Abogacía, búsqueda de trabajo, Derecho, despachos de abogados, Teletrabajo

El futuro del empleo en el sector jurídico. Parte II

En un artículo anterior de este blog se determinaba que la gran cantidad de cambios que están aconteciendo en sectores como la energía, la tecnología, la banca, el automóvil, a los que hay que añadir los efectos provocados por la pandemia por COVID-19, están revolucionando la forma de actuar en el sector jurídico, no sólo por afectar a la Administración de Justicia, sino también a los despachos de abogados, procuradores y demás entidades jurídicas.

A lo dicho en el anterior artículo, cabe añadir, en primer lugar, que, “en la actualidad, el futuro del trabajo es más incierto que nunca. Esto se debe, principalmente, a 2 factores: primero, los avances tecnológicos basados en la automatización y la inteligencia artificial están provocando la obsolescencia laboral de ciertos roles humanos, pero también la potenciación de muchos otros. Segundo, la pandemia por la COVID-19 está transformando de forma radical la manera en la que la sociedad funciona y trabaja, instaurando así una nueva normalidad en la que muy pocas cosas volverán a ser como antes.

Por esta razón, a continuación vamos a analizar cómo será el futuro del trabajo en el sector legal tanto por los avances tecnológicos como por la COVID-19, para que así puedas anticiparte a las tendencias del mercado jurídico en los próximos años.

¿Cómo va a ser el futuro del trabajo a nivel tecnológico?

futuro del trabajo

En líneas generales, existen 2 tendencias tecnológicas que están redefiniendo el cómo será el futuro del trabajo en la industria legal, dichas tendencias son el legaltech y el lawtech.

Sin embargo, hay que destacar que estas no se limitan solo a la tecnología, sino que también fomentan un cambio en la cultura organizacional y representan nuevos paradigmas laborales enfocados en abogados con mayores habilidades, capacidades, competencias, talentos y formaciones. Es decir, una nueva generación de letrados de alto rendimiento laboral.

Por ejemplo, la investigación sobre el futuro del trabajo de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) aborda el tema de cuáles serán las competencias necesarias para adaptarse con éxito al mundo laboral en los próximos años. Entre ellas destacan las capacidades de:

  • Comunicar eficazmente
  • Trabajar en equipo
  • Lograr soluciones creativas
  • Resolver problemas
  • Socializar eficazmente
  • Ser resiliente

En este sentido, los abogados deben comprender que, en el sector jurídico, la tecnología no representa una amenaza en el futuro del trabajo y que la automatización y la IA no están para sustituir el rol de los profesionales del Derecho. Todo lo contrario, el legaltech y el lawtech ayudarán cada vez más a los abogados en el desarrollo de esas “competencias necesarias” descritas en el estudio sobre el futuro del trabajo de la OIT, como lo es la coordinación del trabajo en equipo entre el socio y sus abogados, la comunicación eficaz con los clientes, y la resolución de problemas jurídicos. También, las nuevas tecnologías son fundamentales para lograr aumentar la productividad y la rentabilidad de las firmas.

Legaltech en el futuro del trabajo

futuro del trabajo pdf

El legaltech (de legal technology) se refiere a la aplicación de la tecnología en el ámbito jurídico para ayudar a que los profesionales del sector (abogados, gerentes legales, jueces, etc.) puedan ejercer sus funciones de manera más eficaz y eficiente.

Las herramientas del legaltech se centran principalmente en:

  1. Digitalizar los procesos para que estos sean mucho más ágiles y paperless.
  2. Automatizar procesos repetitivos para que el usuario no tenga que gastar tiempo en hacerlos manualmente.
  3. Aportar movilidad a través de la computación de la nube, permitiéndole al usuario poder utilizar la herramienta a través de cualquier dispositivo con conexión a internet (PC, laptop, tablet o smartphone), a cualquier hora del día (24/7) y desde cualquier parte del mundo.

