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Menores e internet

Internet se ha convertido no sólo en una pestaña al mundo, sino también en un mundo para la ciberdelincuencia, a través de la red oscura, la cual permite a los criminales actuar para atacar los derechos de los ciudadanos honrados. Y no sólo para los adultos, sino que también los menores están en peligro (sobre todo los menores).

En primer lugar, se ha de señalar que “estamos más que acostumbrados a que nuestros hijos utilicen Internet en cualquier momento y a cualquier edad. Como padres tenemos la responsabilidad de saber manejar bien Internet para que nuestros hijos tengan una buena guía en su uso. Todos sabemos la importancia que tiene el conocer la seguridad infantil en Internet para proteger a nuestros hijos, pero también resulta primordial escuchar si tu hijo tiene problemas online y conocer los peligros que puede haber.

Existen muchas razones por las que el uso de Internet puede ser peligroso para los niños y adolescentes. A continuación quiero hablarte de ello para que seas consciente y que de éste modo, puedas estar alerta sobre los posibles problemas que pueda ocasionarle Internet a tus hijos.

Falsas identidades

Las falsas identidades son muy fáciles de crear, por lo que hacer nuevos amigos en línea es fácil, pero es muy diferente a hacerlo en persona. No se puede ver quién está al otro lado de la pantalla y puede ser alguien que esté mintiendo.

Internet hace que sea más fácil para cualquiera acceder a las personas de cualquier parte del mundo. Por ejemplo, si tu hijo está usando sitios webs o redes sociales, quizá le pidan tener más de una edad en concreto y puede mentir para poder acceder y ver el contenido. Otro ejemplo, es que alguien mienta sobre su identidad para poder acceder a chatear con niños y adolescentes con objetivos sexuales, como hacen los pederastas.

Depredadores de Internet

Los depredadores de Internet lo tienen fácil teniendo falsas identidades online. Muchas veces, las personas que mienten sobre su edad son depredadores de Internet y siempre suelen ir con segundas intenciones. Estos depredadores suelen tener como objetivo acercarse a niños, niñas y adolescentes. Por desgracia, muchos niños y adolescentes no se dan cuenta de que la otra persona es un depredador hasta que es demasiado tarde, como cuando tratan de acercarse a los hijos o ponerse en contacto con ellos en persona.

Hay muchos sitios online

Son muchos sitios web que existen en Internet y es necesario enseñarles lo bueno y lo malo que puede haber en línea. Es por esto que los padres deben emplear un tiempo para investigar y también para tener un control parental en los dispositivos electrónicos a los que acceden sus hijos. Tener tantos sitios web para elegir puede ser peligroso. Tu hijo puede tener acceso a sitios web, redes sociales, salas de chat para adultos, sitios web pornográficos o sitios web de naturaleza violenta. Por esto es tan importante el control online.

La información no es privada

No toda la información es privada. Desafortunadamente, muchas personas, incluidos los niños y los padres, no saben que la información que se publica en línea no siempre es de carácter privado. Para empezar, la mayoría de los adolescentes tienen sus perfiles en Facebook y en muchos casos lo tienen en público en lugar de en modo privado. Esto significa que cualquiera puede verlo, por eso es tan importante hablar sobre los hijos acerca de la privacidad de Internet.

Lo que se cuelga en Internet se queda en la red aunque pasen años e incluso aunque se haya eliminado el contenido en la página original, por éste motivo resulta tan importante vigilar bien lo que se cuelga en Internet o en las redes sociales. Es muy importante concienciar a los hijos sobre ésto para que sean prudentes.

Los niños tienen control

Cuando los niños utilizan Internet están teniendo el control sobre lo que hacen, pero en muchas ocasiones no saben cómo manejarlo. Aunque creas que tu hijo adolescente es maduro nunca se sabe. Puedes pedirle a tu hijo que no hable con extraños, puedes pedirle que no comparta su número de teléfono ni que comparta fotos con extraños… pero esto no significa que siempre cumpla las reglas. Por eso, es totalmente necesario controlar el uso de Internet que tienen nuestros hijos”.

