Derecho general

¿Pueden pedirte tus datos para entrar en un bar en epcoca de COVID-19?

El coronavirus ha cambiado también que el hecho de ir a los bares y restaurantes y de relacionarnos en estos locales. Y es que algunas autoridades competentes han planteado o aprobado una CARTILLA COVID para llevar el control antes de entrar en determinados sitios.

En primer lugar, cabe señalar que “en comunidades como Madrid o Castilla-La Mancha se obligará a  los locales de ocio nocturno a registrar el nombre, número de teléfono y/o de DNI de los clientes para poder contactarlos con rapidez en caso de que se registre un positivo en el establecimiento. En Madrid la normativa ya se ha aprobado, mientras que en Castilla- La Mancha sólo se ha anunciado

Nos estáis preguntando si las empresas privadas tienen potestad para recoger esos datos. Abogados especializados coinciden en que no hay una respuesta de sí o no, pero que las empresas privadas no tienen legitimación para actuar escudándose en el “interés público”. Tendrían que ser las autoridades sanitarias quienes manejan los datos y cuanto menos se den, mejor. Además, tiene que haber una habilitación normativa que permita a los locales hacer esa recogida. Os lo explicamos.

Pedir mínimo de datos al entrar a un local sí podría ser proporcional, pero con normativa acorde

Muchas personas se están preguntando si no se hace un tratamiento de sus datos personales al entrar en una discoteca de esta manera. La respuesta es afirmativa, al igual que se pueden tratar datos como el número de teléfono o el nombre para apuntarse en una lista de asistencia a uno de estos locales. Sin embargo, casi todo depende de quién controla los datos que damos y para qué objetivo se usan.

En este caso, se hace en el contexto de una pandemia donde se pueden aplicar ciertas concesiones en materia de protección de datos si y sólo si quien maneja esos datos es una autoridad sanitaria. Es decir, que podría estar justificado que recojan ciertos datos, como un número de teléfono o incluso tu identificación, pero no para que los trate cualquier empresa privada (en este caso los locales de ocio y las terrazas).

Además harían falta normas previas: “Esa medida necesitaría que estuviera regulada en una norma para que fuera exigible, y esto es así porque para poder recoger esos datos se necesita una base de legitimación de las que contempla la ley, y no encajaría en ninguna de las que tiene la normativa de protección de datos actualmente”, explica Verónica Alarcón, abogada especializada en protección de datos en e-Privacidad.

La finalidad del uso de los datos tiene que estar definida

En el caso de apuntarte a las listas de un local, es la propia discoteca la que tramita tu asistencia usando los datos que tú has proporcionado. Con ello, te están diciendo cuál es la finalidad que van a cumplir: dejarte entrar a un precio u otro, por ejemplo. 

En este caso, la finalidad es otra: ayudar a combatir una pandemia que afecta a nuestra salud, y ese papel no puede desempeñarlo la empresa, sino una autoridad sanitaria competente, como el Ministerio de Sanidad, escudándose en preservar el “interés público”, una de las bases legitimadoras incluidas en el Reglamento General de Protección de Datos.

“Si lo que se pretende es que para entrar en un local sea obligatorio facilitar esos datos para usarlos para combatir la pandemia actual, hay que preguntarse si eso es una medida proporcional o no”, explica Alarcón. Es decir: ¿va a ayudar realmente a gestionar la crisis sanitaria causada por COVID-19? Responder a esa pregunta es el primer paso.

¿Por qué no puede aplicar esta medida una discoteca y ya está? Rahul Uttamchandani, abogado especializado en tecnología y privacidad en Legal Army responde: “¿Para perpetuar la seguridad de tu negocio tienes que llevar a cabo ese tratamiento de datos? Probablemente no, sino que lo procedente es tomar las medidas de seguridad adecuadas, limitar el aforo, garantizar las medidas de higiene, etc.”. El resto compete a Sanidad.