En este contexto, el legaltech tiene un impacto directo en el futuro del trabajo jurídico ya que está empoderando a los abogados con unas capacidades nunca antes vistas, que los convierte en talento digital, y que cada vez van a ser más potentes. Veamos esto, por ejemplo, con 2 de los programas legaltech más utilizados por las firmas en América Latina:

  • TimeBillingX (de Lemontech): es un software de productividad y de business intelligence capaz de automatizar la facturación electrónica, de analizar el rendimiento productivo de cada abogado y de identificar los clientes más rentables para la firma.
  • CaseTracking (de Lemontech): es un software que se conecta y se sincroniza vía online con las páginas web de los Poderes Judiciales, lo cual le permite a los abogados consultar, controlar y gestionar las causas judiciales completamente a través de internet.

Si quieres saber más al respecto, revisa nuestra Guía para consultar y seguir procesos judiciales por internet.

Lawtech en el futuro del trabajo

futuro del trabajo oit

El lawtech se refiere a los programas informáticos que son capaces de cumplir funciones jurídicas sin la necesidad de la gestión de un abogado. Así, a través de herramientas de lawtech, las personas pueden acceder a servicios legales automatizados, prescindiendo de la contratación de los letrados, con lo cual la adaptación al cambio tecnológico también viene por parte de los clientes.

En este sentido, podemos entender mejor la diferencia entre legaltech y lawtech de la siguiente manera:

  • Legaltech: tecnologías que buscan ayudar a los abogados en sus procesos. 
  • Lawtech: tecnologías que buscan ayudar a los clientes en sus procesos jurídicos sin intervención de abogados.

Por lo general, las soluciones de lawtech utilizan algoritmos de inteligencia artificial, esto con la finalidad de dotar a los sistemas informáticos con la capacidad de procesar de forma precisa las solicitudes jurídicas de los usuarios. Un ejemplo de este tipo de tecnologías es DoNotPay, una aplicación móvil que dispone de un chatbot inteligente capaz de gestionar disputas legales relacionadas con arrendamiento, cobertura por maternidad, brechas de seguridad, entre otras.

Como verás, las soluciones de lawtech son un elemento que puede revolucionar el futuro del trabajo de los abogados, quienes podrían perder una importante cuota de mercado si este tipo de tecnologías se vuelven más potentes. Sin embargo, la ventaja del lawtech para los letrados es que se trata de una tendencia de actualidad jurídica que los está obligando a ser cada vez mejores profesionales.

Ante este panorama, se prevé que el futuro del trabajo en el sector legal se caracterice por una generación de abogados que sepan utilizar la tecnología a su favor (legaltech), en vez de permitir que esta les desplace (lawtech). Así como también, los abogados del futuro tendrán que ofrecer ventajas competitivas “más humanas”, como lo son una mejor calidad en el servicio al cliente, una atención más personalizada, etc.

Dicho esto, y aunque parezca una paradoja, el futuro del trabajo de los abogados a nivel tecnológico depende precisamente es de los abogados, no tanto de la tecnología.

¿Cómo será el futuro del trabajo después de la COVID-19?

futuro del trabajo bid

De acuerdo con el informe sobre el futuro del trabajo del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), en su capítulo ¿Cómo puede la tecnología facilitar la recuperación del empleo tras el COVID-19?, el teletrabajo es una de las 3 principales tendencias empresariales que se han acelerado con gran fuerza a raíz de la pandemia.

Esto se debe a que la crisis sanitaria provocó que muchos países decretasen estados de cuarentena, los cuales ocasionaron que la mayoría de empresas detuviesen sus operaciones debido a que el personal no podía asistir a sus respectivas instalaciones. Para solucionar el problema, las organizaciones comenzaron a adoptar el modelo de trabajo a distancia, incluyendo las firmas de abogados.

