Defensa del propio país, Derecho general, Nacionalidad

¿Se debería reinstaurar el Servicio Militar Obligatorio?

Es una cuestión bastante discutida. Ya hace más de 20 años que el Gobierno de Aznar quitó el Servicio Militar Obligatorio y ha habido algunas discusiones desde entonces sobre si debería volver  a instaurarse este sistema.

En una noticia de 22 de abril de 2019, el periódico 20 Minutos destacaba que “el servicio militar obligatorio, más conocido como la “mili”, ha vuelto a la actualidad casi 20 años después de su desaparición de la mano de Vox, que no vería con malos ojos volver a implantarla en España. Pero su líder, Santiago Abascal, no es el primer líder que valora de forma positiva un servicio militar obligatorio en pleno siglo XXI.

El presidente de Vox ha planteado este lunes recuperar en España un servicio público que puede ser social o militar porque considera que “se habla mucho de derechos y poco de obligaciones”. Por el momento se trata de una idea sin definir, ya que Abascal ha reconocido que no han decidido aún si este servicio sería de uno, tres o seis meses de duración, pero la intención está ahí.

La “mili” en España dejó de ser obligatoria en diciembre de 2001 después de casi 200 años desde su implantación. Fue el Gobierno del Partido Popular, presidido entonces por José María Aznar, quien eliminó el servicio obligatorio por decreto, contentando así a un gran número de jóvenes españoles. Desde que las Cortes de Cádiz instauraran este servicio en 1812, la duración ha ido disminuyendo con los años hasta los nueve meses que los españoles debían servir a la patria.

Dinamarca, Finlandia, Suiza, Noruega y Grecia nunca lo abolieron

Dinamarca, Finlandia, Suiza, Noruega y Grecia son de los pocos estados europeos que no han abolido su servicio militar obligatorio. En el caso de Suiza, en el año 2003 se votó en referéndum terminar con este servicio y por tercera vez en su historia fue rechazado por un 73,2% de los votos. Para los varones suizos es de obligado cumplimiento durante algo más de ocho meses mientras que para las mujeres es voluntario.

Algo parecido sucedía en Noruega hasta que en el año 2013 el Parlamento aprobó la obligatoriedad para ambos sexos con el objetivo de que su Ejército fuera “neutral en materia de género”. Desde entonces, hombres y mujeres de entre 19 y 35 años cumplen los 19 meses establecidos.

En Grecia solo es obligatorio para los hombres de entre 19 y 45 años y voluntario para las mujeres y su duración es de un año para el Ejército de Tierra y nueve meses para el de Aire y Mar.

Entre seis y 12 meses dura el servicio militar obligatorio en Finlandia. Una vez transcurrido ese tiempo, los ciudadanos entran en la reserva has cumplir los 60 años de edad. Similar es el Dinamarca, cuyo periodo oscila entre los cuatro y los doce meses. En ambos países es voluntario para las mujeres.

Suecia lo recuperó en 2018

Otros países que, como en España, habían abolido este servicio, han puesto sobre la mesa el debate para volver a implantarlo. Emmanuel Macron ya propuso recuperar el servicio militar obligatorio antes de ser elegido presidente de Francia y ahora estudia cómo llevar a cabo la propuesta. Lo que tiene claro es que la duración será de un mes e irá destinado a los jóvenes de 16 años. Una vez cumplido ese periodo, continuarlo sería voluntario.

También está en mente de la CDU de Angela Merkel. La canciller alemana se plantea reintroducir este servicio tanto para hombres como para mujeres después de que dejara de ser obligatorio en 2011.

Uno de los países que sí lo ha recuperado recientemente es Suecia. Lo hizo en 2018 tras suprimirlo ocho años antes, en 2010. Desde entonces, hombres y mujeres deben cumplir con los 11 meses correspondientes. En España, dos décadas después, la presumible entrada de Vox en el Congreso tras las elecciones generales puede reabrir el debate sobre el servicio militar”.

Cabria señalar que “tras la evolución social que está sufriendo nuestro país, en la que hay una patente pérdida de valores morales, en la que el respeto y la disciplina se están perdiendo, le planteo la reimplantación del Servicio Militar Obligatorio o una serie de trabajos que ayuden a la comunidad. En primer lugar, como bien es sabido, los valores de la disciplina, el respeto, la constancia y el compañerismo, van de la mano de los valores que se inculcaban en la “MILI”. Ayudaban a una formación positiva del carácter y de la persona, haciendo al recluta una persona mejor adaptada a la sociedad. Por otro lado gracias al Servicio Militar, muchas personas descubrían unas nuevas vocaciones laborales en los diferentes oficios.