En segundo lugar, se ha de indicar que “las nuevas tecnologías e Internet son una herramienta útil para aprender, comunicarse y divertirse. Sin embargo, como cualquier instrumento o actividad, tienen sus peligros, especialmente para los más indefensos: los niños y adolescentes. Te explicamos las cinco amenazas más comunes a las que pueden enfrentarse tus hijos cuando utilizan Internet y te damos algunos consejos generales para prevenir problemas al navegar por la Red.

CINCO AMENAZAS ‘ONLINE’

  1. 1. Contenido inapropiado. Uno de los peligros más comunes cuando un menor navega por Internet es que acceda a material que no es adecuado para su edad, ya sea de carácter sexual, violento o relacionado con temas como las drogas, las armas, los juegos de azar etc. Los niños pueden toparse con este tipo de estos contenidos mientras buscan información, juegan o ven un video, al aparecer en muchas ocasiones en forma de banners, pop-ups o enlaces publicitarios que les derivan hacia otras páginas web. En este enlace puedes ver qué debes vigilar al respecto.
  2. 2. Ciberacoso. El acoso escolar o bullying se ha extendido del centro escolar al mundo virtual. El acceso de los niños y adolescentes a ordenadores, móviles y tabletas con conexión a Internet facilita las agresiones en cualquier momento y lugar y, además, con mayor posibilidad de anonimato. Este tipo de acoso se realiza a través de mensajes de texto o correos electrónicos, imágenes, videos y otras publicaciones ofensivas en redes sociales. En esta web hay información de las claves para detectar y prevenir el  ciberacoso y esta guía recopila consejos para padres y educadores.
  3. 3. Sexting. Se produce cuando se envían fotografías, audios o videos de carácter sexual, generalmente a través del teléfono móvil. En este caso, lo esencial para la prevención es concienciar a los adolescentes de la importancia de no enviar nunca este tipo de contenidos, incluso aunque el destinatario sea una persona de confianza, ya que nunca pueden estar seguros del uso que se dará a la información. Esta web incluye mucha información, consejos y videos sobre el tema, para padres e hijos.
  4. 4. Grooming. Este término se refiere a las prácticas online de adultos que tratan de ganarse la confianza de los menores con el fin de conseguir imágenes de carácter sexual, acosarles e, incluso, explotarles sexualmente. Guarda una estrecha relación con la pornografía infantil y la pederastia en Internet. En esta web hay consejos y recursos para tratar este tema con tus hijos y prevenirles contra los ciberdepredadores. Además, recuerda que, ante cualquier problema de acoso sexual online, puedes recurrir al Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil.
  5. 5. Revelación de información. Ya sea de forma consciente, en una conversación de chat o en una red social, o inconsciente, a través de engaños (estafas, falsas ofertas, sorteos o regalos), tu hijo puede revelar sus datos personales online sin darse cuenta del peligro que supone. Ignorar correos que piden cualquier tipo de información, no introducir nunca datos como la dirección postal o el teléfono móvil en ninguna web por muy segura que parezca o evitar el uso de aplicaciones o software que suministren la ubicación son algunas prácticas seguras para evitar este problema. Este video propone una buena reflexión y anima a utilizar en Internet la misma lógica de privacidad que en la vida real. Esta web propone un juego para descubrir cuánto sabes de protección de datos personales en la Red. “.

En segundo lugar, cabe señalar la necesidad de enseñar a los más jóvenes a utilizar no sólo internet, sino también todos los servicios que ofrece. Asimismo, también hay que destacar la necesidad de los que ejercen la patria potestad de enseñar a los menores a utilizar internet para hacer el bien, bien usándolo para buscar información en la realización de tareas que les hayan mandado en el colegio o el instituto, así como a no llevar a cabo acciones delictivas. En este punto cabe recordar que una buena educación basada en valores de respeto a los demás ayuda mucho. Además, también cabe destacar la obligación de los padres de saber que los menores, a partir de los catorce años, ya tienen responsabilidad penal.