En este contexto, el teletrabajo se plantea como un pilar fundamental en el futuro del trabajo en la nueva normalidad post-COVID-19. Esto se debe, por un lado, a que las firmas han descubierto todos los beneficios que aporta el teletrabajo por encima del presencialismo (ahorro de costos, agilidad, productividad, etc.); por otro lado, a que seguirá siendo necesario respetar las medidas de distanciamiento social y de bioseguridad.

Lo interesante es que justo en este punto es donde converge todo lo que hemos descrito anteriormente. El futuro del trabajo vendrá condicionado tanto por el teletrabajo como por el legaltech, ya que son las tecnologías jurídicas las que les están permitiendo a los abogados adaptarse con éxito al trabajo remoto, y mantener este modelo a lo largo del tiempo en la nueva normalidad.

En conclusión, la transformación digital de las firmas ha sido necesaria para superar los retos del presente, pero también será necesaria para superar los retos que presenta el futuro del trabajo. Aquellos abogados que no evolucionen junto a las circunstancias que los rodean, entonces se quedarán rezagados en un mercado cada vez más competitivo y tecnológico”.

Dicho de otra manera, “la administración de justicia tuvo de acometer una serie de cambios para garantizar su funcionamiento en un momento realmente difícil, en el que la movilidad social se redujo de forma drástica mientras había que asegurar, de forma extraordinaria, las máximas garantías sanitarias. Además de introducir elementos formales para agilizar los procedimientos, como, por ejemplo, hacer que parte de agosto resultara hábil, desde el punto de vista de la ejecución se apostó por el uso de los medios telemáticos en los actos procesales, subrayando la importancia creciente de la legaltech.

Esta disciplina es, en pocas palabras, una nueva área del derecho cuyo objeto es su mejora general, desde un punto de vista práctico, a través de la implantación de tecnologías digitales. Forman parte de ella desde los procedimientos de envío de comunicaciones electrónicas hasta los gestores documentales digitales o, incluso, los innovadores chatbots jurídicos que mejoran continuamente por medio del machine learning y de la inteligencia artificial (IA).

El reto es que los procesos sean, además, paperless, automatizando actividades para que los clientes no tengan que perder tiempo en realizarlas manualmente y fomentando el uso de los smartphones y de los ordenadores para acceder y compartir, digitalmente, todos los documentos con el despacho jurídico a través de la Nube, por supuesto, a cualquier hora del día y desde cualquier parte del mundo. Uno de los problemas, indica Albert Ferré, Vicepresidente del Global LegalTech Hub, es que “aunque la mayoría de los despachos de hoy en día ya estamos en el cloud, todavía falta algo de tiempo para que nos digitalicemos al 100%, y en gran parte, no estamos más avanzados porque la administración aún no está preparada. Cuando eso suceda, cambiaremos nuestra forma de gestionar, eliminaremos las repeticiones y las acciones sin valor, sumando nuevas soluciones y proponiendo mejoras mediante la IA”.

Sin embargo, se espera que, a lo largo de los próximos meses, la tendencia hacia la introducción del legaltech dentro del sector crezca todavía más, de cara a optimizar los procesos de negocio y la relación con los clientes, permitiendo, además, que se mejore la toma de decisiones en un entorno en permanente cambio y en el que los riesgos son cada vez más frecuentes y con un peligro mayor. Por ello, uno de los principales retos para esta industria será el de acelerar la transformación digital, buscando, por un lado, no perder competitividad por las consecuencias derivadas de la pandemia y, por otro lado, adaptándose a las nuevas demandas de los consumidores, que quieren un trato más personalizado y una resolución de sus cuestiones de una manera más rápida y eficiente.

Juego de equilibrios

De hecho, la tarea de situar al cliente en el centro (también conocida como estrategia customer centric) de todos los procesos parece una obligación para un gran número de sectores. En el caso del segmento legal, los usuarios, que ya han probado, con satisfacción, las virtudes de una gestión a distancia pero más ágil y personalizada, parecen proclives a mantener esta nueva realidad, con independencia de lo que ocurra con la crisis sanitaria. La implantación de medidas destinadas a la automatización de actividades, junto a una organización operativa más económica del despacho, tanto desde el punto de vista monetario como desde el de la utilización del tiempo (menos viajes y desplazamientos, descenso en las reuniones presenciales, caída en la documentación física en favor de los archivos digitales, oficinas más pequeñas o, directamente, inexistentes,…), es muy probable que se traduzca, también, en una minuta sensiblemente más baja para los clientes, por lo que, al final, parece que todos ganan con este nuevo modelo en desarrollo.