Todo ello siendo de aplicación tanto para hombres como para mujeres, consiguiendo una mayor igualdad.

La propuesta es crear un Servicio Militar Obligatorio, adaptado a nuestros tiempos, con una duración superior a 4 meses e inferior a un año, aumentando el rango de edad para la participación entre los 18 y los 24 años. No es algo descabellado volver implantar el servicio militar ya que países tan desarrollados como Suecia, lo ha implantado nuevamente y Alemania e Italia, se lo están planteando nuevamente.

Todo esto sería un doble beneficio, tanto como para el ciudadano que realiza el servicio, como para la administración al dotar de un personal en labores de apoyo pudiendo reducir el coste de diversos servicios de apoyo a los militares profesionales”.

En una noticia de 2014, El Confidencial Digital destacaba que “ante los que argumentan que la juventud de hoy en día está carente de valores y la mili podría ser una buena forma de recuperarlos, el periodista de ABC y el secretario general de la AUME coinciden en que las Fuerzas Armadas trasmiten valores como el “compañerismo, esfuerzo, saber estar…”, pero ambos niegan que la transferencia de estos valores sea una misión de nuestro ejército, a la vez que recuerdan que esta trasmisión la puede hacer cualquier otro gremio. En palabras de Esteban Villarejo: “las fuerzas armadas no están para proveer valores, hay personas en la calle que todos los días lo demuestran. No hay que acudir al ejército”.

Irene Lozano, diputada de UPyD, admite que la vuelta del servicio militar obligatorio es un tema que no se ha debatido en el seno de su partido,  porque entiende que es una discusión que no está presente en la sociedad española. “Es una cuestión que ni nos planteamos”-afirma-.

Ruiz San Román opina que “es prácticamente  imposible que vuelva la mili”. Argumenta que cuando “Aznar retiró el servicio militar obligatorio en el año 2001 la cantidad de objeciones de conciencia era enorme y en algunos lugares como Cataluña, o País Vasco la abstención era masiva”. El profesor de sociología recuerda que “empezaba a ser una Ley sin ningún tipo de legitimidad y en el caso que se retomara ahora, aún tendría menos respaldo”.

Finalmente, Mariano Casado destaca que “la gran mayoría de los países de la Unión Europea y de la OTAN han eliminado yael servicio militar obligatorio y lo han sustituido por un Ejército profesional, que es considerado mucho más eficiente””.

La cuestión que más repugna en este caso es que España no debe de tener la idea de reinstaurar la Mili, ya que, siguiendo una noticia de El Mundo de 2018, no se plantea esta cuestión, por el hecho de que “

La decisión se adelantó un año en contra del criterio del entonces ministro de Defensa socialista Eduardo Serra: en diciembre del año 2001 la mili quedó abolida por decreto emitido por el Gobierno del Partido Popular, recién llegado al poder. Los soldados que estaban en ese momento en los cuarteles pasaron a la reserva, así como el millón de jóvenes que se encontraban pendientes de clasificación o disfrutaban de una prórroga por estudios, la mayoría de ellos pertenecientes a la generación de nacidos en el año 1977.

En aquel momento, suprimir el Servicio Militar Obligatorio era una medida deseada por una gran parte de la juventud y una baza electoral de primera magnitud para José María Aznar, que declaró en una entrevista: “En el año 2002”, dijo, “las Fuerzas Armadas serán totalmente profesionales y ésa sin duda es una ambición muy importante. Los jóvenes españoles saben que a partir del año 2001 no tendrán que hacer el servicio militar obligatorio“.

Las circunstancias han cambiado. Al contrario que en Francia o Alemania, donde hay una parte de la sociedad que demanda el regreso de algún tipo de servicio militar o social para los jóvenes, en España sería una medida muy impopular no sólo para los civiles sino incluso para los propios mandos militares actuales.

“Para el Ejército español acabar con la mili fue un desafío enorme de profesionalización de la tropa, porque al principio apenas se cubrieron las plazas, pero se hizo con éxito y en un plazo muy corto. Volver ahora de nuevo al pasado sería muy nocivo para nosotros“, dice un alto mando del Ejército de Tierra español que prefiere no citar su nombre.

Félix Arteaga, investigador principal de Seguridad del Real Instituto Elcano, cree que plantearlo en España “sería un suicidio político, primero porque no hay una necesidad militar que lo justifique, y segundo porque el concepto de obligatoriedad no gusta nada a la sociedad española. No hay mentalidad ni cultura de identidad nacional y, desde luego, nadie cree que se deba perder la vida por la defensa del país”.

