta.

Hay que destacar la siguiente pregunta aquí: “¿Por qué debemos reciclar?” Una vez realizada la pregunta, cabe señalar que “hay muchas razones, la más evidente es que llevamos toda la historia de la humanidad, tirando nuestra basura por el planeta, antes en barrancos y cerros, ahora en agujeros en el suelo o el mar. Cada vez somos más, generamos más residuos y más difíciles de degradar. Otra razón es que hay materiales, que ya se encuentran agotados para su extracción, por lo que la única manera de poder utilizarlos, es recuperándolos mediante el reciclado de su antiguo uso.

La más cercana hablando de nuestra comarca, y que nos afecta económicamente a todos es que de los 735.306 euros que pagamos al año por el servicio de recogida de residuos, 547.711 euros los pagamos por recoger la fracción resto (contenedor verde). De forma que cuanto más y mejor reciclemos menos residuo llegará a este contenedor, y por lo tanto pagaremos menos. Hay quién puede pensar que ya paga por recoger sus residuos, en un contenedor u otro, pero lo que no sabe es que del amarillo no se paga, sino que reduce nuestra factura si se recicla bien, del vidrio tampoco pagamos, pero por el contrario pagamos además un canon todos los meses, por las toneladas que depositamos en los contenedores verdes y acaban en el vertedero, por lo que debemos minimizar entre todos esas toneladas.

El objetivo europeo, aprobado en Consejo de Ministros en el PEMAR (Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos) y regulado en Aragón por el Plan GiIRA (Gestión Integral de Residuos de Aragón) establece que todos, como productores, somos responsables de nuestros residuos. Ciudadanos y organismos públicos estamos obligados para el años 2020 a reciclar el 50% de dichos residuos.

Actualmente, España recicla el 32’6% de sus residuos, Aragón el 29% y la Comarca de Valdejalón el 27’7%, muy por debajo del objetivo fijado desde Europa y que acarreará, si no se cumple, sanciones desde Europa que nos afectarán a todos por el principio del «que contamina paga».

Para ver cómo está este objetivo a nivel europeo lo mejor es conocer sus cifras, Suecia y Noruega reciclan el 99% de sus residuos y llegan a tener que comprar basura a otros países para mantener su sistema energético, pues generan electricidad y biogás con sus residuos, eso sí partiendo de una excelente separación desde los usuarios. En Alemania reciclan el 63’8%, en Austria el 56’3%, en Bélgica el 55’1%, en Suiza es de destacar el 95% de reciclado en vidrio. Y si queremos comparar nuestra concienciación en reciclado, tenemos que fijarnos en Nueva Zelanda, donde los ciudadanos completamente comprometidos con el medio ambiente, además de separar los distintos residuos, en el vidrio diferencian hasta cinco clases distintas, dependiendo de su color, y la materia orgánica la separan para compostaje o la trituran obligatoriamente para arrojarla por el vertido.

Volviendo a nuestra comarca, falta mucha concienciación y ganas de reciclar y de hacerlo bien. Este último año, teniendo más contenedores de cartón en nuestras calles, hemos recogido menos kilos por habitante que el año anterior. En el vertido no nos quedamos atrás. Tenemos que evitar arrojar todo tipo de grasas y toallitas (muy difíciles y caras de degradar). Para ello vamos a adjudicar un nuevo contrato de recogida de aceite doméstico más eficiente y debemos de ir pensando en separar la materia orgánica de nuestra bolsa de basura, pues supone entre el 40 y 50% del peso de la misma, llegando con este gesto a reciclar el 29’3% de nuestros residuos.

Tenemos unos servicios de recogida que pagamos todos los meses y están siendo muy poco utilizados. Son el punto limpio y la recogida de voluminosos, y seguro que en todas nuestras casas producimos residuos que deberían ir a estos servicios, como son pilas, baterías, bombillas, electrodomésticos, equipos informáticos, muebles, etc. Por lo que, si no son depositados en su destino correcto, quiere decir que van donde no deben”.