En paralelo, y por paradójico que pueda parecer, el auge de la digitalización también está trayendo consigo un mayor enfoque del profesional hacia el cuidado máximo de la relación con el cliente. Es más, la tendencia hacia la automatización de procesos está provocando que la ventaja competitiva que distingue a unas empresas buenas de otras excelentes estriba en cómo de cualitativa es su estrategia comunicacional con los usuarios a lo largo de la prestación de servicios.

Desde el otro lado, los clientes, en un mundo cada vez más tecnológico, dan un valor mayor a las interacciones con personas reales, que les escuchen, que entiendan sus problemas y que les aporten soluciones profesionales pero, a la vez, con un factor de humanidad forjado a través de la empatía y del contacto personal. 

Como señala Albert Ferré, “aunque es impensable que los abogados dejemos de existir en cinco años, está claro que haremos cosas distintas, y es posible que pasemos a ser traductores jurídicos o complementos de la IA”. Sin embargo, advierte que “esto no debe asustarnos porque estoy convencido de que descubriremos nuevas cosas que podremos hacer y seremos buenos en ello, siendo esenciales porque podremos aportar el sentido común, la empatía y la experiencia”. En un sector cada vez más tecnológico, el valor de las interacciones con abogados, que escuchen y entiendan a los clientes, es cada vez mayor

Una de las vías para lograrlo es, por ejemplo, escuchar a los usuarios y procurar simplificar y adaptar el lenguaje que se utiliza en las reuniones y en los documentos oficiales, de cara a facilitar su comprensión. El apoyo de las nuevas tecnologías puede ser un complemento clave en este sentido, ya que se puede incorporar material visual que permita una asimilación mayor de los contenidos, o, también, diseñar herramientas digitales como apps que tengan un carácter pedagógico y cuya misión principal sea la de resolver dudas que surjan entre personas no profesionales del sector legal.

Qué se puede esperar del futuro

Aunque pueda sonar a ciencia ficción, países como Estonia o China tienen intención de legalizar muy pronto a jueces robots cuyas resoluciones sean perfectamente válidas. En el caso del país asiático, ya se ha presentado, incluso, el Tribunal de Internet de Pekín, que, de manera telemática, utilizará un juez virtual que resolverá litigios simples para descongestionar los saturados juzgados de la nación. El programa tiene plena capacidad para estudiar, en tiempo real, todos los casos anteriores similares, así como verificar la jurisprudencia existente. Por su parte, en el caso del pequeño Estado europeo de poco más de un millón de habitantes, está previsto que una serie de jueces virtuales basados, también, en la IA, comiencen a operar a finales de este año en la resolución de demandas de cantidades de hasta un máximo de 7.000 euros.

De hecho, hoy, la IA es una de las prioridades en la estrategia operativa de cualquier gran bufete internacional, muchos de los cuales ya poseen licencias de software que utilizan esta tecnología con fines predictivos. Por ello, cada vez es más frecuente que los despachos incorporen profesionales de otras disciplinas más allá del derecho, en especial, de ámbitos como la innovación y la tecnología, o la gestión y la administración de empresas, conscientes de que los clientes demandan una colaboración con ellos más estrecha, en un régimen casi de integración conjunta de actividades. En opinión de Albert Ferré, “los perfiles de los abogados del futuro van a ser muy específicos, lo que va a suponer que el 80% desaparezca porque si antes redactábamos un documento desde cero, ahora ya lo escribe un software y nosotros, simplemente, lo corregimos”. Sin embargo, advierte que entre los nuevos roles de estos profesionales destacarán los de “introducir KPIs, automatismos a los automatismos y generar sistemas cada vez más autónomos. Nuestro trabajo será la finalización de todo un proceso, traduciendo las necesidades de un cliente para la IA”.