Si te obligan a dar los datos para entrar, no es un consentimiento libre

El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid ha publicado este 29 de julio que los establecimientos tendrán que llevar un registro de fecha, hora y nombre y apellidos y número de teléfono de las personas que pasan por él (un mínimo de datos) y que solo podrán almacenarlos durante 28 días. La empresa no puede hacer nada con ellos más que derivarlos a Sanidad si son requeridos y deben avisarte que para eso los piden.

Ahora bien, en la resolución también dice que esos datos se recogerán gracias al “consentimiento del interesado”, pero condicionan la entrada al local a ello.

Que una empresa que gestiona un local de ocio nocturno diga que se basa en el “consentimiento” de la persona para recabar esos datos (es decir, que trata mis datos porque yo se los estoy dando voluntariamente) no sirve si no te van a dejar entrar si decides que no quieres darlos

Nos explicamos: si el consentimiento que damos a que se traten nuestros datos no es “libre”, entonces no es válido. “En este caso lo que están haciendo es someter el acceso al local a la condición de que se preste el consentimiento. Eso invalida automáticamente el consentimiento: si yo no consiento, no entro”, explica Uttamchandani.

“En un espacio privado los titulares se pueden reservar el derecho de admisión y pueden supeditar esa admisión al cumplimiento de los requisitos que quieran. Si quisieran funcionar solo con una app en la que todo el mundo tuviera que estar registrado para poder acceder, podrían pero habría que justificar por qué esa app, por qué esa recopilación de datos, cuál es la finalidad pretendida, a quién se dan los datos”, continúa este abogado”.

Para muchos ha sido un acto chocante, y ha habido manifestaciones y protestas por estas medidas, pero se ha de tener en cuenta que, en la situación en la que estamos, con un virus que no ha remitido y que ha provocodo millones de muertes a nivel mundial, son medidas bastante lógicas.

A continuación, cabe señalar que “

El coronavirus ha obligado a echar el cierre al refugio favorito de los españoles por decreto y los empresarios de la hostelería ya estudian todas las posibilidades a su alcance para minimizar el desastre cuando suceda el manido desescalamiento -la palabra que ocupa nuestros sueños post estado de alarma-, ya sobre el papel en un plan que muchos hosteleros tildan de “poco concreto”. Desde la instalación de mamparas de metacrilato -opción que ofrece serias dudas a los profesionales consultados por Fuera de Serie– a la recogida y envío de comida (el llamado take away y delivery en su anglicismo) pasando por la toma de temperatura a la entrada de los locales, las cartas desechables y los geles hidroalcohólicos en las mesas en el lugar de los servilleteros. Las soluciones que se estudian para volver a acoger al comensal son múltiples en un incierto futuro muy distinto al pasado que conocemos.

Sí, la mayor red social es el bar

El citado spot reivindica que no hay pantalla que sustituya al tapeo con una caña y no le falta razón, pese a la evidencia de los datos. Resulta complicado imaginar cómo hubiera sido el confinamiento sin esa tecnología que nos entretiene y facilita la comunicación con los seres queridos. La plataforma de contenidos en streamingNetflix ha superado todos sus récords duplicando sus ganancias y ha sumado 15,8 millones de suscriptores nuevos, generando unos beneficios de 709 millones de dólares (unos 653 millones de euros) en este primer trimestre del año. Aplicaciones como Zoom, creada en 2011, han saltado ahora a la fama permitiendo reuniones de trabajo, videollamadas a familiares y hasta clases virtuales. Mientras, su valor de mercado se disparó hasta unos 35.000 millones de dólares (32.200 euros, aproximadamente). El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha explicado en el programa de Iñaki Gabilondo de Movistar+ Volver para ser otros que desde este confinamiento por el Covid-19 el tráfico de voz en los móviles aumentó un 40%; el de datos fijos, un 70% y los WhatsApp se han multiplicado por seis. El tráfico solo baja diez minutos, en el aplauso en homenaje a los sanitarios, ese momento de hermandad comunal entre las 19:55 y las 20:05. Pero mientras todo esto sucede entre cuatro paredes en 18 millones de hogares (según el INE), con todos los gadgets y numerosas posibilidades a nuestro alcance en un simple clic o smartphone en mano, lo que la sociedad española verdaderamente anhela es volver a nuestros bares.