Hasta aquí parece que el reciclaje sea una obligación impuesta a la fuerza, pero cabe señalar que “de primeras parece que la obligación de reciclar bajo amenaza de multa resulta algo exagerado. Es lo que acaba de aprobar el Ayuntamiento de Ciutadella en su nueva ordenanza de limpieza y gestión de residuos, con el apoyo de todos los grupos políticos. Pero si lo piensas bien, en lo que a limpieza se refiere, es triste pero solo funcionamos así, con estímulos punitivos léase sanciones que van modificando los malos hábitos. Pocos dueños de mascotas salen ya hoy día sin sus correspondientes bolsitas en el bolsillo para recoger las deposiciones; es raro ver lanzar latas vacías por la ventanilla del coche o tirar un sofá viejo en un arcén. Claro que sigue habiendo quien se fuma las normas y hace lo que le viene en gana, pero la denuncia y correspondiente multa seguro hará que se lo piense dos veces antes de repetir.

La ordenanza que estrena Ciutadella es completa y en mi opinión positiva. Abarca sanciones para las acciones incívicas digamos clásicas, como no recoger excrementos de mascotas, escupir y orinar en la vía pública, lanzar colillas, cáscaras, botellas y otras basuras, y prohíbe limpiar o hacer cambios de aceite y líquidos a cualquier vehículo, también barcos, en la calle; pero además introduce la novedad de perseguir la gamberrada de moda: las pintadas, con multas de 500 euros y el coste de limpiarlas cuando ensucien edificios, espacios urbanos, o cualquier elemento del municipio. Sin duda lo más llamativo es el objetivo de que los ciudadanos se tomen la separación de residuos en serio, para facilitar la recogida selectiva y el posterior reciclaje. Es una manera más de concienciar y avanzar para resolver un problema global muy grave: la invasión plástica crece, la isla que flota en el Pacífico con todos esos restos, conocida como el Gran Parche de Basura, es ya tan grande como Francia, Alemania y España juntas, según un mapeo realizado por un equipo internacional de investigadores. Pero no solo el ciudadano debe actuar, debería prohibirse por ejemplo a las cadenas de distribución alimentaria que usen envoltorios y bolsas de plástico para todo; su abuso llega a lo ridículo: un pepino solitario o fruta pelada y troceada. La comodidad acabará matándonos”.

Por otro lado, cabe señalar también en esta introducción que “

El hábito de separar residuos y dejarlos en el contenedor correspondiente conlleva una serie de beneficios en forma de reducción de basuras en los vertederos, ahorro de materias primas y energía, disminución de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) implicadas en el cambio climático, creación de puestos de trabajo o nuevos productos.

Durante 2015, gracias al reciclaje de los citados 1,3 millones de toneladas de envases, se ahorraron:

Las emisiones de 1,2 millones de toneladas de CO2 equivalentes a la atmósfera, la misma cantidad que si se retirara el 25% de los coches que hay en la ciudad de Madrid.

  4,6 millones de megavatios hora (MWh), la energía que necesitan el 47,5% de los smartphones que hay en España.

  24,8 millones de metros cúbicos de agua, el equivalente a lo que gastan diariamente en la ducha todos los madrileños durante un mes (6,4 millones de personas).

En el caso del vidrio, gracias a su reciclaje en 2015 se evitó:

La extracción de 870.000 toneladas de materia prima, el equivalente a más de 27.000 tráileres de 32 toneladas con los que se podrían llenar más de dos torres KIO.

La emisión a la atmósfera de 485.000 toneladas de CO2, el equivalente a plantar más de medio millón de árboles y preservarlos durante 100 años.

El gasto de 1.956.000 MWh de energía, equivalentes al consumo eléctrico de los hogares de una ciudad como Barcelona durante 9 meses”.