En definitiva, el futuro del trabajo dentro del sector legal parece que obligará a los abogados a saber utilizar la tecnología y, sobre todo, a integrarla en su desempeño diario para mejorar su eficiencia productiva y la relación con sus clientes, de modo que puedan ofrecer una atención más personalizada, más cuidada y de mayor calidad, con un carácter definitivamente más humano”.

Por tanto, lo que se puede esperar es una mayor implantación de las nuevas tecnologías en el ámbito de actuación de la abogacía ante juzgados y tribunales, así como una forma más tecnológica de actuación en otros ámbitos jurídicos como hacer un testamento, inscripciones en cualquier tipo de Registro (civil, de la propiedad, etc.).

En segundo lugar, se ha de destacar que “la crisis sanitaria ha obligado a reestructurar toda la administración de justicia. Se ha habilitado parte de agosto como hábil, la preferencia del uso de medios telemáticos en actos procesales, así como la posibilidad de convertir temporalmente algunos órganos judiciales en órganos asociados al COVID-19

Además, la administración de justicia también ha puesto en marcha su propio plan de desescalada que decidirá en las próximas semanas cuando se reanudan los plazos procesales y ha establecido medidas adicionales de protección dentro de los juzgados para todos los profesionales. 

El reto para el sector va ser cambiar los ritmos de trabajo de las empresas ante estos cambios. Los despachos profesionales tendrán que reorganizar sus casos ante el reinicio de los plazos procesales y la realización telemática de algunas gestiones. 

El papel de la Legaltech en un mundo pos-COVID

Si una lección nos ha dejado esta crisis es que la legaltech seguirá siendo clave en la transformación digital del sector legal y que ha ayudado y seguirá ayudando a mitigar la pérdida de facturación de los negocios legales de todo el mundo. 

El COVID-19 ha abierto la puerta de la innovación en multitud de negocios, que han visto en la adopción de soluciones tecnológicas la oportunidad de reducir costes a la vez que les permiten seguir controlando y desarrollando el negocio en la nube. Ya no se trata de una opción, pues la digitalización del negocio ahora puede ser la diferencia entre superar la crisis o no. 

En los próximos meses esto va a seguir siendo así: la necesidad de optimizar el presupuesto va a obligar a optimizar los procesos de negocio y la relación con los clientes, objetivos que están en la base de toda legaltech. La principales soluciones tecnológicas que se van a adaptar serán aquellas basadas en inteligencia artificial y aprendizaje automático, que permitirán tomar mejores decisiones en un entorno muy cambiante y de mayor riesgo

El reto para el sector será acelerar la transformación digital para no perder competitividad y adaptar sus negocios para que estos puedan seguir funcionando ante un parón como el del COVID-19 ha significado estas semanas.

Áreas del derecho que se verán afectadas por la crisis del COVID-19

La crisis ha afectado a todas las áreas del derecho, sobre todo por las medidas urgentes que se han tomado a nivel legislativo en ciertas materias, por la paralización de los juzgados y por el previsible aumento de asuntos ligados a las consecuencias del COVID-19 en los próximos meses.

  • Derecho laboral: Tanto empresas como trabajadores van a requerir de asesoramiento legal y se prevé un aumento significativo de la litigiosidad a causa de despidos, tramitación de ERTEs y futuros ERE, así como conflictos que puedan derivar de los cambios organizativos en el trabajo a consecuencia de la alarma sanitaria. 
  • Derecho concursal: La publicación de la nueva Ley de Derecho Concursal ha introducido numerosas medidas, algunas de ellas temporales a causa de la crisis sanitaria del COVID-19. 
  • Derecho de familia: A la previsión del aumento de divorcios, se le sumarán también asuntos relacionados con el COVID-19 como las modificaciones en el régimen de visitas, las pensiones de alimentos o la custodia de menores. 
  • Derecho público: El Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 intenta paliar la incidencia de la crisis sanitaria en la licitación y ejecución de determinados tipos de contratos del Sector Público. 