Hasta el propio Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el general Fernando Alejandre, ve “imposible” la reinstauración del servicio militar obligatorio en nuestro país. “Es difícil y costoso. No quiero pensar en la factura”, dijo recientemente en un desayuno informativo. Ningún partido español pide volver a implantar algo parecido, ni siquiera Ciudadanos, que presumen de compartir programa e ideología con el presidente galo, Emmanuel Macron.

Aunque hoy suene como algo antiguo, el servicio militar obligatorio es mucho más moderno que otras instituciones. En España fueron las Cortes de Cádiz, en 1812, las primeras en instaurar la mili con su sistema de quintas y sin discriminación alguna para los varones para acabar con las viejas levas. El sistema, mucho más corrupto que el actual, permitía saltarse el servicio previo pago de una cantidad económica o presentando a un “sustituto”. La duración iba de los siete a los ocho años de duración y, dependiendo del sorteo en los ayuntamientos y los contactos que uno tuviera, podía acabar al lado de su casa o en las colonias de ultramar.

El tiempo de servicio activo fue cayendo durante el siglo XX a pesar de la Guerra Civil y el franquismo hasta llegar a los nueve meses con los que la mili fue abolida.

Entre los argumentos que aún se manejan para pedirlo, por ejemplo, por medio de firmas en grupos de Facebook, está la idea de crear un marco que sirva para evitar discriminaciones socioeconómicas, ya que se estima que, al compartir el mismo uniforme, el mismo cuartel y la misma disciplina para ricos y pobres, procedentes del mar o la montaña, con un idioma regional o en castellano, puedan desaparecer las diferencias y comenzar a tejerse vínculos nacionales a través de las amistades. En pocos de estos grupos, por ejemplo, se pide la entrada de mujeres en este supuesto servicio militar obligatorio”.

Dicho de otro modo la no instauración del Servicio Militar Obligatorio, La Voz de Galicia destacó en su día que “

La general de Brigada del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos del Ejército de Tierra, Patricia Ortega, es la primera mujer en alcanzar este rango en las Fuerzas Armadas Españolas. Ortega considera que reinstaurar el servicio militar obligatorio «no es contraproducente» como está ocurriendo en algunos países occidentales, como Noruega. «Todos deberíamos tener conocimiento de cómo es el Estado», ha indicado.

La general ha defendido los «beneficios de la mili al juntar gente de diferentes nichos culturales y niveles económicos», porque cree que es importante «un pequeño baño de cuáles son los valores del Estado».

«Creo que la mili es parte de la formación de cualquier persona y creo que no es contraproducente», ha afirmado, mientras explicaba que el objetivo de las Fuerzas Armadas es que «la sociedad se sienta orgullosa de sus ejércitos» y sea «consciente de la importancia de la defensa y seguridad».

La pionera en convertirse en general del Ejército ha señalado en una entrevista en Onda Cero, recogida por Europa Press, que «el ascenso debe estar basado en el mérito y no en el género. Los cupos no son buenos, se pueden volver en contra». Asimismo, Ortega ha reclamado «la necesidad de conseguir la equidad, más que la igualdad» dentro de la institución. «Hay que buscar la equidad para que las mujeres consigan una carrera más lineal y no tengan problemas con la maternidad», ha defendido, al tiempo que considera que «hay que buscar consenso».

En este sentido, la general ha defendido que la conciliación familiar y laboral «no se debe asociar a la mujer, sino a todos», porque según ella, «es un tema social y económico, no de género». Así, considera que no debe tener diferente repercusión mediática «que una mujer llegue hasta aquí o que sea un hombre».

«Dentro de poco habrá tantas mujeres generales que se normalizará», ha asegurado, al tiempo que explicaba que desde 1988 las mujeres ya pueden ingresar en el Ejército y acceder a todos los puestos en igualdad de condiciones. Ortega ha recalcado que el feminismo «es de todos» y sostiene que «no hay que mezclar la igualdad con ideologías». «El feminismo es de todos, entendido como una parte de los derechos humanos de las personas», ha afirmado.

Preguntada si existe machismo dentro de las Fuerzas Armadas, Ortega considera que «si la sociedad es machista, el Ejército no es más que un reflejo de la sociedad», pero ha negado cualquier situación de discriminación hacia ella dentro de la institución.

Militares con aspiraciones políticas

Por otro lado, la general Patricia Ortega ha defendido que haya militares que se inscriban en candidaturas políticas para representar a un partido, porque considera que «si un militar o un abogado tienen capacidad para ser políticos, deben estar ahí».

«En todos los países occidentales siempre ha habido militares que han sido políticos», ha justificado, al tiempo que criticaba que en España esto no estaba bien visto por la sociedad. «Llevamos una mochila histórica que ha hecho que durante un tiempo no fuera bien recibido, pero creo que ya es pasado», ha explicado”.