También hay que señalar que “

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Entre las ventajas del reciclaje hay que destacar que este contribuye a evitar el deterioro del planetapor sobre producción. La destrucción de gran cantidad de bosques o el deterioro progresivo de la capa de ozono ocurren fundamentalmente por la intención de producir muy por encima de las necesidades de las personas. El reciclaje es a suerte de salida a esa situación, y permitiría ahorrar gran cantidad de la energía que se utiliza para esos fines.

En cuanto a los beneficios financieros y económicos del reciclaje, puede decirse que el costo de la energía, que en la actualidad es tan alto, se reduciría fuertemente. Reciclar una tonelada de papel de periódico ahorra unos 4000 KW de electricidad, aproximadamente la electricidad necesaria para una casa de tres dormitorios a lo largo de un año entero.

Además, el reciclaje de papel también reduce el gasto de agua y aceite. En cuanto al reciclaje de productos de consumo hogareño y de oficina, como puede ser el del cartucho de la impresora, el reciclaje reduce el costo en casi la mitad en comparación con la compra de cartuchos nuevos.

Los colores del reciclaje.

Un punto fundamental dentro del reciclaje, es distinguir correctamente los colores del reciclaje. De esta forma haremos una separación correcta de todo aquello que queramos reciclar. Estos colores del reciclaje los podremos ver generalmente en los contenedores y papeleras diseñadas para entornos urbanos o bien domésticos.

Vamos a conocer que tipo de productos deben ir en cada contenedor, y a diferenciar los materiales de los que están hechos algunos envases o productos que usamos a diario. podrás completar esta información con los diferentes tipos de reciclaje que verás en el menú lateral.

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Los colores del reciclaje básicos son estos:

Color azul: En este contenedor de color azul, se deben depositar todo tipo de papeles y cartones, que podremos encontrar en envases de cartón como cajas o envases de alimentos. Periódicos, revistas, papeles de envolver o folletos publicitarios entre otros, también se deben alojar en estos contenedores.

Color amarillo: En los contenedores amarillos se deben depositar todo tipo de envases y productos fabricados con plásticos como botellas, envases de alimentación o bolsas. Las latas de conservas y de refrescos también tienen que depositarse en estos contenedores, siendo este último, uno de los principales errores a la hora de reciclar.

Color verde: En este contenedor se depositan envases de vidrio, como las botellas de bebidas alcohólicas. Importante no utilizar estos contenedores verdes para cerámica o cristal, ya que encarecen notablemente el reciclaje de este tipo de material.

Color rojo: Los contenedores rojos de reciclaje, aunque poco habituales, son muy útiles y uno de los que evitan una mayor contaminación ambiental. Podemos considerarlos para almacenar desechos peligrosos como baterías, pilas, insecticidas, aceites, aerosoles, o productos tecnológicos.

Color gris: En los contenedores de color gris, se depositan los residuos que no hemos visto hasta ahora, aunque principalmente se deposita en ellos materia biodegradable.

Color naranja: Aunque es difícil encontrar un contenedor de color naranja, estos se utilizan exclusivamente para material orgánico. En caso de no disponer de este tipo de contenedor, como hemos comentado, utilizaríamos el gris.

Quien tiene el hábito de reciclar no solo recurre a separar sus desechos de acuerdo a su origen biológico, sino que también se aparta de esa idea de desechar todo lo obsoleto y revaloriza lo que para otros ya estaría en condiciones de ser olvidado”.

A continuación, se puede señalar que “

Tal y como se recoge en el “Estudio de hábitos y actitudes de la población española frente a la separación de residuos y la recogida selectiva”, realizada por IPSOS para Ecoembes, proteger el medio ambiente y contaminar menos, constituye uno de los principales objetivos de los ciudadanos españoles a la hora de reciclar.

Así lo considera el 96 por ciento de los encuestados, al tiempo que se desvela que el 93 por ciento apuesta por el reciclaje para dejar un mejor legado a las generaciones futuras y el 92 por ciento lo hace por la posibilidad de reutilizar los desechos para la fabricación de otros productos.