El reto para el sector legal será adaptarse a estos cambios legislativos y actualizarse constantemente en todas las áreas del derecho, que en menor o mayor medida han sido afectadas por la situación

Una crisis que puede convertirse en una oportunidad

El sector legal se enfrenta a grandes cambios y a un periodo de incertidumbre donde las decisiones tendrán un enorme peso en los próximos meses. La clave será adaptarse a los cambios propiciados por la propia administración de justicia, optimizar los procesos de negocio y abrazar soluciones legaltech que permitan reducir costes y realizar la ya obligatoria transformación digital y actualizar conocimientos jurídicos en base a los importantes cambios legislativos que se están produciendo. Solo así, la crisis se convertirá en una oportunidad para el sector.”  

En tercer lugar, se ha de destacar que “La crisis ha puesto al descubierto las debilidades de algunas empresas, a la vez que otras han dejado patentes sus fortalezas. De ambos grupos se desprende un mismo aprendizaje: esta situación excepcional ha demostrado que, al facilitar el trabajo en cualquier momento y desde cualquier lugar, las soluciones tecnológicas, incluido el sector jurídico, son elementos clave de la continuidad del negocio. Acaso la pandemia sirva de base para definir las tecnologías “imprescindibles” que mantendrán operativo el mundo del derecho. Pero, mientras este prosigue su andadura, el interés se centrará en las aptitudes que ayudarán a una organización a prosperar en el nuevo paisaje que despunta. ¿Están los profesionales jurídicos preparados para atender las demandas que se presentan ante ellos? En 2020, Wolters Kluwer publicó una encuesta independiente, con el título de El abogado del futuro 2020: impulsores del rendimiento, en la que valoraba la preparación y la resiliencia en el sector. La encuesta, realizada en enero de 2020, incluye las opiniones de 700 profesionales jurídicos de EE. UU. y nueve países europeos. En ella se analizaron las tendencias que afectan al futuro del derecho en las principales áreas sujetas a una transformación significativa y el grado de preparación de las organizaciones jurídicas para impulsar y suministrar respuestas de alta calidad. De las conclusiones de la encuesta se desprende que hay vacíos que llenar y oportunidades para el progreso. El presente informe sobre la encuesta de El Abogado del futuro 2020 cubre cinco áreas relacionadas con el desempeño de los profesionales en los tiempos venideros y con los impulsores del rendimiento: tendencias principales y preparación en la profesión jurídica; impulso a las relaciones de éxito entre clientes y bufetes; el departamento jurídico en un entorno cambiante; el bufete de abogados en un entorno cambiante, e inversiones en tecnología y ventajas. Resultados clave de la encuesta Realizada antes de que la crisis estallara en su toda su amplitud, la encuesta revelaba ya que los abogados ven en la tecnología una fuerza clave de su profesión y un elemento fundamental para mejorar las relaciones, el rendimiento y la productividad. De hecho, la importancia creciente de la tecnología jurídica la entienden como tendencia principal el 76% de los encuestados, tanto en Europa como en EE. UU., ya sea en bufetes de abogados, departamentos jurídicos corporativos y empresas de servicios. La encuesta puso también de manifiesto la existencia de diversos vacíos en la comprensión, las expectativas, la experiencia, las prioridades y las aptitudes, tanto entre bufetes y departamentos jurídicos de empresas como en el interior de los mismos. Lo positivo es que se han impulsado esfuerzos para solventar estas insuficiencias. La encuesta determinó que, a comienzos de 2020, muchos bufetes de abogados, guiados por las expectativas de sus clientes, ya habían comprendido la urgencia de mejorar los servicios y las prestaciones. Las firmas centradas en sus clientes reconocían la importancia de fomentar la productividad y la eficiencia, y de ayudar a los clientes a desenvolverse en un entorno de creciente complejidad. Buscaban ya formas de fomentar la innovación, reforzar las áreas de especialización y ampliar la colaboración, sin olvidar la mejora de la rentabilidad económica. Con todo, muchos de ellos encaran notables desafíos mientras avanzan en la senda de su transformación.

