Derecho Constitucional, Derecho penal, Derecho procesal, Derecho procesal penal

La localización permanente

El objeto de esta entrada es analizar una de las penas privativas de libertad existentes en nuestro sistema penal. Ojalá sea de interés para los lectores.

En primer lugar, se ha de “tener también en cuenta que la pena de localización permanente, puede ser pena principal o pena alternativa de prisión e incluso subsidiaria de la responsabilidad personal por impago de multa. Con la nueva reforma que se lleva a cabo del Código Penal con la LO 5/2010, de 22 de junio, la localización permanente también experimentó un cambio considerable, Pero surgió un problema como consecuencia de la ampliación de la pena de la localización permanente, pues al tratarse de una pena privativa de libertad, con una duración amplia, y cuyo cumplimiento debe verificarse en el domicilio o en el lugar designado por el Juez, fuera de un Centro Penitenciario, motivaba que la supervisión y control fuera bastante complicado. Nos vamos a encontrar que el cumplimiento de la pena de localización permanente se va a llevar a cabo a través de un régimen ordinario, donde el cumplimiento se llevará a cabo o bien en el domicilio del condenado o en el lugar que designe el Juez o el Tribunal en la Sentencia; y un régimen extraordinario, donde el cumplimiento se llevará a cabo en centro penitenciario. Destaca la importancia de la intervención de la Administración Penitenciaria con la audiencia del condenado. Y la implantación de los sistemas telemáticos para controlar el cumplimiento de la pena de localización permanente”.

En segundo lugar, se ha continuar “diciendo que la pena de localización permanente, puede ser pena principal o pena alternativa de prisión e incluso subsidiaria de la responsabilidad personal por impago de multa. Y es a partir de la reforma del Código Penal por la L.O. 15/2003, de 23 de Noviembre, cuando se incorpora la localización permanente al Código Penal, destacando que fue presentada como una novedad, pero pronto la Doctrina pondría de manifiesto que esto no era cierto, pues existía en nuestro derecho penal un antecedente en lo que hasta entonces se conocía como “arresto domiciliario”

Con la reforma del Código Penal por la LO 5/2010, de 22 de junio, se le confiere una mayor extensión y contenido a la localización permanente.

Pero el problema surgió como consecuencia de la ampliación de la pena de la localización permanente, pues al tratarse de una pena privativa de libertad, con una duración amplia, y cuyo cumplimiento debe verificarse en el domicilio o en el lugar designado por el Juez, fuera de un Centro Penitenciario, motivaba que la supervisión y control fuera bastante complicado

La reforma del Código Penal por la LO 5/2010, de 22 de Junio, a la que nos hemos referido anteriormente, desemboco en el R.D. 840/2011, de 17 de Junio,” por el que se establecen las circunstancias de ejecución de las penas de trabajo en beneficio de la comunidad y de localización permanente en centro penitenciario, de determinadas medidas de seguridad, así como de la suspensión de la ejecución de las penas privativas de libertad y sustitución de penas, que ha procedido a la derogación del RD 515/2005, de 6 de mayo.”

Por último, en la última reforma llevada a cabo por la LO 1/2015, la localización permanente no sufrió ninguna modificación, sigue estando regulada en el Art. 37 del Código Penal, siendo realmente el problema que “la configuración de la pena ha cambiado, y ya no encontramos ante una pena menos grave, si no, ante una pena leve pues el propio artículo 33 del Código penal en el punto 4 apartado h), configura a la pena de localización permanente como una pena de carácter leve cuando sea de un día a tres meses””.

En tercer lugar, se ha de señalar que, “de confomidad con el artículo 37 del Código Penal, su cumplimiento obliga al penado a permanecer en su domicilio o en lugar determinado fijado por el juez en sentencia o posteriormente en auto motivado.

No obstante, en los casos en los que la localización permanente esté prevista como pena principal, atendiendo a la reiteración en la comisión de la infracción y siempre que así lo disponga expresamente el concreto precepto aplicable, el Juez podrá acordar en sentencia que la pena de localización permanente se cumpla los sábados, domingos y días festivos en el centro penitenciario más próximo al domicilio del penado.