Por su parte, un 89 por ciento dice colaborar en el sistema para que ciudades y barrios sean lugares más limpios y agradables, y un 85 por ciento, con el objetivo de ahorrar energía y recursos naturales.

Respecto a los que manifiestan no separar sus residuos, alegan sobre todo causas de tipo personal tales como la falta de espacio en el hogar (31 por ciento).

TIPOLOGÍAS DE COLABORADORES

EL estudio clasifica a los ciudadanos, en función de su compromiso con el reciclaje, en tres categorías: “Ecofriendly”, “Ciudadano difuminado” y “Poco comprometido”.

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Dentro de la primera (Ecofriendly), se identifica a los habitantes, generalmente con edades comprendidas entre los 35 y los 54 años, que protegen el planeta, y que vienen a aglutinar al 82,7 por ciento de los encuestados. Confían en que, respetando el entorno, dejarán un mejor legado a las generaciones venideras. Se encuentran, por tanto, en el camino de la sociedad del reciclado, toda vez que afirman conocer y separar los siete principales tipos de residuos generados en los hogares, esto es, latas, envases de plástico, briks, aluminio, papel, cartón y vidrio, o al menos cinco de ellos.

En la segunda categoría (Ciudadano difuminado) se encuentra sólo el 7,5 por ciento de los españoles que aseguran reciclar. Se caracterizan por su menor implicación en el reciclado, pues sostienen que separan entre tres y cuatro tipos de desechos.

Y ya en el tercer grupo (Poco comprometido) se incluyen a los ciudadanos despreocupados por la preservación del medio ambiente y que no creen, y/o no conocen los beneficios del reciclaje, afirmando clasificar entre dos y ninguno de los siete tipos de residuos.

COMPROMISO CON LA SOSTENIBILIDAD

Ecoembes afirma que, aunque todavía queda camino por recorrer en el ámbito de la educación ambiental, lo cierto es que el reciclaje es un hábito extendido en los hogares españoles, lo que viene a demostrar su firme compromiso con la sostenibilidad.

Así lo demuestran los datos obtenidos, ya que en España se reciclaron el año pasado 1.258.602 toneladas de envases domésticos, lo que supone un incremento del 5,3 por ciento respecto al 2013. De hecho, cada habitante depositó una media de 12,3 kilos de envases ligeros (envases de plástico, latas y briks) en el contenedor amarillo y 14,7 kilos de envases de cartón y papel en el azul durante el 2014.

El sistema integrado de gestión atribuye estos buenos resultados a un modelo de colaboración público-privada que comienza en el mismo momento en el que el ciudadano introduce sus envases en uno de los más de 553.000 contenedores amarillos y azules distribuidos por todo el Estado, suponiendo adicionalmente un beneficio directo para la economía.

Y es que la actividad de Ecoembes ha contribuido a la creación de 42.600 puestos de trabajo en el sector, de los cuales 9.400 son directos, representando un 3,2 por ciento del total de empleo verde generado en nuestro país”.

Por último, hay que señalar que “

El ecologismo, la educación y el beneficio social son las principales motivaciones de los españoles a la hora de separar los residuos y reciclar. Así se desprende del ‘Estudio de hábitos y actitudes de la población española frente a la separación de los residuos y la recogida selectiva’, realizado por IPSOS para Ecoembes.

La mayoría de los españoles que afirma reciclar lo hace para contaminar menos y proteger el medio ambiente (96%), así como para dejar un mejor legado a las generaciones futuras (93%). Asimismo, un 92% asegura reciclar por la posibilidad de reutilizar los residuos para la fabricación de otros productos.

La educación es igualmente relevante. El 93% de los encuestados que asegura reciclar lo hacen con el objetivo de concienciar a sus hijos en esta materia. Por su parte, un 89% afirma reciclar para que ciudades y barrios sean lugares más limpios y agradables o para ahorrar energía y recursos naturales (85%).