Tendencias En las conclusiones concretas de la encuesta El abogado del futuro 2020 de Wolters Kluwer, se abordan las tendencias, los avances y los retos venideros para la profesión jurídica. • En conjunto, menos de un tercio de los abogados opinan que su organización está muy preparada para seguir el ritmo de los cambios en el mercado jurídico. • La dificultad de gestión del cambio y la resistencia al mismo por parte de la dirección se señalan como principales barreras para aplicar los cambios en los departamentos jurídicos de empresas (65%) y los bufetes de abogados (53%). • La importancia creciente de la tecnología jurídica es la principal tendencia con repercusión según el 76% de los encuestados de Europa y EE. UU., tanto en bufetes de abogados como en departamentos jurídicos corporativos y en empresas de servicios para otras empresas. Solo el 28% de los encuestados indican que su organización está muy preparada para hacerle frente. • Cumplir con las expectativas cambiantes del cliente/la dirección se señala como una tendencia con alto impacto; aun así, solo el 31% de los encuestados consideran que están preparados. Relaciones clientes-bufetes • En su evaluación de los bufetes de abogados, los departamentos jurídicos de empresas destacan tres criterios principales que aquellos deben cumplir:  Capacidad de utilizar la tecnología para mejorar la productividad/eficiencia y los procesos de colaboración/trabajo.  Capacidad de especialización.  Capacidad de entender las necesidades de los clientes y la asociación con ellos. • Los bufetes de abogados creen que los departamentos jurídicos valoran el precio como el criterio más importante, seguido por la comprensión de las necesidades del cliente, la especialización y el uso de tecnología para mejorar. • Una diferencia interesante es que, al valorar los atributos que consideraban más importantes en su bufete de abogados y el modo en que este respondía a tales atributos, las respuestas de los departamentos jurídicos a las siguientes afirmaciones fueron:  Está especializado en los tipos de servicios que necesitamos: el 80% afirma que es importante; el 34% indica que describe muy bien su bufete actual.  Demuestra eficiencia y productividad: el 79% afirma que es importante; el 28% indica que describe muy bien su bufete actual.