Hostelería y restauración, que suponen un 6,2% del PIB español con 314.311 establecimientos registrados (datos publicados en el Anuario de Hostelería en España), conforman el sector productivo más castigado por esta crisis sanitaria. Solo en la capital, suponen el 18% de los ERTE presentados. Precisamente, el Ayuntamiento de Madrid es una de las instituciones que más avanzado lleva el plan de desconfinamiento, estudiando medidas como instalar cámaras térmicas en los centros de trabajo y ampliar terrazas. En la fase 1 del Gobierno de España, que se iniciará el 11 de mayo, se prevé una ocupación de un máximo del 30%, que subirá al 50% a partir del 8 de junio. Es la solución más esperanzadora para un verano con un turismo muy medido y en clave nacional, coinciden los restauradores.

La asociación Hostelería Madrid, fundada en 1882 y la más grande y representativa de la Comunidad, ha solicitado al Consistorio que las 19.135 pymes afectadas pudieran recuperar el 11% de las pérdidas que les acarrea el cierre preventivo por la pandemia, informa Marta Belver en El Mundo. Otro dato desesperanzador lo ofrece el INE: las pernoctaciones en establecimientos hoteleros han disminuido un 61,1% en marzo respecto al mismo mes de 2019. Y esto, sin duda, afecta a sus restaurantes. El turismo será clave en la pérdida de valor del sector, al ser uno de los grandes consumidores, especialmente, en las zonas de costa. “Nunca como ahora nuestro futuro es el presente. Y es un presente que aún no tenemos claro, pero no solo en nuestra profesión, sino en todas. La lógica es saber a qué jugamos: en un tablero de ajedrez, en una mesa de mus, con cartas… Vamos a tener que funcionar con nuevos hábitos y depositar la confianza tanto en nuestro cocinero como en la persona con quien nos sentamos a comer”, reflexiona el chef Sacha, con restaurante homónimo en Madrid.

Desinfectantes “de Chanel”

El fotógrafo y empresario Sacha ya visualiza los geles hidroalcohólicos en las mesas sustituyendo a los servilleteros. “Supongo que con el tiempo los harán más sofisticados, hasta de Chanel“, bromea. Lo que tiene claro es que la supervivencia de cocinas como la suya dependerán de la responsabilidad de todos, desde el restaurador para asegurar la salud del personal a los clientes, consumiendo en lugares de proximidad. “Hay que tomar conciencia de la cadena de valor. No solo los 10 del equipo que te sirven en el restaurante de turno son los que viven de esto. Se trata de una sinergia, desde la vendimia, a la pesca, el monte, el recolector… Con tu pequeño acto de volver a salir a comer mueves a muchísima gente. Somos seres sociales y yo me muestro positivo ante una recuperación que llegará”, vaticina al otro lado del teléfono.

El sector del vino confirma este extremo. En torno a un 50% de las ventas de las bodegas dependen de la hostelería, cuenta Roberto Sanz Soblechero, director de comunicación y relaciones institucionales de las bodegas familiares Matarromera. “Y hay ejemplos en los que el porcentaje aumenta hasta un 80-100% de dependencia porque apenas comercian en grandes superficies. En nuestro caso es más de la mitad de la facturación y además, a diferencia de la anterior crisis de 2008, en esta ocasión la misma mala coyuntura sucede a la vez en el resto de países, por lo que no podemos solventarlo con la exportación. Es pronto todavía para saber cómo se va a asumir la reapertura de lugares donde sucede tanta socialización, donde se reúne una gran densidad de población, pero está claro que va a ser uno de los sectores que más tarde se van a recuperar“, sentencia.