En tercer lugar, se ha de indicar que, “tal y como hemos comentado, hay que partir de la base de que las Redes Sociales son una herramienta que, en sus inicios, nacieron con la vocación de mantener el contacto con personas que los usuarios habían conocido en el colegio y/o en la universidad y que, al pasar a otra etapa formativa o laboral, se veían abocados a perder el contacto por el distanciamiento. Es por ello que, en un principio, las Redes Sociales no fueron pensadas para niños, ni, por supuesto, su público target —su público objetivo— eran los menores de edad. Quizás por eso, en la práctica totalidad de las Redes Sociales, la edad mínima de acceso son los catorce años.

Sin embargo, está más que comprobado que, desde los ocho-nueve años, los menores entran en las Redes Sociales y se registran, con o sin el conocimiento de sus padres, poniendo únicamente una fecha de nacimiento anterior a la suya y haciendo el cálculo para que supere la edad mínima exigida por la plataforma. A esta facilidad de acceso, se le tiene que añadir que únicamente se pide un nombre, un apellido, una contraseña y una dirección de correo electrónico —datos que todos los menores pueden proporcionar sin apenas esfuerzo ni dificultad—.

Es por ello que, en todas las Redes Sociales, existen miles —en algunos casos, millones— de perfiles de usuarios que no cuentan con la edad mínima exigida por la red social pero que, por el contrario, se alzan como usuarios activos y con un manejo más que ágil de la red social —nos atrevemos a decir que dicho manejo no suele ser tan ágil en lo que respecta a la configuración de privacidad de las mismas—.

En este sentido, traemos a colación una reunión mantenida entre los dirigentes de Tuenti y el Director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) donde la citada red social se comprometió a depurar los perfiles que aparentasen ser titularidad de un menor de 14 años, instándoles al envío del Documento Nacional de Identidad que acreditase que superaban la edad mínima exigida en un plazo de 92 horas, ya que en caso contrario se procedería a la cancelación de sus cuentas.

Las cifras de este proceso son realmente llamativas y clarificadoras del escaso control de verificación de edad puesto que en la citada reunión los dirigentes de Tuenti indicaron que más de un 90% de los usuarios requeridos por la red social a mostrar un documento que acreditase que fueran mayores de 14 años, no respondieron a la solicitud y, por tanto, sus cuentas fueron bloqueadas, tal y como acordaron Tuenti y la AEPD en una reunión que tuvo lugar en abril de 2009 donde valoraron los riesgos de privacidad de los menores de edad que hacían uso de la red social.

Siguiendo con el caso de Tuenti, queremos llamar la atención sobre su deseo de cumplir con la normativa española en materia de protección de datos en todo momento; desde su concepción, en la que exigía los catorce años como edad mínima de acceso, pasando por la ya citada verificación de edad de sus usuarios a instancia de la AEPD y finalizando por la reciente modificación de la aplicación móvil que permite la descarga de todas las fotografías que el usuario ha compartido en Tuenti, de manera que, una vez descargadas y si el usuario lo desea, pueda darse de baja de la citada red social puesto que, en los últimos años, el número de usuarios activos en Tuenti ha sufrido una gran merma y todo apunta a que los usuarios que siguen teniendo cuenta en Tuenti es por miedo a perder las fotografías que subieron cuando eran usuarios activos de la misma”.

En cuarto lugar, se ha de señalar la necesidad de adoptar medidas para enseñar a los menores a utilizar internet y las redes en su beneficio y en el sentido de ayuda para aprender, y no para hacer daño a sus semejantes.

Como conclusión, cabe señalar la necesidad de adoptar asignaturas en los planes de estudio para concienciar a los menores y a los padres sobre estos problemas.

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