La localización permanente tendrá una duración de hasta 6 meses. Por otra parte, si el reo lo solicitare y las circunstancias lo aconsejaren, oído el ministerio fiscal, el juez o tribunal sentenciador podrá acordar que la condena se cumpla durante los sábados y domingos o de forma no continuada.

Si el condenado incumpliera la pena, el juez o tribunal sentenciador deducirá testimonio para proceder de conformidad con lo que dispone el artículo 468 del Código Penal (delito de quebrantamiento de condena).

Para garantizar el cumplimiento efectivo, el Juez o Tribunal podrá acordar la utilización de medios mecánicos o electrónicos que permitan la localización del reo.

Su desarrollo reglamentario se produjo por el Real Decreto 840/2011, de 17 de junio, por el que se establecen las circunstancias de ejecución de las penas de trabajos en beneficio de la comunidad y de localización permanente en centro penitenciario, de determinadas medidas de seguridad, así como de la suspensión de la ejecución de las penas privativas de libertad y sustitución de penas. Su Capítulo III (artículos 12 y 13 RD 840/2011, de 17 de junio) regula actualmente el procedimiento de cumplimiento de la pena de localización permanente, pero exclusivamente en centro penitenciario.

Se prevé como pena principal en tres supuestos, todos ellos en el ámbito de la violencia de género y familiar, en los que se impone que la pena se cumpla en domicilio distinto y alejado del de la víctima. Estos son: amenazas del art. 171.7 CP, coacciones del art. 172.3 CP e injurias del art. 173.4 CP, de carácter leve y cuando afecten a alguno de los sujetos mencionados en el art.173.2 CP.

El art. 37 CP no se ha modificado por la LO 1/15, por lo que ni su configuración como pena privativa de libertad, ni su naturaleza, ni su duración hasta seis meses, ni su régimen de cumplimiento se han modificado. Sin embargo, si ha desaparecido como pena menos grave del catálogo del art. 33 CP, que sólo la incorpora como pena leve de un día a tres meses, lo que reconduce su aplicación exclusivamente a los delitos leves”.

En cuarto lugar, se ha de decir que, “partiendo del Art. 37 del Código Penal, podemos decir que en relación con el lugar donde el penado debe cumplir la pena de localización permanente, nos encontramos, por un lado, un régimen ordinario, donde el cumplimiento de la pena puede ser en el propio domicilio, o en el lugar que designe el juez en la Sentencia; o por otro lado un régimen extraordinario, cuando procede cumplir la pena los sábados, domingos y días festivos. Vamos a continuación a estudiar cada uno de estos regímenes:

  1. Régimen Ordinario

Debemos partir del Art. 37.1 del Código Penal, donde se establece la obligación del penado de cumplir la pena en el domicilio o lugar designado por el Juez o Tribunal.

En cuanto al lugar de cumplimiento, debe ser fijado por el Juez en la propia Sentencia donde fija la pena de localización permanente, o mediante Auto posterior a la Sentencia, debidamente motivado. Dentro del lugar debemos distinguir dos casos como hemos visto en el Art. 37.1 del Código Penal.

– Cumplimiento en el propio domicilio del condenado: A este respecto la doctrina mayoritaria ha manifestado que por domicilio se entiende la morada donde reside material y habitualmente el condenado, conforme a un criterio sustantivo y no formal (domicilio civil, fiscal, etc.). Pero nos podemos encontrar que el Juez o Tribunal fije otro lugar distinto al domicilio para dar cumplimiento a la pena, cuando el condenado careciera de domicilio o cuando así lo determine expresamente la ley. Así con respecto a un domicilio diferente, la doctrina e incluso la Circular 2/2004, de 25 de noviembre, de la Fiscalía General del Estado, dicen que ese domicilio va a ser subsidiario al habitual, cuando haya una justificación para ello.