Dota al personal con las herramientas adecuadas para realizar nuestro trabajo: el 76% afirma que es importante, el 30% indica que describe muy bien su bufete actual. Ofrece la mejor relación precio/valor: el 76% afirma que es importante; el 32% indica que describe muy bien su bufete actual. Confía en que el bufete cubrirá las necesidades: el 76% afirma que es importante, el 37% indica que describe muy bien su bufete actual. • El 71% de los abogados de empresa manifiesta una postura neutra o moderadamente satisfecha con respecto a su actual bufete de abogados; el 26% está muy satisfecho; el 3% se declara insatisfecho. Departamentos jurídicos de empresas • Los cambios principales que esperan los departamentos jurídicos en los próximos tres años comprenden: mayor uso de tecnología para mejorar la productividad; mayor colaboración y transparencia entre bufetes y clientes, y mayor énfasis en la innovación. • Los principales desafíos actuales para los departamentos jurídicos de empresas son: reducir y controlar los costes jurídicos externos; gestionar las crecientes demandas sobre el departamento jurídico de la empresa, y automatizar las tareas rutinarias y aplicar la tecnología en los procesos de trabajo. • El 82% de los abogados de empresa afirman que es importante que los bufetes de abogados trabajen con tecnología especializada. • En tres años, el 81% de los abogados de empresa pedirán a los bufetes con los que piensan trabajar que describan la tecnología que utilizan para ser más productivos; el 41% ya lo hace hoy en día. • Los macrodatos y el análisis predictivo son las tecnologías transformacionales que, según el 67% de los abogados de empresa, tendrán una repercusión importante en los próximos tres años; aun así, solo el 25% afirma que entiende muy bien estas tecnologías. Bufetes de abogados • Entre los cambios principales que esperan hacer los bufetes en los próximos tres años figuran: mayor uso de la tecnología para mejorar la productividad; mayor especialización de los servicios jurídicos ofrecidos, y mayor énfasis en la innovación. • Aun centrados en el cliente, muchos bufetes indican que se esfuerzan por mantener el ritmo de los cambios, donde solo:  El 26% está muy preparado para usar la tecnología para mejorar los servicios de los clientes.  El 26% lo está para ofrecer mayor especialización.  El 25% se siente muy preparado para mantener el ritmo de las necesidades cambiantes de los clientes. • Para garantizar que cumplen las expectativas de los clientes, el 67% de los bufetes de abogados declaran que invierten en nuevas tecnologías como soporte a las operaciones del bufete y el trabajo de los clientes. • La inteligencia artificial es la tecnología transformacional de la cual el 59% de los bufetes de abogados esperan mayor repercusión en los próximos tres años, aunque solo el 22% la conoce muy bien. Tecnología • Para todos los encuestados, la tecnología es el principal impulsor del cambio:  El 82% predice que el mayor uso de la tecnología modificará la forma de suministrar el servicio.  El 63% espera que los macrodatos y el análisis predictivo tendrán una repercusión significativa en el sector en tres años.  El 56% espera aumentar el gasto en soluciones tecnológicas jurídicas en los próximos tres años. • Los profesionales jurídicos declaran que las cuestiones de organización, que comprenden la falta de una estrategia sobre tecnología, la resistencia al cambio de la dirección y la ausencia de procesos de gestión del cambio, integran la principal categoría de resistencia a la introducción de nuevas tecnologías. • Los líderes tecnológicos seguirán en la vanguardia: entre los bufetes, el 62% de los situados en la vanguardia tecnológica refieren que sus beneficios aumentaron en el año precedente, frente al 39% de los bufetes en transición y solo el 17% de los rezagados. • En todos los ámbitos de preparación relacionada con la tecnología, el personal, la organización y el enfoque en el cliente, las empresas en la vanguardia tecnológica también obtuvieron mejores resultados que otras con menor uso de la tecnología, tanto en bufetes como en departamentos jurídicos”.

Por tanto, se ve mucho teletrabajo y mucha tecnología en el futuro del trabajo del sector legal.

FUENTES:

  1. Futuro del trabajo: ¿cómo será en el sector legal? LEMONTECH BLOG: https://blog.lemontech.com/futuro-del-trabajo-como-sera-en-el-sector-legal/
  2. El futuro inmediato del sector jurídico pasa por un abogado con ‘máquina’. PERIÓDICO EL ECONOMISTA: https://www.eleconomista.es/legislacion/noticias/10002267/07/19/El-futuro-inmediato-del-sector-juridico-abogado-con-maquina.html
  3. COVID-19: El presente y futuro del sector legal. ALIER ABOGADOS: https://alierabogados.com/covid-19-presente-futuro-sector-legal/
  4. EL ABOGADO DEL FUTURO: https://landings.wolterskluwer.es/abogado-del-futuro-2020/#formulario
  5. COVID-19 en el sector legal: oportunidades ante la crisis. VLEX BLOG: http://spanish.vlexblog.com/covid-19-en-el-sector-legal-oportunidades-ante-la-crisis/
  6. El futuro del sector legal en un mundo Pos-COVID. VLEX BLOG: http://spanish.vlexblog.com/el-futuro-del-sector-legal-en-un-mundo-pos-covid/
  7. Las principales claves del sector legal en el futuro. ESTAR DONDE ESTÉS: https://estardondeestes.com/movi/es/articulos/las-principales-claves-del-sector-legal-en-el-futuro

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