En lo que se refiere a los ciudadanos que no separan sus residuos, el estudio también analiza sus motivos. Entre ellos, razones personales como la falta de espacio en el hogar (31%) es uno de las principales causas para no reciclar.

El estudio ha elaborado además una radiografía de los ciudadanos a la hora de reciclar, estableciendo tres tipologías: ‘Ecofriendly’, ‘Ciudadano difuminado’ y ‘Poco comprometido’.

Un 9,8% de los encuestados no cree en los beneficios del reciclaje o no los conoce, y en consecuencia no separa sus residuos

El 82,7% de los españoles encuestados pertenece a la primera categoría, compuesta por ciudadanos comprometidos con el medio ambiente. Son conscientes de que respetando el entorno dejarán un mejor legado a las generaciones futuras, y se encuentran en el camino hacia la sociedad del reciclado, ya que afirman conocer, separar y reciclar los siete principales tipos de residuos generados en los hogares (latas, envases de plástico, briks, aluminio, papel, cartón y vidrio) o al menos cinco de ellos. El estudio también analiza el perfil y retrata a un ciudadano con edad comprendida entre los 35 y 54 años.

Tras esta categoría se encuentran los otros dos tipos de separadores. En la categoría de ‘Ciudadano difuminado’ se ubica solo el 7,5% de los españoles que asegura reciclar. Su implicación con el reciclaje es menor, y separan entre tres y cuatro de los siete tipos de residuos.

En el último peldaño de este escalafón se encuentra el perfil ‘Poco comprometido’, formado por ciudadanos despreocupados con el cuidado del medio ambiente. Un 9,8% de los españoles encuestados no cree en los beneficios del reciclaje o no los conoce. En esta categoría están aquellos que afirman separar entre dos y ninguno de los siete tipos de residuos.

Beneficios ambientales y económicos

Estos perfiles permiten afirmar que, aunque todavía queda camino por recorrer en materia de concienciación y educación, el reciclaje es un hábito extendido en los hogares españoles. En total en España se reciclaron el año pasado 1.258.602 toneladas de envases domésticos, lo que supone un incremento del 5,3% respecto al año anterior.

Cada ciudadano español depositó una media de 12,3 kilos de envases ligeros (envases de plástico, latas y briks) en el contenedor amarillo, y 14,7 kilos de envases de cartón y papel en el contenedor azul durante 2014.

Además de los beneficios ambientales como el ahorro de energía y materias primas, el reciclaje supone un beneficio directo para la economía. Actualmente la recuperación y el reciclado de residuos de envases genera en España 42.600 puestos de trabajo, 9.400 de ellos de manera directa, representando un 3,2% del total de empleo verde en nuestro país.

“Estos datos demuestran que poco a poco, con esfuerzo, concienciación y altas dosis de colaboración, estamos avanzando hacia la sociedad del reciclado. Es un compromiso de todos los españoles hacer de nuestro entorno un gran lugar para vivir. Respetando el presente, nuestro futuro será aún más sostenible”, asegura Óscar Martín, consejero delegado de Ecoembes”.

FUENTES:

  1. El reciclaje y su importancia para el cuidado del medio ambiente: El reciclaje y su importancia para el cuidado del medio ambiente
  2. La importancia del reciclaje. Cuidemos el Medio Ambiente: http://www.maquituls.es/noticias/la-importancia-del-reciclaje-cuidemos-el-medio-ambiente/
  3. Proteger el medio ambiente, principal objetivo de los ciudadanos españoles a la hora de reciclar: https://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/107896/Proteger-medio-ambiente-principal-objetivo-ciudadanos-espanoles-reciclar
  4. Beneficios del reciclaje de envases: https://www.ecoembes.com/es/ciudadanos/envases-y-proceso-reciclaje/beneficios-reciclaje
  5. Proteger el medio ambiente, nuestra principal motivación para reciclar: https://www.residuosprofesional.com/motivaciones-para-reciclar/