Muestra del sistema de mampara instalado en un restaurante de Leganés (Madrid), El Viejo Café, para dividir las mesas. Antonio Heredia

A través del metacrilato

Flexibilizar pagos, empatía, seguridad, mayor higiene… Todas las fuentes consultadas por FS coinciden en la preocupación y la prudencia respecto a la reapertura. Hay quien ya se las ha ingeniado para reinventarse sin esperar a fechas concretas. En Leganés, Madrid, el empresario Enrique Abanades posaba para el periódico en una pecera de plástico que separaba a los comensales por pantallas. El Viejo Café, situado en la Plaza de España, ya vive su propio ensayo a la espera de las normas más específicas de Sanidad. “Estamos pasando momentos complicados y el horizonte que se presenta no es bueno, y lo que tratamos es de adelantarnos al tiempo para ofrecer a los clientes una absoluta garantía“, subrayaba.

José Romera Cañamero es director comercial de Mamparaprotectoracoronavirus.com, una de las primeras empresas en España en instalar este sistema de distancia física en estancos, farmacias y supermercados y que ya percibe, ante el inminente fin del confinamiento en los hogares, cómo otro tipo de establecimientos se suman a esta solución. Es el caso de las peluquerías y los restaurantes. “Ante el miedo, hay empresarios que prevén que mucha gente va a preferir acudir a lugares con mamparas frente a otros sitios donde no las tengan. Nosotros partimos de una instalación que siempre se puede mejorar y evolucionar según las necesidades de cada local. Hay peticiones de divisores laterales entre las mesas con distintas alturas y ruedas que se puedan poner y quitar para separar a los comensales y ofrecer así una mayor seguridad”, explica.

Experiencias “desvirtuadas”

Todavía se trabaja en estos modelos que no convencen a algunos chefs que ya vivieron una inversión inútil en las peceras antitabaco para que luego cambiase la ley de nuevo. Y especialmente reticente se muestra la alta gastronomía. “Puedo entender que se baraje en un lugar con grandes volúmenes, el macro restaurante. Aunque, personalmente, me cuesta ver un menú degustación entre metacrilatos porque desvirtúa la experiencia. El camarero viene y te cuenta el plato o incluso te lo sirve in situ y creo que podrían ser un estorbo. En un lugar como CEBO, en el que tengo mucho espacio entre las mesas, ni me lo plantearía. Soy más partidario de otras opciones como desplazarnos a la cocina del propio comensal y prepararle allí la cena, en un nuevo paradigma de restaurante“, expresa el cocinero Aurelio Morales, estrella Michelin que vaticina un planteamiento que diferirá según los escenarios, pues el hotel Urban, en el que trabaja, también cuenta con un bufé que desaparece. “Nos falta información para aventurarnos a futuro: hay mucha incertidumbre y nos llegan comentarios de todo tipo”, añade.

Otro modelo de negocio que se resiente especialmente es el de los catering. Este 2020 es un año en el que tendrán que apretarse el cinturón para perder lo menos posible. Pero avanzan una situación dramática. “Vivimos de juntar a mucha gente y eso es lo que más se va a demorar. La rentabilidad se da en reuniones de más de 50 personas, por lo tanto, lo veo muy complicado”, desliza Samantha Vallejo-Nágera. Los eventos en lugares cerrados podrán ser de un tercio del aforo en un máximo de 80 personas en la última fase del plan de desescalamiento. Al aire libre, algo más flexibles: 800 personas máximo sentados y con distancia de seguridad entre ellas. Así que todo apunta a que no habrá eventos masivos este verano. Sin embargo, la empresaria y jurado del programa MasterChef se mantiene esperanzada: “Esto es un aprendizaje para todos. Nos va a venir bien cambiar el chip y ahora mismo trabajo en tratar de mantener mi empresa con vida después de esta burrada. Lo más importante es pensar que todos estamos igual y, en concreto para la hostelería, estoy segura de que de esta salimos con trabajo y esfuerzo, como siempre”, zanja.