A raíz de todo esto sí que habría que reinstaurar en servicio militar obligatorio, ya que se trataba de un servicio que hacía nacer en los jóvenes un sentimiento de nación y de sentimiento de país.

También hay que señalar que “en Europa el servicio militar obligatorio es ya una excepción. Los únicos países en los que sigue estando presente son: Austria, Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia y Dinamarca. El servicio militar en Chipre es el de más duración de Europa, con 26 meses y el de Dinamarca el menor, de sólo cuatro meses.

El Confidencial Digital, se ha puesto en contacto con varias personas de diferentes campos para conocer su opinión sobre si España debe recuperar la mili, o no.

Mariano Casado es secretario general de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME).  Es tajante al afirmar que la mili no se debe recuperar: “No lo considero una apuesta necesaria, tenemos soldados con mucha experiencia”. Y esclarece que “no está previsto en la estrategia de seguridad y defensa, ya que la defensa de nuestros intereses debe ser afrontada con nuestras fuerzas armadas profesionales”.

Además Casado recuerda que “ya existe un cuerpo de reservistas que está previsto en la Ley, que puede ser utilizado en casos de necesidad, por lo que no creo que la mili sea una apuesta necesaria”.

Esteban Villarejo, periodista de defensa del diario ABC, considera que la mili era “muy beneficiosa para todas aquellas personas que la realizaban, pero ahora es muy difícil volver atrás”. Añade que el servicio militar obligatorio te aportaba “conocer mundo” porque se juntaban personas de todas las provincias españolas, pero hoy en día que “el mundo está tan globalizado no tendría el mismo efecto que antes”.

Villarejo asegura además  que reinstaurar la mili “no tendría ningún rédito político” y apunta que hay que buscar otros caminos para que los jóvenes, y la sociedad en general, se acerquen más a los militares. El periodista pone como ejemplo charlas en colegios que se realizan en la Comunidad de Madrid.

José Antonio Ruiz San Román, profesor titular de Sociología de la Universidad Complutense estima que “la sociedad española ha cambiado y la mili ya no tiene cabida, sería romper las expectativas de muchos jóvenes”.

Para el profesor de Sociología la vuelta del servicio militar obligatorio “supondría un gran problema presupuestario y un coste político enorme”.

¿Los mili como herramienta para recuperar valores?

Ante los que argumentan que la juventud de hoy en día está carente de valores y la mili podría ser una buena forma de recuperarlos, el periodista de ABC y el secretario general de la AUME coinciden en que las Fuerzas Armadas trasmiten valores como el “compañerismo, esfuerzo, saber estar…”, pero ambos niegan que la transferencia de estos valores sea una misión de nuestro ejército, a la vez que recuerdan que esta trasmisión la puede hacer cualquier otro gremio. En palabras de Esteban Villarejo: “las fuerzas armadas no están para proveer valores, hay personas en la calle que todos los días lo demuestran. No hay que acudir al ejército”.

Irene Lozano, diputada de UPyD, admite que la vuelta del servicio militar obligatorio es un tema que no se ha debatido en el seno de su partido,  porque entiende que es una discusión que no está presente en la sociedad española. “Es una cuestión que ni nos planteamos”-afirma-.

Ruiz San Román opina que “es prácticamente  imposible que vuelva la mili”. Argumenta que cuando “Aznar retiró el servicio militar obligatorio en el año 2001 la cantidad de objeciones de conciencia era enorme y en algunos lugares como Cataluña, o País Vasco la abstención era masiva”. El profesor de sociología recuerda que “empezaba a ser una Ley sin ningún tipo de legitimidad y en el caso que se retomara ahora, aún tendría menos respaldo”.

Finalmente, Mariano Casado destaca que “la gran mayoría de los países de la Unión Europea y de la OTAN han eliminado yael servicio militar obligatorio y lo han sustituido por un Ejército profesional, que es considerado mucho más eficiente””.

Por tanto, habría que destacar que si que sería una gran oportunidad como forma de hacer que los jóvenes tengan más consideración sobre su propio país.

FUENTES:

  1. España no se plantea la vuelta al servicio militar obligatorio. El Mundo: https://www.elmundo.es/internacional/2018/09/09/5b93e5ec268e3e72138b45b3.html
  2. Reinstaurar el servicio militar «no es contraproducente», afirma la primera mujer general del Ejército. La Voz de Galicia: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/espana/2019/07/15/ascenso-debe-estar-basado-merito-genero-afirma-primera-mujer-general-ejercito/00031563183459529379580.htm
  3. ¿Hay que recuperar el servicio militar obligatorio? El Confidencial Digital: https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/te_lo_aclaro/recuperar-servicio-militar-obligatorio/20141128133318075307.html