– Cumplimiento en el lugar designado por el Juez en la Sentencia, porque el condenado carezca de domicilio o porque el condenado conviva con la víctima.  Este caso, es decir “cuando el sujeto carezca de domicilio, está pensado para aquellos que llamamos sin techo, es decir, personas con régimen de vida transeúnte o para quienes se encuentren accidentalmente en España y deban cumplir esta pena. GARCÍA ALBERO, establece un concepto de domicilio, para las personas que están en esta situación y entiende que, será un lugar que por supuesto, será cerrado y que deberá asimilarse a lo que sería el domicilio del penado si este dispusiera de un lugar en el que residiera con habitualidad”.[11] A este respecto también se ha pronunciado la Fiscalía General del Estado, a través de la Circular 2/2004, de 22 de Diciembre, donde “aclara que, deberán ser los propios fiscales los que confirmen que el penado no tiene un lugar donde pueda residir, y deberán hacerlo en la fase del interrogatorio”. [12]

a) Cumplimiento de la pena de localización permanente en los casos de condena por Violencia de Género

Con la nueva regulación el legislador lo que pretende es otorgar una mayor protección a la víctima de violencia de género, separándola de su agresor. Así van a ser los Jueces o Tribunales, los que tendrán en cuenta esta circunstancia, para que de conformidad con el Art. 37.1 del Código Penal, determinen que el agresor deba cumplir la pena de localización permanente en un lugar distinto de donde vive su víctima. Recordando que solo se fija la localización permanente en los casos de delitos leves de amenazas (Art. 171.1), coacciones (Art. 172.3) y vejaciones o injurias (Art. 173.4).

b) Duración del cumplimiento de la pena de localización permanente

Como consecuencia de la última reforma se amplió considerablemente el plazo de cumplimiento de la localización permanente que se fijo hasta en 6 meses, es decir 180 días, lo que hace que el condenado tenga que estar durante ese período dentro del domicilio sin salir del mismo, siendo por tanto una situación incomoda e insoportable tanto para el condenado, como para el resto de personas que residen en dicha vivienda.

“No solo la modificación comporta la ampliación de la duración prevista en cuenta pena leve –que se extiende ahora hasta los 3 meses-, si no incorporarla también al catálogo de penas menos graves, a tenor de lo dispuesto en el artículo 33 del Código Penal, cuando su duración se situé entre los 3 meses y 1 día y los 6 meses”.[13]

  1. Régimen Extraordinario

La Pena de Localización Permanente también puede ser cumplida en Centros Penitenciarios los fines de semana y festivos, siempre que la pena sea principal y en aquellos casos que así lo establezca la ley.

Siguiendo con el Artículo 37.1 del Código Penal, este establece que el cumplimiento de la pena de localización permanente puede ser discontinuo, pero solo “el Juez sentenciador podrá aplicarlo cuando concurran los siguientes requisitos: a) únicamente podrá ser adoptada cuando la pena fuera impuesta como pena principal, excluyéndose, por consiguiente, los supuestos en los que su aplicación derive de la sustitución de una pena de prisión o en el ámbito de la responsabilidad personal por impago de multa; b) solamente podrá decretarse cuando el tipo penal lo establezca de forma expresa, lo que en la actual redacción de la ley penal sucede, exclusivamente, en relación con la falta de hurto; y c) la decisión Judicial -facultativa en todo caso- deberá basarse en la constatación de reiteración en la comisión de la infracción”.[14]

“La Localización Permanente se configura como un instrumento sancionador, orientado a solventar la tradicional carencia de penas alternativas a las penas cortas de prisión, cuando la propia sanción se transforma propiamente en un ingreso carcelario por cortos periodos de tiempo.[15] La nueva modalidad de cumplimiento que de la presente reforma resulta no debería perder este espíritu, a pesar de ampliar de forma tan contundente el marco temporal de la sanción”.