Riders de Deliveroo efectuando servicios antes de la pandemia. El Mundo

Póngamelo para llevar

Los números son difíciles también para Francisco Yágüez Ariza, responsable de marketing de los mexicanos La Mordida, con 25 años de historia, quien solo piensa en mantener la marca viva y sobrevivir. Responde a FS mientras atiende pedidos, “esa pequeña alegría del confinado en casa”, pero reconoce que nunca será lo mismo que comer en restaurantes coloridos y con mariachis alrededor. El delivery ha pasado de ser una opción a un punto fuerte y les permite mantener siete locales abiertos, aunque empezaron con solo cuatro “ofertando la carta completa, gracias a una gran cocina central que aprovisiona de material a todos los restaurantes manteniendo los estándares de calidad”. En su caso, la planificación fue clave para salvaguardar el empleo de 40 personas. “Ya en enero renegociamos las condiciones del delivery y esa manera de adelantarnos ha sido clave para mantenernos”, explica. También están desarrollando una app para que los clientes puedan recoger la comida en el restaurante sin tener que arriesgar su seguridad y “eliminando las comisiones de las plataformas que les ofrecen su infraestructura de riders. Con el take away el coste de transporte se minimiza y el servicio íntegro sería para nosotros”. Pero la distribución no podría llegar a los locales en centros comerciales, que permanecen cerrados.

Durante estas semanas 700 nuevos restaurantes se han sumado a la plataforma Deliveroo para poder seguir operando, informa la compañía de entrega de comida. “Nos hemos adaptado a las circunstancias de la manera más ágil posible, trabajando para extremar las medidas de seguridad para riders, restaurantes y ciudadanos con procedimientos de actuación, protocolos, políticas y canales de información siempre actualizados para asegurar la protección, así como un equipo de apoyo dedicado exclusivamente a la atención de dudas y cuestiones relativas al Covid-19″, detallan. Ante las denuncias de algunos riders también de otras empresas del mismo tipo como Glovo y Uber Eats, que recuerdan su exposición al contagio y reclaman protección sanitaria y laboral, desde Deliveroo responden que un fondo económico extra soportaría el caso de que un repartidor se contagie o tenga que estar en cuarentena, así como un mecanismo de reembolso por la compra de material de protección individual como guantes o mascarillas, también para repartidores, según describen. “Se trata de una serie de medidas adoptadas con el objetivo de consolidar la seguridad respecto a nuestros colaboradores y clientes en toda la cadena de delivery“.

Estas opciones también las contempla Santiago Bartolomé, socio de Miss Sushi, que ya trabaja siguiendo de cerca el desconfinamiento en China y las medidas que allí se están siguiendo. “Hay clientes que no quieren un repartidor en casa, aunque desde la empresa se te ofrezcan unas medidas que garanticen todas las precauciones, y los atendemos desde el local, siempre que el pedido se haga previamente por teléfono”, cuenta. Es decir, no basta con presentarse en los restaurantes para pedir sushi. Con todo, el director de operaciones asegura que este modelo de negocio solo cubre el 40%. “De 23 franquiciados, el delivery está abierto en 13 y dados de alta tenemos la mitad de la cocina, es decir, de seis cocineros que habitualmente teníamos ahora son tres”. Cada restaurante es muy particular, unos tienen reparto propio a domicilio y no es lo mismo un contratado a tiempo completo que parcial, aclara. La normalidad llevará tiempo, aventura, y faltará “alegría a la hora de consumir”. No cree que el día uno todos salgamos en tromba a los restaurantes. “La gente no va a tener ganas de cenar fuera al principio. No va a ser abrirse y todo el mundo a celebrar esos cumpleaños del confinamiento. Los países que estamos sufriendo esto al nivel de España no creo que nos olvidemos tan rápido de lo que ha ocurrido y el poder adquisitivo se va a ver mermado”, opina.