Siguiendo con el Art. 37.1 del Código Penal “ (…) el Juez podrá acordar en sentencia que la pena de localización permanente se cumpla los sábados, domingos y días festivos en el centro penitenciario más próximo al domicilio del penado (…)”, esta nueva configuración resultado de la reforma del Código Penal por la LO 5/2010, de 22 Junio, se vio complementado con el Real Decreto 840/2011, de 17 de junio, que desarrolla la localización permanente, así como los trabajos en beneficio de la comunidad, determinadas medidas de seguridad y aquellas suspensiones que puedan derivar de estas penas. El objeto de este Real Decreto fue adaptar las Instituciones Penitenciarias a las novedades que fueron fijadas legalmente”.

Por todo lo expuesto hasta aquí, se puede afirmar la existencia de varias formas de cumplir la localización permanente. Por otro lado, también cabe señalar que, para poder tener la posibilidad de cumplir pena de localización permanente el delito ha tenido que ser cometido con ciertas características.

Por último, se ha de señalar que “El incumplimiento de la pena de localización permanente o arresto domiciliario dará lugar a la comisión del delito de quebrantamiento de condena.

El Código Penal español establece como una de las clases de penas priviativas de libertad que el Juez puede imponer en su sentencia, la pena de localización permanente o arresto domiciliario (que era como antiguamente se denominaba).

Por tanto cuando se habla de PENA DE LOCALIZACIÓN, es lo mismo que cuando hablábamos antes de ARRESTO DOMICILIARIO.

La pena de localización permanente o arresto domiciliario está incluida dentro de las  penas de PRIVACIÓN DE LIBERTAD, puesto que el condenado va a tener restringida su libertad de movimientos, al tener que cumplir la misma en un lugar determinado, normalmente en su domicilio, de donde no puede salir.

El artículo 37 del Código Penal establece que la localización permanente tendrá una duración de hasta seis meses, obligando al penado a permanecer en su domicilio o en lugar determinado fijado por el Juez en sentencia o posteriormente en auto motivado.

Si el culpable ha cometido varias veces los mismos hechos, y por tanto es reincidente, el Juez tiene la facultad de acordar que el condenado cumpla el arresto durante los dias laborables de la semana en su domicilio, y los fines de semana y festivos  en el centro penitenciario más próximo al domicilio del penado.https://8f99771010463d1d4fdfdca5e3dc94bd.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

Cuando se ha dictado una pena de localización o arresto domiciliario y ya es firme la sentencia (no caben recursos contra la misma), se abre la fase de EJECUCIÓN DE LA SENTENCIA. En ese momento el Juzgado va a citar al condenado para que cumpla la pena de arresto domiciliario. Lo habitual, es que el sujeto le diga al funcionario en qué domicilio va a cumplir la pena y el señalamiento de los dias que mejor le conviene, por lo que se hará un calendario de cumplimiento.

Acordados los dias de cumplimiento de la pena de localización permanente o arresto domiciliario, el Juzgado enviará a la Guardia Civil o Policia Local de la población donde el condenado haya designado el domicilio para que vigilen si efectivamente el condenado está cumpliendo con dicho arresto domiciliario.

ADVERTENCIA: La Policia o Guardia Civil se van a pasar varias veces y a distintas horas por el domicilio señalado por el condenado para comprobar que se encuentra cumpliendo el arresto domiciliario.

¿Qué pasa si el condenado incumple con el arresto domiciliario?

El INCUMPLIMIENTO de la pena de localización permanente o arresto domiciliario dará lugar a la comisión de otro delito, en este caso del delito de QUEBRANTAMIENTO DE CONDENA.

El artículo 468 del Código Penal establece que:

     » Los que quebrantaren su condena, medida de seguridad, prisión, medida cautelar, conducción o custodia serán castigados con la PENA DE PRISIÓN DE SEIS MESES A UN AÑO si estuvieran privados de libertad, y con la pena de multa de 12 a 24 meses en los demás casos.»

Los Tribunales vienen considerando que cuando se está cumpliendo el arresto domiciliario, el condenado está privado de libertad, aunque esa privación se circunscriba a los límites de su domicilio, por lo que la pena a imponer por el quebrantamiento del arresto domiciliario será la de prisión de 6 meses a 1 año, y no la de multa de 12 a 24 meses”.

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