Seguridad, confort… y terrazas

Los hosteleros confían en el poder de las terrazas este verano para distanciar a sus clientes, especialmente en zonas de costa como esta, en las Islas Baleares. Efe

“Nadie sabe ni cómo ni cuándo, así que lo mejor será aplicar nuestro sentido común e ir preparándonos para cuando nos den luz verde. Disposiciones legales aparte, ofrecer seguridad y confort a los clientes va a ser un plus necesario para atraer comensales a nuestros locales. Por ejemplo, instalar equipos de ozono o ultravioletas en todas las salas y cocina, contratar un servicio externo que desinfecte y certifique o redistribuir mesas en las salas con suficiente separación”, propone el chef José Luis García Berlanga, quien ya emplea mascarillas y guantes desechables para camareros y aboga por ofrecerlos como un elemento más en la mesa. “Hay que ingeniárselas para que los cubiertos se presenten al cliente como algo esterilizado para cada uso, quizá en un envoltorio desechable como los instrumentos de los dentistas”. En definitiva, asegurar lo máximo posible la seguridad y además que sea visible el esfuerzo para que los clientes recobren la confianza de acudir a un lugar público.

Su colega, Francis Paniego, de Echaurren, está trabajando con la Federación Española de Hostelería, que trata con el Gobierno este tipo de medidas, pero no puede ser concreto todavía. “Si un negocio ya tiene de por sí una estructura de gastos y de repente tiene que trabajar con mucha menos capacidad y le resulta imposible sostenerlos, pues igual es mejor no abrir. Y supongo que esta es la pregunta que se están haciendo muchos clientes. A mí no me preocupan las medidas higiénico-sanitarias que haya que implantar en nuestros restaurantes, porque esas las pondremos y las acataremos como venimos haciendo, pero lo que sí que me preocupa es la flexibilidad que se tiene que tener desde la Administración para que no se caigan las empresas. Aquí se trata de resistir este bache, que va a ser largo, complicado, muy difícil y, a posteriori, cuando resurjamos, estaremos deseando recuperar a todo nuestro personal. Creo que ese es el punto más importante a tener en cuenta”, reflexiona.

En Madrid el sector hostelero ya está demandando medidas como ampliar el permiso de terrazas desde el 31 de octubre hasta el 15 de marzo de 2021; que se recuperasen los horarios autorizados por la Comunidad, sobre todo en las Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE); y que se ubiquen los veladores frente a la fachada del local, de tal manera que el espacio libre en la acera se redujese de 2,5 metros a 1,5 para hacer crecer la amplitud. “Los restaurantes de alta cocina son casas ya muy seguras, las normas higiénico-sanitarias son muy rigurosas y las tenemos ya muy controladas, los comedores no son masivos, la distancia entre mesas ya es más amplia de metro y medio. Nuestra cocina está diseñada por partidas y cada una tiene su espacio para evitar cualquier contaminación cruzada. El office no pasa por la cocina, incluso cada receta pasa un control antes de entrar en carta. En definitiva, los restaurantes de alta cocina son seguros y la gente tiene que venir y seguir disfrutando de la vida”, relata Toño Pérez, de Atrio, con dos estrellas Michelin. No en vano, la patronal de los hosteleros está ultimando el diseño de un distintivo acreditativo de Hostelería segura, un sello que ofrecería a clientes y trabajadores la garantía de que los establecimientos cumplen con una serie de medidas.

Iniciativas para volver

Salmon Guru, en el ránking 50 Best Bars del mundo, cerrado por el coronavirus. AyC

Precisamente para generar ese deseo futuro de volver a cenar fuera de casa, la app de reservas en restaurantes por excelencia, ElTenedor, ha puesto en marcha la iniciativa Salvemos a Nuestros Restaurantes, que permite dar liquidez a los negocios que el cliente desee con un bono como promesa de ese servicio cuando todo se recupere. Y mientras, los profesionales se actualizan. “He pensado en dar cursos de cocina porque durante todos estos años muchos clientes me los han reclamado. La verdad es que soy muy didáctica y durante el confinamiento estoy teniendo bastante tiempo para preparar buen contenido para impartir talleres”, cuenta María José Martinez, chef de Lienzo en Valencia.

Renovarse o morir, que se suele decir. El bartender Diego Cabrera, con Salmon Guru, Viva Madrid y Guru Lab, ha estrenado canal en YouTube y está dando conferencias en directo en su cuenta de Instagram de la mano de otros profesionales. “Guru Talks son entrevistas a profesionales líderes en nuestro sector, lo hacemos para nutrirnos de información de lo que está pasando en el resto del mundo, para saber cómo están saliendo o qué están haciendo para mantenerse a flote en esta situación. Ya entrevistamos a la gente de Hope & Sesame que son de China, van meses avanzados a nosotros, así que nos nutrimos de información de primera mano”. Paralelamente, el equipo adelanta la carta para la reapertura, con Piñero en el diseño de vajilla, y moderniza toda la estética de la web “a tope y con ganas”. Junto a 14 coctelerías de Madrid (casi todas en el centro), quiere poner en marcha un circuito para cuando pase todo esto poder promocionarse, apoyarse mutuamente y demostrar unión. Aquello de si al otro le va bien, a mí también. “Si viene un cliente o visitante a nuestro local, nosotros le damos una web en la que van a estar todas las coctelerías cercanas, así facilitamos a la gente descubrirnos“.

Y es que los bares son la piedra esencial de la cultura española, decía Rosa Montero en una loa que data de 2015. “Nuestra seña de identidad más evidente no son las sevillanas ni el baile flamenco ni la Semana Santa ni el sol ni la siesta ni por supuesto los toros, que sólo son apoyados por un 35% de la población. No, señores: la identidad nacional se expresa esencialmente en nuestro amor a los bares“. Volverán, si tú vuelves”.

Como conclusión, se puede señalar que, en parte, estas medidas resultan necesarias para evitar una situación parecida a la de los meses de marzo, abril, mayo y junio en todos los hospitales españoles. TAmbién hay que pedir prudencia para quienes, teniendo síntomas similiares a los del COVID-19, sean prudentes y se queden en casa, no haciendo barbarides para propagarlo.

FUENTES:

  1. Dudas jurídicas sobre la cartilla covid y el registro en los bares. HERALDO DE ARAGÓN: https://www.heraldo.es/noticias/nacional/2020/07/28/dudas-juridicas-sobre-la-cartilla-covid-y-el-registro-en-los-bares-1388370.html
  2. ¿DNI para entrar en bares y restaurantes? De momento, solo en discotecas, pubs y salones de banquetes de algunas comunidades. DIRECTO AL PALADAR: https://www.directoalpaladar.com/actualidad-1/dni-para-entrar-bares-restaurantes-momento-solo-discotecas-pubs-salones-banquetes-algunas-comunidades
  3. ¿Estoy obligado a dar mis datos en lugares de ocio por COVID-19? Puede ser legal siempre y cuando sólo los traten autoridades sanitarias y haya una norma para ello. MALDITA.ES: https://maldita.es/malditatecnologia/2020/07/29/nombre-numero-ddiscoteca-covid-19-sanidad/
  4. Dudas legales sobre la Cartilla Covid y el registro en bares y restaurantes. GRUPO ÁTICO 34: https://protecciondatos-lopd.com/empresas/cartilla-covid-dudas-legales/
  5. ¿Cómo será el futuro de los restaurantes tras superar la pandemia del coronavirus? EXPANSIÓN.COM: https://www.expansion.com/fueradeserie/gastro/2020/04/29/5e9ff7f1468aeb991d8b45fc.html
  6. Consideraciones para restaurantes y bares: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/community/organizations/business-employers/bars-restaurants.html
  7. ¿Es obligatorio enseñar el DNI para entrar en bares, restaurantes, pubs y discotecas desde ahora? REVISTA IDEAL: https://www.ideal.es/sociedad/obligatorio-ensenar-dni-entrar-bares-discotecas-20200730103552-nt.html

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